Débora Blanca*
Se viene el Mundial de fútbol, y con él la maquinaria infernal de las apuestas deportivas. Publicidades en televisión, radio, vía pública, redes sociales. ”Apostá y divertite, apostá y demostrá, apostá y entretenete, apostá con tus amigos, apostá apostá apostá“.
¿Se acuerdan cuando mirábamos los partidos con amigos, con familia, con nuestros perros, con nuestros gatos, sin celular y sin apostar? ¿Se acuerdan cuando podíamos concentrarnos en el partido, cuando sufríamos o éramos felices mirando una sola pantalla: la tele?
¿Se acuerdan? El resultado de un partido era crucial por la camiseta, por la pasión, por la identidad. La tristeza era por haber perdido el partido, no la apuesta, la alegría era por haber ganado, sí, el partido y no la apuesta.
Pero el mundo se puso más raro, y parece que para sentir emociones en el fútbol hay que apostar. ¡Qué manera de opacar y falsear la belleza, lo simple, el amor por la camiseta!
Por trabajar con ludópatas y con sus familias, por acompañar la recuperación (nada sencillo por cierto) de tantas y tantas personas adictas a las apuestas deportivas, y porque se viene el Mundial, es que se me ocurrió algo así como la Anti guía de las apuestas o la Guía para no perder plata ni salud mental.
Para los ludópatas en recuperación:
1- No mirar los partidos con amigos que apuestan.
2- Disfrutar de los partidos dejando el celular lejos (cosa que dé pereza ir a buscarlo).
3- Evitar publicidades así como conversaciones sobre apostar a tal o cual partido.
4- Recordar que empezaron tratamiento porque con las apuestas perdieron, y sólo ganó el casino.
5- Desechar la idea de apostar como manera rápida de pagar deudas.
6- No preocuparse si se aburren o si el partido no les despiertan emociones extremas: lleva tiempo volver a acostumbrarse a mirar fútbol sin apostar.
En tanto, las personas que no tienen problemas con las apuestas:
1- Recuerden que apostar es una práctica de riesgo, riesgo que se incrementa en la modalidad online.
2- Tengan una mirada crítica y reflexiva respecto de las publicidades y sus slogans.
3- Disfruten (o sufran cuando el resultado es adverso) de los partidos, no de la promesa de ganar dinero.
Que en este Mundial la apuesta sea por el equipo preferido y no por un sitio de apuestas que lo sponsorea. Que la apuesta sea por la belleza del fútbol y no por su triste monetización.
En Uruguay las apuestas están autorizadas para mayores de 18 años. La Banca tiene políticas estrictas de prohibición a menores de edad.
Los juegos se gestionan teniendo en cuenta el Marco de Juego Responsable que difunde la organización Internacional de empresas de juego (WLA) y promueve el juego como una actividad recreativa, una opción sana de entretenimiento.
A pesar esto, el juego puede dejar de ser un entretenimiento, transformándose en un problema serio que ocasiona daños, no solo económicos y de salud a nivel personal, afectando a los vínculos familiares y de amistad. Para padres y familias, se recomienda: favorecer la comunicación con hijos adolescentes, estimular la identidad personal y autonomía, marcar límites claros, compartir información sobre los peligros del juego excesivo, entre otros.
*Licenciada en Psicología, Directora de Lazos en juego. Seguime en instagram @deborablancalj y en YouTube en Débora Blanca.
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