Brasil en un escenario cada vez más impredecible: qué dicen las encuestas y cómo impacto la crisis de la Corte

Flávio Bolsonaro mejora en las encuestas y hace campaña en un bastión del Partido de los Trabajadores del presidente Lula Da Silva. El mandatario busca cambiar la agenda y el empate técnico se mantiene.

El presidente de Brasil y aspirante a la reelección, Luiz Inacio Lula da Silva, y el senador y candidato a la presidencia, Flávio Bolsonaro.
El presidente de Brasil y aspirante a la reelección, Luiz Inacio Lula da Silva, y el senador y candidato a la presidencia, Flávio Bolsonaro.
Foto: AFP

El senador brasileño Flavio Bolsonaro y el presidente Luiz Inácio ‌Lula⁠ da Silva siguen enfrascados en un empate técnico en una eventual segunda vuelta en las elecciones presidenciales de Brasil, según una encuesta de AtlasIntel/Bloomberg publicada ayer jueves, que muestra al candidato de derecha con una estrecha ventaja dentro del margen de error de la encuesta.

En una segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre, el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro obtendría el 47,2% del apoyo de los votantes, frente al 46,8% del actual presidente de izquierda, según la encuesta de AtlasIntel, que tiene un margen de error de un punto porcentual, y basada en la consulta a 5018 personas en la última semana. En la simulación para el balotaje, los votos en blanco, nulos e indecisos suman el 6%.

La performance de Lula en el balotaje se explica, en parte, por el estado de su gestión: el 53,6% de los brasileños desaprueba su desempeño, contra un 45,4% que lo aprueba. La evaluación del gobierno es todavía más dura: 51,5% lo califica de malo o pésimo, contra 40,9% que lo ve óptimo o bueno.

La encuesta anterior de la misma consultora, publicada el 10 de setiembre, mostraba un escenario aún más ajustado: Bolsonaro aventajaba a Lula por un 46,4% frente a un 46,2%.

El presidente y candidato presidencial de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habla durante un mitin de campaña en Ceilandia, Distrito Federal, Brasil.
El presidente y candidato presidencial de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, durante un mitin de campaña en Ceilandia, Distrito Federal.
Foto: AFP

Ambos candidatos, de todos modos, cargan con un rechazo alto: consultados sobre a quién “no votarían de ninguna manera”, el 52% de los encuestados descartó a Lula y el 50,2% descartó a Bolsonaro.

Los números de AtlasIntel coinciden con la tendencia registrada por otras encuestadoras, que en las últimas semanas han mostrado una mejora de Bolsonaro, aunque en un escenario siempre incierto.

Caso Master

La encuesta también midió el impacto de la crisis financiera del Banco Master y las sospechas sobre ministros del Supremo Tribunal Federal (STF). Consultados sobre qué sector político está más involucrado en el esquema de fraude, los encuestados se dividen casi en partes iguales: 41,2% señala a los aliados de Bolsonaro y 40,2% a los aliados de Lula.

Sin embargo, cuando se pregunta a quién perjudica más la crisis en términos electorales, la respuesta es contundente: 49,5% cree que perjudica más a Lula, contra apenas 20,9% que considera que afecta más a Bolsonaro.

El candidato presidencial brasileño de derecha Flavio Bolsonaro (centro), del Partido Liberal (PL), asiste a un acto de campaña con motociclistas en Juiz de Fora, Minas Gerais.
El candidato presidencial brasileño de derecha Flavio Bolsonaro del Partido Liberal en un acto de campaña con motociclistas en Minas Gerais.
Foto: AFP

El presidente declaró ayer jueves que “está probado” que el ministro del STF André Mendonça actuó políticamente en las investigaciones de las que era responsable. En la misma entrevista con Rádio Itatiaia, el líder del Partido de los Trabajadores afirmó que si el ministro Alexandre de Moraes también “se equivocó, tendrá que pagar las consecuencias”.

André Mendonça utilizó su cargo de relator con fines políticos. Está demostrado que hacía política, formulaba acusaciones selectivas y solo revelaba lo que le convenía”, dijo Lula. Asimismo, celebró que el teléfono del banquero Daniel Vorcaro también estuviera en poder de otros magistrados del Tribunal Supremo, y no solo de Mendonça. El presidente argumentó entonces: “Ahora es el momento de empezar a filtrar lo que realmente hay que filtrar”.

Además, defendió la actuación de Moraes en el juicio al expresidente Jair Bolsonaro relativo al complot golpista de 2023. “La disputa entre la familia Bolsonaro y Alexandre de Moraes no gira en torno a Banco Master, sino al encarcelamiento de la familia y a la conducta de Alexandre de Moraes, quien actuó correctamente al defender la democracia de este país. Si Alexandre de Moraes cometió un error en el contrato que firmó, es una decisión que le corresponde al Tribunal Supremo. Y si se equivocó, deberá pagar por sus actos. Pero queremos lo mismo para todos”, afirmó.

vista general de los magistrados del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil durante una audiencia sobre la investigación de los presuntos vínculos entre el magistrado del Supremo Tribunal Alexandre de Moraes y el banquero Daniel Vorcar.
Vista general de los magistrados del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil.
Foto: AFP

Cambio de foco

En un movimiento que algunos analistas interpretan como un intento de cambiar la agenda, Lula anunció ayer un incremento de aproximadamente el 15% en el programa Bolsa Família, a poco más de dos semanas de las elecciones. El beneficio mínimo pasará de R$600 (unos 117 dólares) a R$691 (135 dólares).

El beneficio promedio aumentará de los actuales R$675 (132 dólares) a R$777 (unos 152 dólares), informó el gobierno brasileño.

Los nuevos importes del programa de transferencias a población vulnerable comenzarán a abonarse en la nómina de octubre, a partir del día 19. En otras palabras, el aumento del programa social entrará en vigor entre la primera y la segunda vuelta de las elecciones.

Motos pasan junto a un mural con la bandera brasileña en Oiapoque, estado de Amapá, Brasil,
Motos pasan junto a un mural con la bandera brasileña en Oiapoque, estado de Amapá, Brasil,
Foto: AFP

“Veo la decepción en el nordeste”

El candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro llevó ayer su campaña al estado de Bahía, uno de los principales bastiones de votos del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, a quien tachó de “producto cansado”.

A poco más de dos semanas de las elecciones, Bolsonaro congregó a varios cientos de personas vestidas con los colores de la bandera brasileña en las calles de Vitória da Conquista, una ciudad de unos 400.000 habitantes en el interior de Bahía.

“Estoy viendo claramente la grande decepción del pueblo del nordeste con el gobierno de Lula, alguien que prometió mucha cosa y no entregó nada”, afirmó frente a la multitud, según declaraciones citadas en un comunicado.

El senador, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, recordó que Bahía ha sido gobernada por el Partido de los Trabajadores de Lula durante las últimas dos décadas y dijo que estas elecciones suponían “una gran oportunidad para pasar esta triste página”.

n vendedor ofrece artículos de campaña en apoyo al candidato presidencial Flavio Bolsonaro frente al Congreso Nacional en Brasilia.
Un vendedor ofrece artículos de campaña del candidato presidencial Flavio Bolsonaro frente al Congreso Nacional en Brasilia.
Foto: AFP

Bolsonaro mencionó, además, el problema de la inseguridad, un tema recurrente de su campaña, y defendió clasificar el Comando Vermelho y el Primeiro Comando da Capital (PCC), las dos mayores facciones de Brasil, como organizaciones terroristas. “Quiero liberarte a ti, que vives en una comunidad dominada por esos bandidos... van a ser presos o neutralizados”, declaró.

Antes de Bahía, el candidato estuvo en Pernambuco y Ceará, otros dos estados del nordeste que son una fuente de votos importante para el PT.

En 2022, Lula ganó las elecciones ante el entonces presidente Jair Bolsonaro gracias a su gran resultado en el nordeste, la región más pobre de Brasil y principal beneficiada por los programas sociales instaurados por el líder progresista en sus primeros mandatos.

En Bahía, el estado más poblado de la región con casi 15 millones de personas, el candidato del PT obtuvo el 72% de los votos frente al 28% del rival.

ELECCIONES PRESIDENCIALES

Campaña electoral en formato vertical

Los candidatos a las elecciones en Brasil diseñan cada vez más sus actos y discursos pensando en las redes sociales. El fenómeno de los videos cortos, cada vez más extendido en las democracias modernas, ha encendido las alarmas de académicos por su capacidad para deteriorar el debate público. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, troceó el miércoles una extensa entrevista en videos cortos de menos de un minuto para opinar sobre el complejo escándalo en la Corte Suprema, defender la reducción de la jornada laboral y sembrar sospechas de corrupción sobre su principal adversario, el senador Flávio Bolsonaro.

El hijo del exmandatario Jair Bolsonaro aplica la misma fórmula. En los últimos días, publicó fragmentos en vertical de menos de un minuto con momentos de su gira por el empobrecido nordeste brasileño: encabezando marchas y opinando sobre la crisis en el Supremo. Frente a esto, los dos grandes favoritos para la Presidencia han declinado participar, por el momento, en los debates en televisión con miras a la primera vuelta el 4 de octubre.

De hecho, solo se ha celebrado un debate hasta hoy. Fue el 23 de agosto en la emisora Band y apenas reunió a tres de los seis aspirantes invitados, mientras que los puestos reservados a Lula y Bolsonaro se quedaron vacíos.

“Los debates electorales han perdido espacio frente a las campañas en redes, aislando a los electores en burbujas de información fragmentadas”, alerta a EFE Catharina Vale, investigadora y doctora en Comunicación política.

Asegura que los jóvenes están altamente interesados en la política, pero la viven de otra forma, en redes, y eso exige “aceleración, consumo y cosas cortas”. Alegan que hay mucha información y que no tienen tiempo para consumir todo. Por eso quieren algo “rápido”.

Esa forma de vivir la política a trozos ha generado una carrera entre los candidatos “por ver quién hace más cortes”, una tendencia cada vez más palpable en América Latina, Estados Unidos y Europa.

A esto se suma que los brasileños son fervientes usuarios de las redes sociales. No en vano se estima que el país es el segundo mayor mercado de WhatsApp en el mundo. EFE

¿Encontraste un error?

Reportar
Te puede interesar