Un nuevo entrenador, un entrenamiento y una idea que -por momentos- se apreció y hasta funcionó en el amistoso en el que Uruguay enfrentó a Japón en el estreno de Diego Forlán como director técnico interino de la selección mayor.
El 4-4-2 con el que salió a jugar Cachavacha se transformaba en 4-1-3-2 al momento de la salida nipona porque Lucas Torreira -que volvió a la convocatoria con titularidad y 90 minutos completos- se adelantaba dejando más retrasado a Rodrigo Bentancur y presionaba junto a Brian Rodríguez y Maximiliano Araújo que se sumaban a Darwin Núñez y Federico Viñas.
Esa faceta casi que funcionó a la perfección en los primeros minutos, pero un detalle -detalle de gran peso- cambió el encuentro porque Kuryu Matsuki puso el 1-0 japonés en un muy buen momento de la Celeste en el Q&A Stadium.
El gol movió la estantería. La Celeste -sumado al paso de los minutos- acusó el golpe y ya no presionaba de la misma manera y si hubo una falencia clara fue en defensa. Más allá de que Juan Manuel Sanabria no la pasó bien porque su sector fue el que más buscó el equipo rival, las fallas fueron colectivas teniendo en cuenta que Rodríguez y Araújo por momentos quedaban muy adelante y tanto Nández -otro que retornó jugando todo el partido- y Sanabria se veían desbordados.
Japón no siempre atacó de forma certera y por eso en el momento más complicado no amplió la diferencia. Estaba claro que el equipo de Forlán era uno en ataque y otro en defensa, porque cuando utilizó las bandas para lastimar al rival encontró buenas opciones. Nández generó una jugada que terminó cerrando Sanabria -en conexión de laterales- con un zapatazo que atajó el arquero, pero Uruguay tuvo su premio.
La presión -que volvió sobre el cierre de la primera parte- dio frutos porque Lucas Torreira la recuperó, Rodrigo Bentancur habilitó a Darwin Núñez, el delantero no pudo amortiguar, pero le quedó a Federico Viñas al que el arquero le sacó el gol, lo que no pudo hacer ante Maxi Araújo que de los últimos cuatro goles de Uruguay hizo tres.
El resultado le daba justicia al trámite del partido, pero poco sabe el fútbol de justicia. No es el primero y no será el último caso y como prueba está el resultado final. Ver el marcador con el que se fueron los casi 96 minutos de juego sin un análisis del trámite puede ser hasta injusto.
Es cierto que la Celeste volvió a mostrar errores en decisiones y en la creación de juego durante varios momentos del partido, pero era para un empate que estuvo muy cerca de consumarse porque el gol que desequilibró el marcador llegó a los 90 y el que sentenció el partido a los 95’ cuando la Celeste estaba jugada a la heroica de buscar la igualdad.
De cara al encuentro ante Corea del Sur del próximo lunes 28 (08:00), Diego Forlán contará con más días de trabajo, un aspecto clave y además un plantel completo desde el minuto uno de entrenamientos. Eso sí, allí habrá que hacer mucho hincapié en el bloque defensivo, en las transiciones y en los momentos en los que los volantes ayuden a los laterales en la marca, sobre todo teniendo en cuenta que los surcoreanos tienen características similares de juego a la de los Samurai Blue.
El resultado no es positivo, eso es un hecho. ¿Hubo un rendimiento aceptable? Por momentos y con mayor atención se puede pulir. La primera prueba de Diego Forlán no terminó saliendo de la forma pensada desde el marcador, pero Cachavacha tendrá varios días para trabajar con un plantel al que deberá hacer crecer desde lo futbolístico y lo anímico.
-
Qué dijeron los medios del mundo del debut de Forlán: "Cruel derrota ante Japón" y "mucho trabajo por delante"
José María Giménez reclamó mano previo al segundo gol de Japón ante Uruguay: así fue la jugada
Forlán tras el 3-1 ante Japón: "Una lástima el resultado porque fue bastante ventaja para lo que fue el partido"
El 1x1 de Uruguay tras la caída ante Japón en el debut de Forlán: de la eficacia de Araújo al desorden defensivo