Todo indica que llegó el día en que finalmente el mundo podrá ver el fin de la guerra en Medio Oriente. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que hoy domingo se firmará un acuerdo con Irán para poner fin a la guerra y que el estrecho de Ormuz quedará “abierto a todos”. Sin embargo, la república islámica no confirmó la fecha.
Después de semanas de negociaciones en punto muerto, Washington y Teherán hicieron saber que están cerca de un acuerdo para poner fin a la guerra iniciada el 28 de febrero en una ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra la república islámica.
El diario digital estadounidense Axios informó ayer sábado que representantes de Estados Unidos e Irán tendrán hoy domingo una reunión virtual junto con los mediadores paquistaníes y cataríes para firmar de forma electrónica un acuerdo que ponga fin a la guerra y permita el desbloqueo del estrecho de Ormuz.
El llamado memorando de entendimiento extendería el alto el fuego vigente desde abril durante otros 60 días y facilitaría la apertura de negociaciones sobre el programa nuclear iraní, agregó el medio.
Fuentes estadounidenses y de los países mediadores citadas por Axios confirmaron que la firma se realizará de forma virtual por razones logísticas.
Esa firma sería el resultado de casi tres meses de negociaciones entre la Administración de Donald Trump y el régimen de los ayatolás, con las mediaciones de Pakistán, Catar, Egipto y Turquía.
El primero en decir que ese acuerdo era inminente fue Shehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán. “Estamos más cerca que nunca de un acuerdo de paz. Dado que se espera que se cierre en las próximas 24 horas, Pakistán se prepara para la firma electrónica (...) inmediatamente después, seguida de conversaciones técnicas la próxima semana”, afirmó en X.
Trump se expresó en el mismo sentido: “El acuerdo está previsto que se firme mañana” por hoy domingo, escribió en su red Truth Social. “Inmediatamente después de que se firme, el estrecho de Ormuz estará ABIERTO PARA TODOS”, añadió usando mayúsculas.
Sobre el uranio enriquecido, otro punto de las negociaciones, el presidente republicano asegura que Estados Unidos irá a recuperarlo a Irán “en el momento oportuno”. Hasta ahora Washington afirmaba que cualquier acuerdo debería conducir al “desmantelamiento” del programa nuclear iraní y permitir recuperar el material para destruirlo y sacarlo del país.
Pero el régimen de Irán matiza la inminencia del acuerdo. El ministerio de Relaciones Exteriores iraní habla de un acuerdo en “los próximos días”, pero no hoy domingo, según la agencia de noticias estatal Irna.
Como se ve, las versiones del posible acuerdo publicadas por los medios de comunicación iraníes y por Washington divergen.
El canciller iraní, Abás Araqchi, recordó que “mientras no se haya concluido un acuerdo completo (...) no se podrá afirmar con certeza que se ha encontrado un terreno de entendimiento”.
Según él, el acuerdo prevé el levantamiento del bloqueo estadounidense de los puertos iraníes y una nueva forma de administrar el estrecho de Ormuz, estratégico para el comercio mundial de hidrocarburos, controlado por Irán desde el inicio de la guerra.
Trump viajará el lunes a Francia para participar en la cumbre del G7, donde espera verse también con los líderes de Egipto, Catar y Emiratos Árabes Unidos, con quienes abordará la situación con Irán.
Según fuentes estadounidenses, también fue invitado el príncipe heredero saudí, Mohamed Bin Salmán, quien no puede acudir por problemas de agenda, mientras que no se espera la presencia del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
El primer ministro británico, Keir Starmer, llamó ayer a Trump para expresarle su apoyo y ofrecer la contribución del Reino Unido “para implementar un acuerdo de paz y trabajar con los socios internacionales en asegurar su éxito”.
La llamada de Starmer se produjo poco después de que Trump anunciara que este domingo se firmará el acuerdo con Irán.
Starmer, que ha tenido una complicada relación con Trump en los últimos meses, dijo que espera reunirse con él en la cumbre del G7 en la ciudad francesa de Évian.
Los dos mandatarios se mostraron de acuerdo en que lo más urgente es restablecer la libertad de navegación a través del estrecho de Ormuz para aliviar el impacto que su cierre está teniendo en la economía mundial.
“Polvo nuclear”
El viernes la agencia iraní Mehr publicó lo que presentó como un borrador de protocolo de 14 puntos, en el que se cumplían una serie de condiciones iraníes como el derecho al enriquecimiento de uranio y la liberación de 24.000 millones de dólares de fondos iraníes congelados en el extranjero por las sanciones.
En su mensaje, Trump aseguró haber logrado que la República Islámica renuncie a sus ambiciones nucleares: “Ya no quieren un arma nuclear, ni la tendrán, ni mediante compra, desarrollo ni ninguna otra forma de adquisición”, afirmó.
Según el mandatario, el acuerdo no incluye ningún “intercambio de dinero” con Irán y permitirá que Estados Unidos acceda al uranio enriquecido iraní para su destrucción.
“Esperamos colaborar con Irán y con todo Medio Oriente durante muchos años. Ojalá este proceso se desarrolle de forma rápida, sencilla y sin contratiempos”, declaró.
De no ser así, Trump amenazó a la República Islámica con aplicar una “alternativa definitiva”, en una aparente referencia a una nueva ofensiva contra Irán. “En el momento oportuno, cuando todo esté en calma, entraremos y obtendremos el polvo nuclear, enterrado profundamente” en las montañas “y lo diluiremos y destruiremos, ya sea en Irán o en Estados Unidos”, dijo el presidente.
El canciller iraní, por su parte, abogó el viernes por diluir en Irán las reservas de uranio enriquecido al 60%.
Diluirlo a un nivel inferior al 5%, muy lejos del 90% necesario para fabricar una bomba atómica, alejaría la amenaza de un programa nuclear con fines militares.
Estados Unidos e Israel acusan a Irán de querer dotarse de armas atómicas. La república islámica lo niega.
Al margen de las negociaciones, el Mando de Estados Unidos para Medio Oriente (Centcom) anunció ayer el derribo de “varios drones” lanzados por Irán contra “buques comerciales” en Ormuz.
Presión y protestas
Hasta el alto el fuego del 8 de abril, la guerra ha incendiado Medio Oriente, con miles de muertos, principalmente en Irán y el Líbano, además de sacudir la economía mundial.
En Estados Unidos, Trump está bajo presión para salir de una guerra impopular, ante la proximidad de las elecciones de medio mandato de noviembre y en pleno Mundial de fútbol que Estados Unidos organiza junto a México y Canadá.
La agencia de noticias Fars difundió un video de la ciudad de Mashhad, en el noreste de Irán, donde decenas de personas protestaban contra el acuerdo frente a un edificio del Ministerio de Asuntos Exteriores el sábado.
En las imágenes se veía a mujeres coreando “muerte al deshonroso Araqchi, el infiltrado”, en referencia al canciller de Irán, mientras ondeaban banderas rojas y negras.
En cuanto a Líbano, otro frente de las negociaciones, un alto cargo estadounidense que pidió el anonimato indicó que se ha incluido en el acuerdo, tal y como reclamaba Irán.
Hasta ahora Estados Unidos había intentado mantener este asunto al margen.
Líbano se vio arrastrado a la guerra el 2 de marzo, cuando el grupo terrorista proiraní Hezbolá atacó territorio israelí en apoyo a Irán.
Desde entonces, Israel bombardea objetivos de Hezbolá en Líbano. El sábado indicó haber atacado en 25 horas “más de 70 sitios” en el sur libanés que considera vinculados al grupo terrorista.
Con información de EFE y AFP