Abelardo de la Espriella juró este viernes como nuevo presidente de Colombia en la ciudad de Cali, con el desafío y la promesa electoral de enfrentar a guerrilleros y narcos para contener el recrudecimiento del conflicto armado.
"Juro a Dios y prometo al pueblo cumplir fielmente la Constitución y las leyes de Colombia", dijo el abogado de 48 años, que asumió el cargo hasta 2030 ante representantes del Congreso en una ceremonia celebrada en la ciudad de Cali y no en Bogotá, con lo que rompió la tradición política del país de celebrar la investidura en el palacio presidencial.
En la ceremonia se dieron cita autoridades, congresistas, delegaciones internacionales e invitados especiales para el inicio oficial del nuevo mandato presidencial.
Cali, afectada recientemente por atentados guerrilleros, fue blindada para la ocasión con el despliegue de 11.000 militares y la activación de un sistema antidrones.
En medio de honores militares, el presidente saliente Gustavo Petro abandonó la casa presidencial esta tarde la las 16:50 (hora de Uruguay). El mandatario saliente no acudió a la investidura de De la Espriella. En su discurso, Petro aseguró: "El mandato popular se respeta y hasta aquí llegan los once millones y medio que decidieron votar por mí como mayoría nacional".
También señaló que espera que "recuerden, hasta siempre, libertad y vida". En medio de su retiro, agradeció también a los militares que se encontraban en la Guardia Presidencial.
Así fue la llegada de Abelardo De La Espriella a su ceremonia de posesión presidencial #HoyEnBlu pic.twitter.com/kfrRehrsF7
— BluRadio Colombia (@BluRadioCo) August 7, 2026
La asunción de De la Espriella en Cali
De la Espriella, que se hace llamar El Tigre, se comprometió a poner fin a los fallidos planes de paz de Petro con organizaciones que trafican cocaína en el país con la mayor producción mundial de esta droga.
Asume en una zona conflictiva y bastión electoral de Petro, contrario a la costumbre bicentenaria de hacerlo en Bogotá.
Los aliados de Petro llamaron a protestas este mismo viernes en las principales ciudades luego de perder las elecciones por el margen más estrecho de la historia, menor al 1%.
Los invitados: jefes de Estado y Gianni Infantino
A la investidura de De la Espriella asisten una decena de jefes de Estado, delegados de la Casa Blanca liderados por el fiscal general de Estados Unidos, y varios cancilleres, incluido el de Israel. El jefe de la FIFA, Gianni Infantino, llegó en la madrugada en momentos en que una fuerte crisis sacude la institución.
La relación con Estados Unidos
La asunción de De la Espriella en Colombia inclina aún más la balanza hacia la derecha comprometida con la guerra antinarco liderada por Trump en Latinoamérica. El gobierno saliente advirtió de posibles "actos de terrorismo" el día de la investidura.
El mandatario estadounidense respaldó al abogado, quien le aseguró que Colombia se relacionará como "nunca antes" con Washington. El nuevo gobierno vuelve a acercar las relaciones de ambos países, tras los constantes choques entre Petro y Trump.
"Vamos a recuperar la soberanía y a proteger a los ciudadanos de la delincuencia y el narcoterrorismo", dijo De la Espriella el domingo en su más reciente alocución.
En línea con la derecha internacional, el presidente electo anunció el mes pasado que romperá relaciones diplomáticas con Nicaragua y Cuba.
Quién es Abelardo de la Espriella
Excéntrico y millonario, el abogado Abelardo de la Espriella asumió este viernes como nuevo presidente de Colombia. "El Tigre", como se hace llamar, desterró a la izquierda del poder con un discurso antisistema y la promesa de doblegar al narco envalentonado.
De 48 años, el outsider respaldado por Trump dejó atrás su vida en Italia para lanzarse por primera vez en la política y ganó.
En un balotaje ajustado, venció al senador Iván Cepeda, aliado de Petro, el primer izquierdista en gobernar Colombia.
"La horrible noche está cesando. La democracia ha hablado en las urnas y ha decidido que Colombia vuelva a tener autoridad, orden y esperanza", dijo días antes de su posesión.
En espectáculos ambientados con fuegos artificiales y rugidos de tigre, juró "reconstruir la República" y defender la democracia "por la razón o por la fuerza".
Luego de derrotar a la derecha tradicional, abrazó un discurso antisistema: "A toda esa mafia que desgobierna Colombia les digo: aquí hay una manada, hay un pueblo que no se arrodilla y que ha venido a enfrentarlos" y "a castigarlos". Convencido de convertir al Estado en una compañía próspera, se inspira en los mandatarios Javier Milei, Nayib Bukele y Trump.
Cantante de ópera aficionado, suele vestir trajes impecables sin corbata y mocasines. También usa la camiseta amarilla de la selección de fútbol al estilo del expresidente de Brasil Jair Bolsonaro.
Camina custodiado por decenas de soldados, policías y escoltas luego de denunciar amenazas de muerte.
"En mi gobierno, bandido que no se someta (a la justicia) será dado de baja", dijo. Para combatir a las mafias planea aliarse militarmente con Estados Unidos e Israel. Apuesta por sepultar el tribunal surgido del acuerdo de paz con la guerrilla FARC en 2016, que juzga los peores crímenes del conflicto armado.
Asegura que vivía la "dolce vita" en Florencia, y que la carrera presidencial fue un "sacrificio" por "la patria".
Con información de AFP, EFE y El Tiempo (GDA)