León XIV en el Centenario: crónica de una vigilia histórica con 60 mil fieles, canciones y una vuelta olímpica

El papa León XIV reunió a 60 mil personas en el Estadio Centenario de Montevideo para una vigilia de oración con música, cánticos, Lucas Sugo y un mensaje sobre la fe. Así se vivió la noche histórica.

El papa León XIV durante su histórica vigilia de oración en el Estadio Centenario.
El papa León XIV durante su histórica vigilia de oración en el Estadio Centenario.
Foto: Natalia Rovira.

"¿Saben que somos 60 mil personas?”, pregunta Noelia Etcheverry, y el Estadio Centenario le responde con un rugido. Entonces, el sacerdote Juan Andrés “Gordo” Verde propone el cántico que se convertirá en el estribillo de la jornada: “Papa León, te queremos un montón”. La multitud lo sigue de inmediato. Lo vuelve a entonar y la respuesta es todavía más entusiasta. Mientras León XIV habla en Casavalle, el Centenario ya definió qué cantarle cuando llegue.

La jornada había empezado con una demora. Las puertas tenían que abrirse a las 15.00, pero recién lo hicieron a las 16.10. Para entonces, miles de personas llevaban varias horas esperando en los alrededores. Algunos habían llegado en la mañana, con sus grupos parroquiales, sus banderas y las entradas gratuitas que se habían agotado días atrás. El retraso, sin embargo, no parecía afectar el entusiasmo. Después de todo, habían pasado casi cuatro décadas desde la última visita de un papa al estadio. ¿Qué importaba esperar un rato más?

Fue el 7 de mayo de 1988, cuando Juan Pablo II habló ante miles de fieles. Ahora es León XIV quien reúne a la multitud y, aunque el encuentro nada tiene que ver con el fútbol, las tribunas recuperan algunos de sus rituales más característicos: los cánticos, los saltos, las olas humanas —“la primera ola espiritual de la historia”, la bautiza el padre Marcelo, uno de los conductores de la jornada— y hasta un pequeño pogo en el talud de la Olímpica al grito de “El que no salta no ve a León”.

Allí, justo debajo de la Torre de los Homenajes, donde flamea la bandera uruguaya, se mezclan generaciones y nacionalidades. Alcanza con detener la mirada en algún sector de la tribuna para descubrir que esta no es solo una celebración local. Entre las banderas uruguayas aparecen otras de España, Francia, Venezuela, Cuba, Perú, Brasil y Líbano.

También abundan las del Vaticano, algunas con el rostro de León XIV y el lema de su visita: “Les anuncio una gran alegría”. Otras identifican a parroquias y grupos religiosos: Santa Teresita, San Isidro, Don Bosco y Luz de San José. Hay familias enteras, grupos de adolescentes y adultos de distintas edades. Todos están atentos a la llegada del pontífice.

La música es una de las grandes protagonistas de la jornada. Y está tan ligada a la celebración religiosa que resulta difícil separar una de la otra. Las canciones hablan de Jesús, de la Virgen, de la fe y de las dudas, mientras los artistas se alternan con testimonios, oraciones y mensajes dirigidos a los jóvenes. “Quien canta reza dos veces”, dice la frase tradicionalmente atribuida a san Agustín. Y este sábado se hace tangible.

Personas esperan afuera del Estadio Centenario
Personas esperan afuera del Estadio Centenario.
Foto: Captura de pantalla.

La demora en la apertura de las puertas obliga a modificar la programación musical, pero no impide que una serie de artistas conviertan la previa en un festival. Una de las primeras en subir al escenario es Josefina Damiani, quien interpreta “Solo le pido a Dios” y un “Ave María” que cierra con una exclamación: “¡Que viva la Virgen!”. Desde las tribunas llega un “¡Viva!” colectivo.

El escenario, instalado frente a la Tribuna América, tiene un sector central destinado a la vigilia que encabezará el papa y otros dos laterales, acompañados por murales de la artista Mariede Fraschini. En uno se desarrolla la previa musical. Por allí pasan artistas como Diego Melano, Pepe Crespo, Santiago Soares de Lima y Lucas Sugo.

Sugo ya había cantado para León XIV durante la mañana, en Paysandú. Ahora, mientras empieza a caer el sol sobre una tarde soleada y ventosa, vuelve a encontrarse con miles de fieles. Interpreta “Solo le pido a Dios”, retoma "Vienen con alegría", una canción que lo acompaña desde su niñez. Luego lleva su repertorio popular al estadio con “Cinco minutos”, uno de sus mayores éxitos. Todavía le queda otra actuación, esta vez frente al pontífice.

Lucas Sugo y Santiago Soares de Lima, en la previa de la vigilia de oración del papa León XIV en el Estadio Centenario.
Lucas Sugo y Santiago Soares de Lima, en la previa de la vigilia de oración del papa León XIV en el Estadio Centenario.

Pero si de postales se trata, pocas pueden competir con el ingreso del papa. Mientras las pantallas gigantes muestran su acercamiento al estadio, Daniel K —que completa la lista de presentadores de la jornada— intenta hacer un truco de magia colectivo con una calculadora. No llega a terminarlo: León XIV aparece en el papamóvil y desata una ovación.

Son las 19.18. Con celulares en alto y el grito de “Papa León, te queremos un montón”, el pontífice da una vuelta olímpica a velocidad de peatón. Sonríe, saluda a ambos lados y trata de abarcar con la mirada a los miles de fieles que lo reciben desde las tribunas. Todos buscan un saludo o el recuerdo de haberlo visto de cerca.

El recorrido es musicalizado por “Una gran alegría”, la canción compuesta especialmente para la visita, con el pegadizo estribillo “Vengan, que les anuncio una gran alegría”. La interpretan varios de los artistas que participaron en la previa: Damiani, Sugo, Soares de Lima y Melano. Un rato después, ya con el papa en el escenario, Sugo vuelve a cantar. Esta vez lo hace a capela, con “Pescador de hombres”, y deja otra de las postales de la jornada.

Cuando el cardenal Daniel Sturla toma la palabra, retoma el lenguaje futbolero que marcó la tónica desde el inicio. “Tener al papa entre nosotros es un golazo”, dice. “No vinimos a alentar desde la tribuna, no queremos quedarnos en el banco de suplentes. Cristo nos invita a entrar a la cancha de la vida y sabemos que el partido se juega en el barrio, la familia y el trabajo”. También invita a llevar “con alegría la camiseta de cristianos”, así como los uruguayos llevan con orgullo la Celeste.

Al costado, una orquesta y un coro de más de 70 voces acompañan la vigilia. Sus canciones, entre ellas “A ti te alabo” y “Eres”, se intercalan con los testimonios que le plantean al papa preguntas sobre la fe y las dificultades de la vida cotidiana. El estadio escucha.

El coro que se encargó de musicalizar la vigilia de oración del papa León XIV en el Estadio Centenario.
El coro que se encargó de musicalizar la vigilia de oración del papa León XIV en el Estadio Centenario.

León XIV habla entonces del avance de la secularización y de la indiferencia religiosa, en un país donde la fe, advierte, ya no pasa de una generación a otra como antes. Agradece a quienes la mantienen viva y recurre a Belén para recordar que una comunidad no necesita ser grande para dejar huella. También anima a los jóvenes a comprometerse, casarse y formar una familia, y les pide que no se conformen con una vida mediocre. “Para iluminar mucho no hace falta ser muchos, sino reflejar la luz del Señor”, resume.

El cierre vuelve a ser musical. Diego Coronel canta como solista el “Salve Regina”, acompañado por el coro y la orquesta. Las voces llenan el estadio mientras el papa encomienda a los uruguayos a la Virgen. Cerca de las 21.00, León XIV se retira entre aplausos, fuegos artificiales y la certeza de haber vivido una jornada histórica.

Fuegos artificiales para cerrar la vigilia de oración del papa León XIV en el Estadio Centenario.
Fuegos artificiales para cerrar la vigilia de oración del papa León XIV en el Estadio Centenario.
Foto: Natalia Rovira.

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