Alerta por "sablazo" en la industria cárnica: Frigorífico Tacuarembó alcanza los 1.300 trabajadores en seguro de paro

El frigorífico envió a 550 nuevos trabajadores a seguro de desempleo y planteó una reducción salarial del 40% como parte de la reestructura laboral prevista.

Planta de Frigorífico Tacuarembó en la que Marfrig invertirá US$ 52millones
Planta de Frigorífico Tacuarembó.

La Asociación de Obreros y Empleados del Frigorífico Tacuarembó (Aoefrit) y la Federación Obrera de la Industria de la Carne (Foica) fueron recibidas por la comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social de la Cámara de Senadores en una reunión en la que relataron que la empresa confirmó a los trabajadores la incorporación de 550 personas que se sumarían a otros 750 que se encuentran amparados por el seguro de desempleo, dentro de los cuales se espera el despido de 150 empleados con motivo de la reestructura laboral planteada por el Frigorífico Tacuarembó –propiedad de MBRF; la empresa creada tras la fusión de Marfrig con BRF–.

Las reuniones con el gobierno comenzaron ayer en la mañana cuando la empresa y el gremio se reunieron con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) en un encuentro en el que ejecutivos del frigorífico anunciaron los nuevos seguros de desempleo, según relató a El País el presidente de la Foica, Martín Cardozo y agregó que el 22 de setiembre se espera una nueva reunión tripartita.

La productividad y la forma en que se componen los salarios fueron expuestos como los principales elementos que motivaron la reestructura por parte de la empresa el pasado 21 de agosto. Según explicó Cardozo, el sector de proceso productivo –que incluye faena y desosado– cesará sus actividades, mientras que el sector de elaboración de productos quedará operativo con unos 150 trabajadores.

Según indicó a El País el secretario de Relaciones Laborales de la Aoefrit, Robert Rivas, la empresa propuso la reducción del 40% de los salarios y denunció que “utilizan el seguro de paro para precarizar el trabajo”. Rivas agregó que si bien los trabajadores esperan agotar las instancias de diálogo, “no están dispuestos a absorber la rebaja salarial y menos, aceptar los despidos”.

En la reunión con el MTSS, el sindicato planteó una contrapropuesta para preservar los 150 despidos que implica la reestructura. Según indicó Cardozo, la iniciativa de los trabajadores consiste en retiros voluntarios, causal jubilatoria, rotación de turnos y la posibilidad de discutir el tema de la productividad con el frigorífico. El País se comunicó con ejecutivos del frigorífico pero no obtuvo respuesta.

Industria

Dos de los grandes protagonistas históricos de la industria frigorífica en Uruguay son los grupos brasileños Minerva Foods (propietario de plantas en Tacuarembó, San José, Colonia y Salto) y Marfrig Global Foods (propietario de plantas en Carrasco, Canelones, PUL y BPU). En 2023 Minerva acordó comprarle a Marfrig tres plantas, lo que resultó en una suerte de concentración del sector.

“Hay una situación compleja en la industria cárnica o frigorífica”, señaló a El País el senador colorado e integrante de la comisión, Robert Silva, quien sostuvo que la comisión convocará al sector empresarial luego de la reunión con el MTSS. “Esto es un sablazo impresionante (para Tacuarembó)”, dijo y agregó que si bien no se recibió una denuncia formal, otros figorificos “presentaban situaciones similares” a las de Tacuarembó.

Actualmente el sistema es deficitario e INAC aporta la diferencia, que depende de la faena anual..jpg

La polémica del frigorífico se generó en un contexto de dificultades para el acceso a su principal mercado de exportación. El 6 de agosto, las autoridades sanitarias de China suspendieron de forma temporal al Frigorífico Tacuarembó luego de detectar residuos de un medicamento veterinario. Este es el segundo hallazgo de imidocarb por encima del límite permitido durante 2026 en carne exportada.

La dificultad para exportar a China y la reestructura prevista por la empresa conforman una especie de “tormenta perfecta”, según Rivas. El dirigente sostuvo que la empresa justificó los nuevos envíos a seguro de paro entre una conjunción entre la situación del mercado chino y el alto precio del ganado. “Pedimos a la comisión que prestara atención en la forma de operar porque creemos que el seguro de paro es utilizado como un elemento extorsivo”, dijo.

Rivas recordó algunos episodios de similares características a las que atraviesa el frigorífico Tacuarembó. Uno de los antecedentes más recientes fue en el frigorífico Establecimiento Colonia que en febrero de este año envió a 120 trabajadores a seguro de desempleo.

Otro caso recordado por el dirigente fue el del Frigorífico BPU, ubicado en Durazno, que envió a unos 800 trabajadores al seguro de paro a fines de octubre de 2024. El Frigorífico Canelones también recurrió a envíos a seguro de paro masivos en múltiples ocasiones debido a la escasez o altos precios del ganado y reestructuraciones corporativas y en 2022 envió al total de la plantilla (700 trabajadores) a seguro de paro.

Trabajo

El 19 de agosto, la empresa presentó al MTSS un documento, al que accedió El País, en el que planteó la reducción de 150 puestos de trabajo, tercerizar el sector de carga y descarga, cambios en los turnos de los sectores de faena, desosado y mantenimiento, y en la productividad.

Frigorífico, carne vacuna
También se logró la apertura del mercado para mucosa porcina a India. Desde marzo de 2020, se autorizó el ingreso de nuevos productos a 85 destinos.
Presidencia

La empresa comunicó que atraviesa una “situación de especial complejidad que amerita la adopción de importantes decisiones”, según se desprende del texto propuesto ante el MTSS. Mencionó que “factores económicos, tecnológicos, operativos, organizacionales y laborales han afectado severamente la eficiencia productiva, comprometiendo la sostenibilidad de la actividad industrial”.

“En faena, la nueva forma de trabajo planteada es que los dos turnos existentes pasarán a trabajar a una velocidad uniforme de 100 reses por hora. Actualmente, un primer grupo trabaja a una velocidad de 135 reses por hora; y un segundo grupo a una velocidad de 90 reses por hora”. Este sector pasaría de una dotación total de 310 a 270 operarios, según el documento. En el sector de desosado, se planteó que “la velocidad de trabajo también bajaría. Actualmente, el primer grupo tiene una velocidad de trabajo de 560 cuartos por hora y el segundo tiene una velocidad de 360 cuartos por hora. En la nueva forma, ambos turnos pasarían a trabajar a una velocidad uniforme de 400 cuartos por hora; y la dotación total de operarios bajaría de 548 a 468”.

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