El papa León XIV cumplió este sábado su segunda jornada de visita en Uruguay con actividades en la Universidad Católica del Uruguay (UCU), el barrio Casavalle y el Estadio Centenario. En sus discursos, abordó algunos de los principales desafíos de la sociedad actual, desde el avance de la inteligencia artificial hasta la violencia, la desigualdad y la pérdida de presencia de la religión en la vida cotidiana.
Ante educadores y estudiantes, el pontífice llamó a poner la dignidad humana en el centro del desarrollo tecnológico. En Casavalle, reclamó una respuesta colectiva frente a la inseguridad y las situaciones de vulnerabilidad, mientras que, ante miles de fieles reunidos en el Centenario, reflexionó sobre cómo sostener y transmitir la fe en una sociedad cada vez más secularizada.
Estas fueron tres de las frases más destacadas de su segunda jornada en el país.
"Colocando a la persona antes que al algoritmo"
Durante su visita a la Universidad Católica del Uruguay, León XIV puso el foco en los desafíos que las nuevas tecnologías plantean para la educación y la formación integral de las personas.
"Es urgente, entonces, que nuestra educación escolar y universitaria contribuya al uso sabio de las tecnologías y la IA, colocando a la persona antes que al algoritmo y armonizando las inteligencias técnica, emocional y espiritual y ecológica", sostuvo.
El pontífice advirtió sobre la necesidad de evitar que el desarrollo tecnológico desplace a las personas del centro de las decisiones. En ese sentido, defendió una educación que no se limite a transmitir conocimientos o preparar para el mercado laboral, sino que contemple las distintas dimensiones del ser humano y su dignidad.
En otro pasaje de su discurso, afirmó que "el Evangelio no envejece, sino que hace nuevas todas las cosas", al destacar el papel de las instituciones educativas en la transmisión de valores.
"No podemos pasar de largo cuando sabemos que hay niños en Uruguay que no van a la escuela por miedo a no volver"
En Casavalle, durante su visita a la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe y al proyecto habitacional Familias de Guadalupe, León XIV se refirió a la inseguridad, la violencia y las situaciones de vulnerabilidad que atraviesan distintos sectores de la sociedad uruguaya.
A partir de la parábola del buen samaritano, el papa cuestionó la indiferencia ante el sufrimiento ajeno y llamó a asumir una responsabilidad colectiva frente a los problemas sociales.
"No podemos pasar de largo cuando sabemos que hay niños en Uruguay que no van a la escuela por miedo a no volver", expresó.
En el mismo pasaje, agregó: "No podemos acallar nuestra conciencia cuando constatamos que una madre no tiene los medios para alimentar a sus hijos. No podemos ignorar que en nuestro entorno hay mucha gente que sufre, que está sola y es vulnerable".
El pontífice también sostuvo que un niño no debería irse a dormir sin comer ni renunciar a una educación y un futuro dignos por la inseguridad. Frente a esa realidad, reclamó un trabajo conjunto entre "la Iglesia, la comunidad civil y el Estado" para promover el bien común.
"¡No le teman al 'para siempre'!"
Durante su encuentro con miles de fieles en el Estadio Centenario, el papa León XIV llamó a los jóvenes a casarse y formar una familia, y alentó a los matrimonios a tener hijos incluso frente a las dificultades económicas y las presiones de la sociedad actual.
"Jóvenes, ustedes mismos atrévanse a dar el paso casándose y formando una familia. ¡No le teman al 'para siempre'!", expresó el pontífice.
A continuación, se dirigió a las parejas: "Matrimonios, abran su casa a la vida, incluso cuando el mundo les diga que un hijo es una carga".
El mensaje formó parte de una reflexión más amplia sobre el compromiso, la generosidad y la importancia de no dejarse llevar por el individualismo. León XIV también exhortó a quienes sienten una vocación religiosa a no ignorarla por miedo a renunciar a otras posibilidades y llamó a los fieles a perdonar, ayudar a los demás y estar dispuestos a sacrificar parte de su comodidad en favor de otros.
"Cuando todos les digan que piensen primero en ustedes mismos, no tengan miedo de hacerse los últimos", sostuvo.
Con ese llamado, el papa reivindicó el matrimonio, la familia y la apertura a la vida como expresiones concretas de la fe cristiana.