Turismo: caen ingresos en semestre y el plan oficial para evitar problemas con barcos en Colonia

Autoridades, operadores y empresarios buscan reducir las demoras en el Puerto de Colonia ante los cuellos de botella que se generan en Migraciones cuando coinciden dos buques.

Puerto de Colonia.
Puerto de Colonia.
Foto: @ANPCOMUNICACIÓN

El Puerto de Colonia enfrenta dificultades operativas cuando coinciden en horarios similares dos buques con un volumen elevado de pasajeros, una situación que genera demoras y cuellos de botella principalmente en los controles migratorios y que llevó a autoridades nacionales, departamentales, organismos públicos y operadores privados a reunirse para buscar alternativas que permitan agilizar la operativa.

El tema fue abordado en un encuentro realizado la semana pasada, en el que participaron representantes del Ministerio de Turismo, Migraciones, Aduanas, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Prefectura, la Administración Nacional de Puertos (ANP), el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), además de las empresas Buquebus y Colonia Express y referentes del sector turístico coloniense.

La preocupación adquirió mayor relevancia ante el aumento esperado de la capacidad de transporte marítimo entre Colonia y Buenos Aires, particularmente por la incorporación del barco China Zorrilla de Buquebus, que puede transportar 2.100 pasajeros, y por la posibilidad de que coincidan sus movimientos con los de embarcaciones de Colonia Express.

En diálogo con El País, el ministro de Turismo, Pablo Menoni, explicó que la reunión realizada recientemente fue la tercera instancia de trabajo convocada para abordar las demoras que se producen en el Puerto de Colonia, particularmente en la salida de los buques hacia Buenos Aires.

Según señaló, el proceso comenzó el año pasado con una primera reunión y continuó durante 2026 con otras dos instancias, en las que además se incorporó a los dos operadores privados que trabajan en la terminal.

Menoni sostuvo que el objetivo es aprovechar las mejoras de infraestructura realizadas por la ANP y acompañarlas con cambios en la operativa que permitan reducir los tiempos que enfrentan quienes utilizan la terminal.

“Tratamos de que las partes puedan mejorar los tiempos de experiencia del pasajero, sobre todo cuando se va el buque, no cuando llega. Queremos que los turistas se vayan con la mejor experiencia”, señaló.

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Pablo Menoni. Foto: Ignacio Sánchez.

En ese sentido, reconoció que el principal problema aparece cuando dos embarcaciones concentran sus operaciones en una misma franja horaria y que allí “se produce un colapso en el puerto”.

A su juicio, existen “oportunidades de mejora” para que los distintos organismos que participan de la operativa puedan realizar ajustes de cara a los próximos meses.

Entre las medidas previstas, Menoni adelantó que Migraciones aumentará su dotación de personal, mientras que Aduanas y el MGAP incrementarán los controles de pasajeros.

El jerarca vinculó esas acciones con la importancia estratégica que tiene la terminal coloniense para el turismo receptivo y sostuvo que el objetivo es continuar fortaleciendo su funcionamiento debido a que el departamento “es una puerta de entrada al turismo”.

Por su parte, el intendente de Colonia, Guillermo Rodríguez, afirmó a El País que las dificultades vinculadas a los controles migratorios son una preocupación que recibe la intendencia de manera recurrente tanto de uruguayos que viajan habitualmente a Buenos Aires como de turistas e inversores que llegan al departamento.

Rodríguez indicó que uno de los puntos que más le han planteado los usuarios está relacionado con la capacidad de procesamiento dentro de la propia terminal.

“Muy específicamente, sobre la terminal de Colonia, todo el mundo me reclama que hay un solo escáner (saliendo desde Colonia hacia Argentina)”, afirmó.

El intendente sostuvo que la situación adquiere otra dimensión ante el incremento previsto en la cantidad de pasajeros que podrá movilizarse con las nuevas embarcaciones de cara a los próximos meses y la temporada de verano.

Actualmente, explicó, un barco que opera completo puede transportar alrededor de 1.000 personas, mientras que el China Zorrilla de Buquebus elevará considerablemente esa cifra.

Ferry China Zorrilla
Ferry China Zorrilla.
Foto: Buquebus

“Si ahora muchas veces se demora mucho el ingreso de pasajeros, sobre todo por la parte de Migraciones con 1.000 personas, con 2.000 imaginate lo que puede llegar a ser”, expresó.

Por ese motivo, señaló que le planteó al ministro Menoni la necesidad de acelerar soluciones en la terminal.

Más allá de esas dificultades, Rodríguez afirmó que el flujo turístico en el departamento continúa siendo sostenido y destacó especialmente el crecimiento de visitantes provenientes de Asia que llegan desde Buenos Aires. El intendente agregó que la mayor capacidad de transporte marítimo puede profundizar esa tendencia y mencionó además la próxima operativa de Colonia Express desde Carmelo hacia el país vecino, la cual dará inicio en octubre.

Guillermo Rodríguez.
Guillermo Rodríguez. Foto: Leonardo Mainé.

En tanto, el presidente de la Asociación Turística de Colonia, Andrés Castellanos, también participó de una parte del encuentro y valoró la instancia de coordinación entre los actores públicos y privados vinculados al puerto.

Castellanos destacó las inversiones realizadas en los últimos años y sostuvo que actualmente Colonia dispone de una infraestructura portuaria “de primer nivel”.

En particular, mencionó la finalización de la denominada manga de ultramar, destinada a la operativa del China Zorrilla de Buquebus, que ya se encuentra en Colonia realizando pruebas.

Sin embargo, advirtió que “hace tiempo" que le manifestaron a las autoridades "que hay un cuello de botella operativo en el sistema migratorio" y que "allí está la parte de mayor dificultad”.

Castellanos señaló que también se está ampliando la terminal destinada al embarque, algo que consideró positivo teniendo en cuenta el incremento potencial del flujo de pasajeros.

No obstante, aseguró que Migraciones dispone actualmente de una cantidad limitada de puestos.

Según explicó, mientras que en Buenos Aires los dos puertos utilizados por las compañías pueden sumar aproximadamente 40 puestos migratorios en momentos de alta demanda —unos 21 en Buquebus y 19 en Colonia Express—, en Colonia existen 16 puestos migratorios en total, además de cuatro correspondientes a Argentina, que son utilizados por pasajeros extranjeros que no pertenecen al Mercosur.

Una de las alternativas analizadas consiste en modificar parcialmente los horarios de salida para evitar que las dos compañías concentren grandes cantidades de pasajeros simultáneamente.

Castellanos explicó que existe un trabajo con las navieras para evaluar la posibilidad de diferir esos horarios.

Puerto de Colonia
Puerto de Colonia.
Foto: @ANPCOMUNICACIÓN

“Los horarios tienen mucho que ver también con el comportamiento de los mercados y sus necesidades, pero entiendo que corriéndose uno u otro, o los dos, unos 15 o 20 minutos cada uno, se podría lograr una fluidez en la operativa”, sostuvo.

Castellanos agregó que para el verano se prevé incorporar personal zafral de Migraciones, aunque remarcó que existen otros puntos donde pueden aparecer dificultades.

Uno de ellos es el control mediante escáner en la salida de Colonia hacia Buenos Aires que también mencionó el intendente coloniense.

“En la salida de Colonia hacia Buenos Aires hay un solo escáner porque hay un solo puesto. En el ingreso hay cuatro”, explicó.

Menor dinamismo en el sector

Por otro lado, el turismo mantiene un peso relevante en la economía uruguaya, pero atraviesa un escenario de menor rentabilidad, caída del gasto de los visitantes y menor dinamismo en el empleo y la inversión, según un informe elaborado por el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) junto con la Cámara Uruguaya de Turismo (Camtur).

De acuerdo con el estudio, las actividades turísticas explican actualmente alrededor del 6% del Producto Interno Bruto (PIB), una participación similar a la de las actividades primarias y del sector forestal. Además, unas 122.300 personas se encuentran vinculadas directa o indirectamente al turismo, equivalentes al 7,3% del total del empleo del país.

Sin embargo, Ceres advierte que varios indicadores del sector mostraron un deterioro durante 2026. La cantidad de oportunidades laborales publicadas para actividades vinculadas al turismo, hotelería, gastronomía, recreación y eventos cayó 15% en los últimos 12 meses y 23% entre enero y agosto frente al mismo período de 2025.

A eso se suma una menor llegada de visitantes extranjeros. En el primer semestre ingresaron 12% menos turistas no residentes que en igual período del año pasado y 3% menos que el promedio de 2016-2019. Según el informe, toda la baja frente a 2025 se explica por la menor llegada de argentinos: arribaron 228.000 extranjeros menos en total y 230.000 argentinos menos. Ceres señala además que el turismo emisivo argentino cayó 13% en el semestre y que Uruguay se encareció en términos relativos frente al vecino país.

El gasto también mostró señales negativas. En dólares, el desembolso de los visitantes extranjeros cayó 0,7% en enero-junio frente a 2025, pero medido en términos reales la baja fue de 12%. En comparación con 2017, el gasto real se encuentra 37% por debajo y es 27% menor que el promedio de 2016-2019, pese a que la cantidad de visitantes es similar, lo que para Ceres refleja una combinación de menores precios y/o menor nivel de consumo.

Ese escenario también se traslada a la rentabilidad. El índice elaborado por Ceres ubica a 2019-2026 como un período de baja rentabilidad frente a los niveles prepandemia. Para volver al promedio de 2016-2019, los ingresos deberían aumentar 42%, los costos caer 30% o producirse una combinación de ambos movimientos.

La menor rentabilidad también habría afectado la inversión privada. Entre 2011 y 2018, cuando el sector mostraba mejores resultados, los proyectos turísticos aprobados por la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (Comap) promediaron US$ 172 millones anuales. Entre 2019 y 2026 ese promedio descendió a US$ 39 millones.

Ante ese panorama, Ceres planteó aumentar la promoción turística y mejorar la competitividad. El informe estima que una inversión adicional de US$ 10 millones en promoción podría generar 9.800 puestos de trabajo vinculados al turismo receptivo, aportar 1,4 puntos adicionales al PIB y generar US$ 70 millones en impuestos directos y US$ 32 millones en recaudación indirecta.

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