LA ENTREVISTA DEL DOMINGO

Julio María Sanguinetti: “Ojalá retornara Pedro Bordaberry a la política”

El secretario general del Partido Colorado, Julio María Sanguinetti, dice que la renuncia de Ernesto Talvi “fue un sacudón” y no auguró quién puede ser su sucesor.

Julio María Sanguinetti. Foto: Leonardo Mainé
“Los liderazgos no se inventan, las sucesiones no se determinan; yo he vivido ya varias sucesiones”, reflexionó Sanguinetti. Foto: Leonardo Mainé.

La decisión de Ernesto Talvi de abandonar la política lo dejó como el único líder del Partido Colorado. El dos veces presidente Julio María Sanguinetti, secretario general del Partido Colorado, confesó que la salida del economista fue un “sacudón” para todo el partido que ahora busca reacomodarse tras la sorpresiva medida del excanciller. Sanguinetti recibió a El País en su casa, en donde cumple una cuarentena y dio algunas señales a la interna colorada.

-¿Cómo lleva hoy la cuarentena en medio de la pandemia del coronavirus?

-Con muchísima actividad. Muy activo. El Comité Ejecutivo colorado se reúne por Zoom, muchas agrupaciones partidarias se reúnen por Zoom, participo en Zoom internacionales de todo tipo, y, a parte, el teléfono está al rojo vivo todo el día trabajando para diversas circunstancias. Además de la tarea habitual que es la de los artículos. Recibo muy poquita gente y ahora estoy a la duda de qué hacer.

-¿Por qué?

-Usted sabe que yo desde la campaña electoral dije que no me iba a quedar en el Senado, no sé si irme ya o dentro de dos o tres meses porque no se puede estar en todos lados. No se puede estar en el Senado, en el partido, en el periodismo, es imposible, no da la vida.

-¿Le sorprendió la decisión de Ernesto Talvi de alejarse de la política?

-Indudablemente su renuncia fue un sacudón, fue sorpresiva porque no estaba en el horizonte y es una decisión muy personal que hay que respetar y respetamos como tal y eso simplemente a lo que nos obliga es a un esfuerzo mayor a todos. Somos un partido fundacional, histórico, representamos ideas fundamentales, sensibilidades particulares y eso es lo que nos tiene que seguir condicionando.

Julio María Sanguinetti. Foto: Leonardo Mainé
Sanguinetti conserva en su casa un sinfín de fotografías y distinciones de sus dos presidencias. Foto: Leonardo Mainé

-La política "no es lo mío", dijo Talvi. ¿Qué hay que tener para hacer política en Uruguay?

-La política es un noble ejercicio, es un ejercicio fundamental en la vida democrática. ¿Cuándo no hay política, qué hay? Autoritarismo. La política es la esencia viva de una democracia, de modo que todos a ella nos debemos servir y servir a ella, dentro de lo que son las características de cada país y de cada estructura política.

-¿Pero qué hay que tener para durar en política?

-No es un tema de durar o no durar, la política requiere de persistencia, como todas las actividades de la vida. Yo tengo 60 años de periodismo y nunca dejé de escribir, tengo también 60 años de vida política y nunca he dejado de hacer política. Aun en la época en la que estaba proscripta la actividad política. Son características, hay gente que no ha tenido, no ha hecho de la política una vocación existencial a lo largo de toda la vida. En nuestro caso es así.

-¿En algún sentido la decisión de Talvi afecta al Partido Colorado?

-Naturalmente que es un sacudón, es incuestionable que nos impone a todos un esfuerzo mayor. Ahora, desgraciadamente en el Uruguay, el comentario político adolece de una enfermedad, la ‘candidatitis’, que es una enfermedad contagiosa. Apenas estamos comenzando un período y ya se habla de candidatos. En cinco años va a pasar de todo, piense usted nomás en lo que ocurría hace cinco meses y verá cómo hay gente que ha crecido, como hay gente que ha desaparecido.

-¿Coincide con algunos analistas en que el eje ideológico de la coalición se corrió un poco más a la derecha con la salida de Talvi de la política?

-No quiero entrar en esos análisis. El Partido Colorado tiene, para empezar, un compromiso con la coalición. O sea que sus definiciones son las que están en el Compromiso por el País. No es más, no es menos. De modo que allí están. A partir de allí están los principios históricos del Partido Colorado.

Julio María Sanguinetti. Foto: Leonardo Mainé
Julio María Sanguinetti. Foto: Leonardo Mainé

-Con la salida de Talvi, muchos dirigentes colorados ensayan quiénes pueden sucederlo, incluso, proyectan posibles candidatos.

-Los liderazgos no se inventan, las sucesiones no se determinan, yo he vivido varias sucesiones.

-Batllistas en 2024, por ejemplo. ¿Qué nombres tiene para sucederlo a usted?

-No hay ningún nombre.

-¿O usted pretende presentarse?

-Obviamente que no, ya la otra vez fui obligado, es notorio.

-¿Y quién va a quedar en ese rol?

-Y bueno, el error es, como le digo, caer en la enfermedad de la ‘candidatitis’ en la que usted ahora está cayendo.

-Esta semana comenzó a sonar el nombre del exsenador Pedro Bordaberry. Incluso dirigentes le guiñaron.

-No hay ningún guiño. Usted pregunta. ¿Sería bueno que Bordaberry viniera? y todos le vamos a decir que obviamente que sí porque ha sido un espectacular parlamentario del mayor nivel y ojalá retornara. Esto no es ni guiño, ni deja de ser guiño.

-Y se arrepiente de haberle dicho que no en la campaña pasada cuando él pretendía volver a la política. Bordaberry señaló que sintió que usted le había cortado el brazo.

-Anécdotas que pasaron y que respondieron a una coyuntura muy específica, tengo la mejor relación con él. No metamos nombres, los nombres son para lío.

-¿Qué peso piensa que tuvieron en la decisión que tomó Talvi las diferencias que mantiene con usted?

-Ninguna. ¡Señor, no voy a hablar de la interna! He estado cinco meses en un estoico silencio y en él seguiré. Ni directa, ni indirectamente y cuantas veces me pregunte, lo voy a hacer. No voy a hablar de eso, además creo que es muy malo que se hable porque todos tenemos una enorme responsabilidad con el país y con la coalición. El internismo es una de las peores enfermedades de la vida política. Cuando la gente mira el país o su partido desde su interna, desde la visión de su agrupación exclusivamente. Eso es muy malo, eso ha sido históricamente muy malo y hoy más que nunca.

-¿Cuál debe ser el énfasis que deben imprimirle los colorados a la campaña hacia las departamentales?

-El Partido Colorado tiene expectativas municipales importantes en Rivera donde confiamos en revalidar la intendencia que tenemos. Tenemos expectativas sólidas en Salto, donde la competencia es más estrecha pero donde sentimos que tenemos una opción muy importante.

Julio María Sanguinetti en acto en apoyo a la candidatura de Laura Raffo a la IMM. Foto: Fernando Ponzetto
Julio María Sanguinetti en acto en apoyo a la candidatura de Laura Raffo a la IMM. Foto: Fernando Ponzetto

-¿Cree que pueden disputarle la Intendencia al Frente Amplio?

-Tenemos que disputar con el Frente Amplio la intendencia. En el resto el partido está presente en formas diversas. En Montevideo estamos todos con un candidato único de la coalición. La economista Laura Raffo que ha mostrado una gran capacidad de comunicación y de presencia y estamos apoyándola con diversas listas. Vamos a contribuir con lo que podamos.

“La postulación de EE.UU. al BID rompe con la tradición”

-"El Partido Nacional debe asumir que este no es un gobierno blanco sino, como ha dicho el presidente reiteradamente, multicolor", dijo usted en el Correo de los Viernes. ¿Por qué hizo esa alusión?

-La hice estableciendo que el presidente de la República constantemente habló siempre de la coalición multicolor, lo hizo antes y lo sigue haciendo hoy. A veces, algún dirigente nacionalista escribe, se equivoca y habla del gobierno del Partido Nacional, entonces comete ese error que por eso mismo, con sutileza y afirmando la actitud del presidente es que a algún dirigente blanco, sin nombrarlo, le hice el pequeño comentario.

-¿Por qué es que no está de acuerdo con el presidente Lacalle Pou en apoyar la candidatura propuesta por Estados Unidos para presidir el BID?

-Desde que nació el BID la tradición fue que el presidente fuera un latinoamericano, del mismo modo que la tradición fue que en el FMI, el director general sea un europeo y en el Banco Mundial un norteamericano. En el BID los presidentes fueron siempre latinoamericanos y el vice un norteamericano. La postulación de Estados Unidos a la presidencia, a nuestro juicio rompe la tradición y así lo dijimos. Nuestro presidente ha explicado y creo que tiene razón en lo que ha dicho, que América Latina no logró una coordinación suficiente para postular un candidato con posibilidades de éxito y eso es lamentable porque hace evidente que nos falta integración.

“Tenemos un par de años para lograr estabilidad”
Julio María Sanguinetti. Foto: Leonardo Mainé

-¿Qué le parece la forma en la que Uruguay viene combatiendo la pandemia del coronavirus?

-Nunca el mundo ha estado más globalizado, porque no hay nada más global que una pandemia que salta toda frontera, y al mismo tiempo, más fragmentado. Por eso, hay quienes hablan del fin del capitalismo, los apocalípticos de Umberto Eco, son siempre los que están anunciando el final de los tiempos, esperando lo peor y la tragedias, entonces, a mí me parece un exceso retórico. Yo creo que Uruguay se ha notablemente destacado, no hay ninguna duda y lo ha hecho con mucho destaque. Es decir, tanto el manejo de la pandemia como el manejo de la economía, como sacar en cuatro meses una ley de urgencia tan compleja como ha demostrado la fuerza de coalición de gobierno. Esto ha sido un tsunami.

-Peor que la crisis de 2002.

-Incuestionablemente peor, ¿por qué?, porque en 2002 fue regional, Uruguay y Argentina, y esta es mundial. La del 2002 fue bancario financieramente aunque luego haya tenido una enorme repercusión económica. Esta viene por la salud y como consecuencia envuelve a toda la sociedad porque es la salud, es el trabajo, es la producción, y es una crisis de oferta y demanda. A la salida del 2002, una vez que cumplimos con nuestro rol, y evitamos el default, nos encontramos con un mercado normal, hoy nos encontramos con un mercado golpeado porque de esto nadie sale ileso. Ni China ni EE.UU., de modo que vamos a tener un mercado complejo. No es que uno sea pesimista, pero lo que pasa que hay que reconocer la realidad. Tenemos un par de años para lograr una estabilidad del país.

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