Plataformas de apuestas ilegales en línea que aparecen casi tan rápido como desaparecen, mesas de póker que mueven hasta 200 mil dólares cada noche y están instaladas a la vista de todos, y el uso de los juegos de azar online para lavar activos son algunos de los desafíos que la Dirección Nacional de Loterías y Quinielas se propone encarar con mayor énfasis en los próximos meses.
Los uruguayos apuestan unos 700 millones de dólares por año, la cifra incluye Casinos, y casi no hay adultos que no hayan jugado alguna vez en su vida según encuestas recientes.
Los juegos clásicos como 5 de Oro, quinielas, loterías o tómbola que se juegan físicamente están sometidos a estrictos controles por parte de las autoridades, lo que garantiza que no existan desvíos. El año pasado se hicieron 4.247 fiscalizaciones de manera presencial y online, y este año se superarán las 5.000 en más de 7.000 locales físicos autorizados para recibir apuestas.
Pero el aumento de las apuestas digitales comienza a presentar nuevos desafíos para el Estado. En Uruguay el único juego de azar online autorizado es Supermatch. Allí las apuestas deportivas están sujetas a los controles previstos por el Estado.
El combate contra los sitios ilegales de apuestas se convirtió en una tarea permanente y compleja. Hace algunos años la principal preocupación eran las quinielas clandestinas, hoy el foco está puesto en sitios web, aplicaciones y perfiles en redes sociales que operan al margen de la regulación nacional.
El director nacional de Loterías y Quinielas, Marcelo Visconti, explicó a El País que durante 2025 fueron bloqueados otros 56 sitios de apuestas ilegales y a la fecha llegan a ser casi 2.000 las páginas inhabilitadas. “Todos los meses caen páginas y levantan otras”, explicó Visconti.
El procedimiento comienza con la detección del sitio, continúa con una intimación para que cese la actividad y, si eso no ocurre, se ordena a la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (Ursec) el bloqueo del sitio dentro del territorio nacional.
Sin embargo, el cierre de una página no siempre pone fin al problema. Según explicó Visconti, muchas organizaciones simplemente registran un nuevo dominio, cambian el nombre comercial o migran a otra dirección de internet para volver a operar pocos días después. “La dificultad aumenta porque detrás de esos sitios no siempre hay empresas identificables. Algunas son desarrolladas en el exterior, donde ese tipo de actividad es legal; otras utilizan software comercial adquirido en distintos países y buscan intermediarios locales, los que llamamos ‘cajeros’, que reciben dinero de los jugadores y canalizan las apuestas hacia esos operadores. El negocio está en encontrar intermediarios que hagan de nexo entre el jugador final y ellos”, explicó Visconti.
Esos intermediarios suelen promocionar las apuestas a través de perfiles personales en Facebook, Instagram, TikTok o WhatsApp, ofreciendo cargar saldo, pagar premios o facilitar el acceso a plataformas extranjeras. En otros casos utilizan la imagen de operadores legales para captar apostadores o directamente suplantan identidades oficiales.
Loterías y Quinielas alcanzó un acuerdo con la empresa Meta que le permite remitir mensualmente listados de perfiles vinculados a estafas, suplantación de identidad o promoción del juego ilegal para solicitar su baja. En 2025 fueron eliminadas unas 50 cuentas mediante este procedimiento.
Paralelamente, el organismo comenzó a utilizar herramientas de inteligencia artificial que monitorean la web y las redes sociales. El sistema funciona las 24 horas y permite identificar campañas de promoción en medios, clubes deportivos o eventos, donde posteriormente pueden aplicarse intimaciones, sanciones o multas.
Visconti sostuvo que la preocupación trasciende la evasión de impuestos. A diferencia de los operadores autorizados, las plataformas ilegales no aplican controles para impedir el acceso de menores de edad, no ofrecen herramientas de juego responsable, no verifican la identidad de los apostadores ni permiten seguir la trazabilidad del dinero. Tampoco existe garantía alguna de que los premios sean efectivamente pagados.
“Nos preocupa porque ahí no podemos controlar nada y que captan gente cada vez más joven”, afirmó. Loterías y Quinielas incentiva la migración del juego físico hacia la aplicación del organismo, y toma medidas para proteger a los apostadores.
“En la aplicación del juego legal podemos saber quién juega, cuánto tiempo juega, cuánto dinero gasta e incluso suspender la actividad si aparecen conductas problemáticas. En el juego ilegal no existe ninguno de esos controles”, detalló.
Mesas de póker
Pero no todo ocurre en internet, Loterías y Quinielas tiene detectadas al menos cuatro mesas de póker donde se juega por dinero, lo que las convierte en ilegales. Funcionan en Montevideo, algunas en lugares céntricos y a la vista de todos. “Mueven mucho dinero, en cualquier noche hasta 200 mil dólares, en unas semanas superan el millón y medio de dólares. Es mucha plata y no podemos fiscalizarlo, no podemos ir y entrar así como nada”, explicó Visconti.
Loterías y Quinielas trabaja con la Dirección Nacional de Casinos en el seguimiento de este tema y presentarán una denuncia ante el Ministerio del Interior. Se busca determinar un esquema de trabajo que permita fiscalizar estos locales y, eventualmente, aplicar medidas.
El Estado tiene también en carpeta autorizar más juegos de azar por internet, lo que abre la puerta a otros problemas como el lavado de activos ya que se trata de un sector de riesgo cuando implica apuestas “mano a mano” o deportivas, entre otras modalidades. Se está gestionando una certificación internacional con la Corporación Iberoamericana de Loterías y Apuestas de Estado (Cibelae). Loterías y Quinielas exige que el 100% de las agencias estén certificadas con el estándar más alto contra el lavado de activos. Además, todos los juegos incluidos en la aplicación de celular recibieron una prórroga hasta fin de año para incorporar controles como los que tienen los bancos, es decir, doble registro, controles biométricos y digitales, prueba de vida y otros filtros que permiten asegurar la identidad del apostador y la trazabilidad del dinero.
En el mundo el lavado a través de juegos de azar en internet crece año a año y constituye un sector de alerta para los organismos especializados.
El Mundial llevó a un aumento exponencial de las apuestas
Durante el Mundial de fútbol las apuestas deportivas explotaron en Uruguay. Sin Mundial la media diaria ronda las 30.000 a 35.000 apuestas, pero desde el comienzo del evento se registran entre 75.000 y 80.000 cada día. El día de la inauguración del Mundial hubo 78 mil apuestas. Los días que jugó la selección uruguaya esta cifra se duplicó. Eventos como los mundiales o la Copa América tienen un efecto en las apuestas, suelen dejar el promedio por encima del que había antes de cada evento.
Pero a diferencia de lo que podría esperarse, en Uruguay solo entre el 7 y 8 por ciento del total de apuestas deportivas se dirigen a resultados del fútbol de primera y segunda división AUF y las competencias de fútbol del interior (OFI). Y este volumen representa no más del 7,5% del total de los montos apostados.
Es por esa razón que el gobierno incluyó en la Rendición de Cuentas un proyecto para redistribuir los casi 240 millones de pesos anuales del IVA generado por los juegos de apuestas deportivas. La intención es que ese dinero se destine en partes iguales para atender formativas de AUF, formativas de OFI, Comité Olímpico y deportes no federados, incluyendo discapacidad.