El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, firmó este viernes el convenio entre el Sindicato Único de la Construcción y Anexos (Sunca) y empresarios de la construcción que establece la reducción gradual de la jornada laboral para el sector de la construcción de 44 a 40 horas semanas.
Castillo, dijo en rueda de prensa que la firma de este convenio es uno de los elementos que componen el programa de gobierno del Frente Amplio (FA). El jerarca dijo que no podía "llevarse a nadie a los ponchazos, ni llevar de apuro".
"Esto merece recuperar la confianza entre las partes, dar la posibilidad de que cada uno explique su forma, sus contenidos, sus mecanismos y la cultura de trabajo de los lugares", indicó Castillo. El convenio firmado este viernes abarca a 55.000 trabajadores.
Para el ministro, es "bueno" e "importante" que una rama como la construcción civil haya podido conseguir el acuerdo, pero esto "no quiere decir que así como está, sea un modelo que se pueda aplicar". "Es algo para seguir analizando", añadió.
"Cada rama de actividad y cada acción concreta por más que uno lo tome como seña o como referencia, no quiere decir que sea exactamente aplicable en otro lugar", sostuvo.
Castillo indicó que "queda claro" que "no va a ser el resto de la sociedad la que vaya a estar pagando". "Se enmarca dentro de los lineamientos que estableció el gobierno, y los mecanismos que se escapaban los asumen y acuerdan las partes", acotó.
El acuerdo entre el Sunca y los empresarios de la construcción
Días atrás, empresarios de la construcción y del Sunca habían firmado un acuerdo laboral tras semanas de negociaciones, que incluyeron reuniones con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), así como con el presidente Yamandú Orsi.
El presidente del Sunca, Richard Ferreira, indicó a El País que se aplicará “progresivamente a partir del año que viene, primero con una hora por semana”. “En 2030, vamos a estar llegando a las 40 horas”, agregó, y enfatizó que están “muy conformes” con lo acordado porque “refleja gran parte de lo que los trabajadores plantearon en la mesa de negociación”.
El preacuerdo, al que accedió El País, establece ajustes salariales en el mes de abril de cada año hasta 2030, la reintegración de todos los trabajadores que estaban en seguro de paro y define cómo las empresas aplicarán la reducción de la jornada. La baja de 44 a 40 horas será a través de una hora por año, es decir, en 2027 será de 43, en 2028 de 42, y así hasta 2030.
Otro punto dispone el apoyo de ambas partes a las políticas vinculadas a la primera infancia y se solicita un diagnóstico de las necesidades insatisfechas y las zonas donde se concentren niños vinculados a los trabajadores de la construcción en Maldonado. Además, define una partida de hasta $ 5.400.000 para aplicar medidas que contribuyan a la problemática, como un centro de atención a la primera infancia o becas a otras instituciones.
Por otro lado, se incluye un presupuesto de $ 8 millones para compensar con un reintegro de $ 1.000 a cada trabajador de más de 40 años o quienes presenten problemas de próstata para apoyar la realización de sus estudios médicos.
Con respecto a las condiciones de trabajo, a partir de abril de 2028 se duplicará la entrega de ropa de trabajo, tanto de invierno como de verano. También se destinará una hora paga por semestre para actividades vinculadas a la salud mental.
El convenio prevé además conformar una comisión que incluya al Ministerio de Economía, el Ministerio de Trabajo y el Banco de Previsión Social (BPS) para estudiar la aplicación de un cómputo jubilatorio especial para el rubro.