Sindicato de TCP realiza el primer paro luego de que el gobierno resolvió establecer servicios mínimos

"Durante la medida permanecerá trabajando únicamente el personal necesario para cumplir con el régimen de servicios mínimos actualmente vigente", señaló la empresa en un comunicado.

Puerto de Montevideo
Vista del Puerto de Montevideo, desde la Torre de las Telecomunicaciones.
Foto: Estefanía Leal/El País.

Katoen Natie informó que el sindicato de la Terminal Cuenca del Plata (TCP) resolvió en la tarde del miércoles iniciar un paro de actividades, en esta oportunidad por tiempo indeterminado.

"Durante la medida permanecerá trabajando únicamente el personal necesario para cumplir con el régimen de servicios mínimos actualmente vigente", señaló la empresa en un comunicado.

Ante esta situación, TCP "adoptará todas las medidas necesarias para asegurar el efectivo cumplimiento de dichos servicios mínimos, procurando preservar la seguridad de las operaciones y reducir el impacto sobre los buques, las cargas, los transportistas y demás usuarios de la Terminal".

"A lo largo de estos meses, la empresa ha participado de numerosas instancias de negociación, tanto bipartitas como tripartitas, y ha realizado los máximos esfuerzos posibles para alcanzar un acuerdo, efectuando propuestas y modificaciones con el objetivo de acercar posiciones", expresaron en el comunicado.

Puerto de Montevideo
Puerto de Montevideo.
Foto: Archivo El País.

En ese sentido, TCP "considera que el margen de negociación disponible por parte de la empresa ha sido plenamente utilizado y no se encuentra en condiciones de realizar nuevas modificaciones a las propuestas y condiciones ya planteadas". "La empresa mantiene su disposición al diálogo y a participar de todas las instancias que sea convocada", agregaron.

Por otro lado, TCP informó que "continuará actuando con responsabilidad, cumpliendo las disposiciones vigentes y adoptando las medidas necesarias para mantener la mayor operatividad posible de la Terminal dentro del régimen de servicios mínimos establecido".

"Informaremos oportunamente cualquier modificación de la medida sindical y en las condiciones de operación", concluyó el texto.

Preocupación en gobierno y sistema político

Tal como informara El País en su edición de este miércoles, en el gobierno y el sistema político en general persiste la general preocupación por el conflicto entre la Terminal Cuenca del Plata (TCP) y su gremio de trabajadores —con el directo respaldo del Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (Supra)—, que desde enero de este año negocian un convenio colectivo, hasta el momento sin ningún éxito y, ahora mismo, sin miras de acercamiento.

El último capítulo de esta polémica, que ha llevado a Katoen Natie —el socio mayoritario de TCP—, en base a los perjuicios económicos generados por las medidas de paro y asambleas tomadas por el sindicato en estos últimos meses, a evaluar los daños para eventualmente promover una demanda de resarcimiento, tuvo como protagonista al gobierno de Yamandú Orsi, que declaró los servicios mínimos esenciales que deberán cumplir los trabajadores en caso de nuevas huelgas, y a Supra con su anuncio de fuerte oposición a esa medida.

TCP
Director de Hidrovías de Brasil recorrió obras de TCP.
Foto: TCP.

Es un conflicto que tiene componentes de alta complejidad —así lo valoran, puertas adentro, en la Torre Ejecutiva— en la medida en que no puede leerse sin tener en cuenta la cantidad de actores en juego en el puerto, lo que incluye, entre otras cosas, una tensión sistémica con Montecon —cuyo principal accionista, Neltume Ports, comunicó la semana pasada que presentó al gobierno un proyecto de inversión por US$ 900 millones para hacer un muelle especializado de contenedores similar al que opera TCP, una noticia que se dio a conocer pocas horas después de conocerse que la firma desistía de sus intenciones de iniciar un arbitraje contra el Estado.

La no resolución de un problema que aún no tiene señales de un posible entendimiento es un asunto que preocupa en el gobierno, que por estas horas "ajusta la agenda" de los ministros de Trabajo (Juan Castillo) y Transporte (Lucía Etcheverry), y del secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, con la intención de cumplir con el pedido de Supra de mantener con ellos una reunión formal tras su "profundo rechazo" a la declaración de los servicios mínimos. Fue una determinación que, no obstante, recibió el apoyo del presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira —quien se había mostrado distante con la línea del gobierno, cuando la esencialidad estaba arriba de la mesa—, más allá de que hay senadores del oficialismo, como el dirigente socialista Gustavo González, que han reivindicado el camino de protesta que lleva adelante el sindicato.

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