Aunque este jueves amaneció soleado y con temperaturas que llegarán a las 18°C, una masa de aire frío ingresa este viernes al territorio uruguayo, lo que provocará un descenso abrupto de temperaturas durante el fin de semana.
“Volvemos al invierno”, apuntó en diálogo con El País el meteorólogo Mario Bidegain. “Este viernes ingresa una masa de aire frío y va a provocar el descenso de temperaturas con máximas de 12°C. Pero en Montevideo no está previsto que llueva”, acotó el especialista.
A pesar del cambio abrupto, el frío invernal durará pocos días. “Ya el lunes habrá un nuevo ascenso de temperaturas, con máximas de 14°C y 15°C y va a seguir subiendo hacia mediados de semana, volviendo a lo normal para la época”, agregó Bidegain.
En la misma línea, el meteorólogo Guillermo Ramis advirtió en diálogo con Informativo Sarandí (Radio Sarandí) que as temperaturas continuarán en "subibaja" durante los próximos días.
En cuanto a lluvias en la capital, Ramis solo prevé "algunos chaparrones no demasiado intensos" el sábado, día en que también habrá "viento del sur".
El pronóstico de Inumet para los próximos días
El reporte del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) indica que este jueves la temperatura más baja del país será de 6°C, mientras que la más alta llegará a 24°C.
En Montevideo y Área Metropolitana, la mañana se presentará nubosa a algo nubosa, con neblinas. Durante la tarde/noche el cielo evolucionará de algo nuboso a nuboso. Temperatura mínima de 7°C y máxima de 18°C.
La tendencia para los próximos días muestra un escenario más inestable, con mayor nubosidad, precipitaciones, tormentas aisladas en algunos momentos, rachas de viento y un descenso de las sensaciones térmicas hacia el cierre del período.
Previsiones de Inumet para El Niño y diferencias climáticas en el territorio
El comportamiento de este evento meteorológico no será uniforme en todo el país. Durante el trimestre compuesto por los meses de setiembre, octubre y noviembre, la zona norte y noreste registrará acumulados de lluvia superiores a la media histórica, mientras que la zona suroeste experimentará inicialmente un déficit hídrico.
La intensidad proyectada genera particular preocupación en la producción agrícola y en los sistemas de respuesta frente a emergencias hídricas. Las lluvias más severas sobre el territorio nacional suelen concentrarse en episodios diarios de más de 20 o 40 milímetros, provocando saturación de suelos, rápida escorrentía hacia los cursos de agua y la consecuente crecida de ríos. A este factor se suma el manejo de las grandes cuencas fluviales que nacen en el sur de Brasil, región donde el núcleo de lluvias torrenciales se manifestará con mayor severidad.
Asimismo, las previsiones indican un cambio térmico para la época cálida, previéndose un verano con temperaturas por debajo de lo normal y una mayor frecuencia de días nublados y lluviosos en todo el territorio. A pesar de los constantes avances en la predicción meteorológica y la incorporación de modelos numéricos globales de alta resolución, la atmósfera mantiene márgenes de incertidumbre, por lo que el monitoreo continuo resulta fundamental para la toma de decisiones institucionales.
Ante este escenario, las autoridades coordinaron medidas preventivas con el Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), intendencias departamentales y organizaciones del sector agropecuario para mitigar los posibles daños de este evento climático.