Donald Trump llegó ayer lunes a Évian, la ciudad francesa donde se desarrolla la cumbre del G7. El presidente de Estados Unidos es el gran protagonista de esta cumbre, luego del acuerdo del fin de semana con Irán para terminar con la guerra en Medio Oriente, y la expectativa de que ahora se concentre en el fin del otro gran conflicto que impacta en a nivel global: el de Ucrania y Rusia que lleva más de cuatro años.
Apenas llegó a la cumbre del G7, Trump anunció que el estrecho de Ormuz quede completamente abierto el viernes próximo. Así lo afirmó ante la prensa previo a la reunión bilateral que mantuvo con el mandatario francés, Emmanuel Macron.
Ormuz, abierto
El presidente estadounidense, además de felicitarse por el acuerdo con Irán que, según su relato, está ya permitiendo “que el petróleo fluya”, que el precio del barril experimente “el mayor descenso” y que “la bolsa se esté disparando como un cohete”, mostró un cierto desdén hacia la reiteración de Macron de la propuesta para garantizar la libre circulación por el estrecho de Ormuz.
Macron recordó que junto al Reino Unido lidera una coalición que incluye “una veintena de países que han dado su contribución concreta” para dar garantías de seguridad en Ormuz, siempre que lo aceptaran Estados Unidos e Irán, pero también Omán, como país ribereño de ese estrecho.
“No creo que vayamos a necesitar mucha ayuda porque tenemos un acuerdo que establece que (el estrecho) estará abierto y que el paso será gratuito”, señaló Trump, que puntualizó que tampoco le parecía “una mala idea tener uno o dos barcos allí” de un país “estupendo” como Francia porque “nunca se sabe lo que puede pasar”.
“Como ha dicho el presidente (Trump), quizá no sea deseado, quizá no sea necesario, pero en cualquier caso es una medida que refleja nuestra voluntad de ayudar”, subrayó Macron a modo de respuesta al presidente estadounidense.
El G7 está impaciente por reabrir el estrecho de Ormuz para aliviar la presión sobre los precios del petróleo, que recibieron la noticia del acuerdo con una bajada notable, y que Trump dijo que este estaría “completamente abierto” el viernes. “Los barcos están empezando a salir” y “el viernes estará completamente abierto”, aseguró el presidente estadounidense, quien precisó que el texto del pacto podría publicarse “después del viernes”, día previsto para la ceremonia de firma en Ginebra.
El texto del acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto y desbloquear el estrecho de Ormuz se dará a conocer en las próximas 24 o 48 horas, informó un alto funcionario de la Administración Trump.
Sin embargo, las dudas planean sobre si los petroleros deberán pagar un peaje para atravesarlo. Aunque Estados Unidos dijo que no, la cancillería iraní aseguró ayer que deberán abonarse tasas por “servicios de navegación”, entre otros.
Aunque el texto del acuerdo todavía no es público, los dirigentes de los otros países del G7 (Francia, Alemania, Canadá, Italia, Japón y el Reino Unido) esperan que Trump les dé detalles.
“Hacer algo” por Ucrania
Trump cree que “tal vez” pueda también “hacer algo” para poner fin a la guerra en Ucrania, y aseguró que había hablado el domingo -el día de su cumpleaños 80- con los presidente ruso y ucraniano, Vladimir Putin y Volodímir Zelenski, respectivamente, y que ambos están “abiertos a ello”.
“Hemos tenido una muy buena conversación ayer (por el domingo) con el presidente Zelenski y el presidente Putin, y creo que quizá podamos hacer algo. Realmente lo creo. Ambos están abiertos a ello”, aseguró Trump.
Precisamente, hoy martes, el día más cargado de la cumbre del G7, comenzará con la llegada del presidente ucraniano a Évian y con una sesión centrada en la paz y la seguridad en Ucrania.
Ayer lunes, en una entrevista a la televisión francesa TF1, Macron mostró su esperanza de poder convencer a Trump de “meter más presión contra Rusia” para poner fin a la guerra en Ucrania. “La buena negociación es que Ucrania y Rusia se sienten en la misma mesa, con los europeos y los estadounidenses allí”, dijo.
Durante el G7, los dirigentes europeos y de Canadá querían recordar a Trump la importancia de presionar a Rusia para que acepte una paz en los términos de Ucrania, más de cuatro años después de la invasión de su vecino.
Zelenski, que debe llegar a Evian hoy martes, indicó ayer que propuso un encuentro con su par ruso, durante la cumbre del G7, pero que Moscú “no está preparado” para negociar el fin de la guerra.
Los conflictos en Irán y Ucrania estarán de nuevo sobre la mesa del G7 hoy martes, cuando se prevé además la participación del presidente de Egipto, Abdel Fatah al Sisi, y otros líderes árabes para hablar sobre Irán.
Macron también invitó a participar en algunas sesiones a los dirigentes de Brasil, India, Kenia y Corea del Sur, máxime cuando la cargada agenda del encuentro busca tratar también los desequilibrios económicos mundiales y la regulación digital para “encontrar soluciones comunes”.
Aunque China no forma parte del G7, será un tema importante. Los líderes abordarán cuestiones como el dominio y control de Pekín en el mercado de las tierras raras, cruciales para la transición energética y digital. EFE, AFP
Estados Unidos mantendrá despliegue militar
Estados Unidos mantendrá su despliegue militar en Medio Oriente tras la firma del acuerdo con Irán, mientras continúan las conversaciones para su implementación. “Hemos desplegado un gran número de fuerzas en la región para preparar la operación que comenzó en febrero. Esperamos poder reducirlas. Todavía no lo hemos hecho. Queremos ver, una vez más, que los iraníes cumplan con lo que prometieron”, declaró un alto cargo estadounidense, en una llamada con periodistas. El memorando de entendimiento contempla “la reducción de fuerzas militares en la región” una vez se haya alcanzado un acuerdo de paz definitivo, detalló.
FMI advierte un impacto duradero
La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI) celebró el acuerdo entre Irán y Estados Unidos, aunque advirtió que las repercusiones del conflicto sobre el abastecimiento mundial de energía tardarán en disiparse.
“Cuanto antes se resuelva, mejor, sobre todo porque el suministro tardará en recuperarse dado el importante daño a la infraestructura” en el Golfo Pérsico, escribió Kristalina Georgieva en una nota en el sitio web del FMI.
En este sentido, “el anuncio del alto el fuego del domingo es bienvenido”, añadió Georgieva.
FMI debe actualizar el 8 de julio su informe Perspectivas de la Economía Mundial (WEO). En abril, el Fondo había rebajado las proyecciones de crecimiento mundial debido al impacto de la guerra. En el escenario más grave, proyectaba que el crecimiento mundial caería al 2% y que la inflación treparía por encima del 6%.
El lunes, Georgieva subrayó que la economía mundial “parece resistir en general”, y dijo que sus dos motores, Estados Unidos y China, registran un “sólido dinamismo”.
Sin embargo, reiteró que el conflicto sigue siendo “un claro riesgo para el crecimiento mundial” y señaló “disparidades significativas” en sus efectos.
“Los países que combinan una fuerte dependencia de las importaciones de energía con un margen de maniobra limitado en materia de políticas son los especialmente afectados”, afirmó. Georgieva destacó que las naciones exportadoras de petróleo del Golfo afrontan “fuertes revisiones a la baja del crecimiento este año” por la guerra, con “francas contracciones” en cinco de ocho países.