Agustín Iturralde, director ejecutivo del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) y quien fuera coordinador general del programa de gobierno del Partido Nacional para la campaña de 2024, estuvo este lunes en entrevista con En Clave País y contó cuál es su visión de la economía, que entiende que tiene un futuro "pesimista" si no se hacen cambios.
"Hoy tenemos un divorcio en algunas variables de la economía", dijo y agregó que las asociadas al consumo de las personas, como los indicadores de salario y empleo, están "bastante bien"; del otro lado, los niveles de inversión y las expectativas de crecimiento "vienen más o menos mal". Expresó entonces que "la gran pregunta es qué se ajusta a qué" y cuándo sucederá ese ajuste: "Ahí se abre la posibilidad de algo un poco más pesimista, al final las variables que todavía están bien responden rezagadamente a las que no".
Para Iturralde, la uruguaya es "una economía con un nivel de inversión tan baja por problemas muy nítidamente de competitividad". En su visión, entonces, "hay poca inversión" porque no es alta la "rentabilidad empresarial", y eso "más tarde o más temprano" tendrá "una contrapartida" en variables asociadas al consumo de la población.
Como explicación para esta situación, Iturralde manifesto que hay una situación "estructural" por "un modelo que se está agotando". "No va a alcanzar más con la estabilidad", señaló y añadió: "Estamos viendo claramente que esta cosa que nos enorgullece tanto en Uruguay como los presidentes que se saludan, los partidos políticos que son fuertes, con eso llegamos hasta acá y no vamos a poder seguir mucho más. Tenemos una expectativa de crecimiento de menos del 1% para este año".
A este aspecto estructural "se le suman algunas cosas coyunturales" como "una programación financiera claramente muy optimista" sobre el crecimiento de la economía que hizo el equipo económico que lidera el ministro Gabriel Oddone, también sobre lo que van a recaudar los nuevos impuestos. "Eso termina en una situación fiscal que se puede deteriorar más de lo previsto", indicó.
Además hay "algunas discusiones que coliden con la agenda del equipo económico", como algunas iniciativas propuestas en el denominado Diálogo Social para reformar el sistema de seguridad social, así como propuestas del ministro de Trabajo para regular los despidos y otros planteos de la izquierda para colocar nuevos impuestos.
Todo esto termina en un "crecimiento tan bajo" pese a que "no es particularmente malo el contexto internacional", entre otros motivos porque "el precio de la carne está en máximos históricos".
Iturralde afirma que es necesario "salir de las discusiones en el margen"
Según el director ejecutivo del CED, es imperioso "salir de las discusiones en el margen". Por ejemplo, Iturralde cuestionó las discusiones sobre "los US$ 30 millones adicionales en la Rendición de Cuentas" cuando hay un "problema estructural con el gasto público", o también sobre "el aumento marginal del precio de la energía eléctrica" cuando hay "un problema estructural con el costo de la energía eléctrica en Uruguay".
Consultado acerca de si el Ministerio de Economía y Finanzas está poniendo el foco donde hay que ponerlo, Iturralde respondió que sí pero "con un orden de magnitud muchísimo menor al necesario".
Mencionó por ejemplo el proyecto de Ley de Competitividad y Reducción del Costo de Vista, que "está muy bien orientada" y "casi todo" es compartible, pero a su entender no sirve para bajar los costos de la energía, la regulación laboral y los impuestos, que son "los tres pilares de los problemas de competitividad".
"Uruguay está en la trampa del ingreso medio", según el director del CED
Así las cosas, el director del think tank en el que el expresidente Luis Lacalle Pou está a cargo del Programa Alta Dirección para la Gestión Pública, consideró que se puede "seguir creciendo siendo un país caro" pero en ese caso es necesario "ser más productivo". "Hay dos formas de crecer, siendo muy simples: como crecen los países pobres, que es siendo muy baratos; o como crecen los países más ricos, que es siendo muy productivos, con altos salarios, altos impuestos a veces, altos costos pero una productividad asociada a esos factores como un capital humano muy formado, infraestructura de primer nivel, un puerto y una logística que funcionan perfectamente, una cantidad de cosas que dan retorno".
"Uruguay está en la trampa del ingreso medio: nos encarecimos sin haber modernizado las relaciones laborales y sin haber ganado eficiencia en el mercado energético. Tenemos que ver cómo recomponemos los nieles de rentabilidad que permitan recuperar los niveles de inversión para volver a crecer a otros niveles, que es la única forma de satisfacer las aspiraciones de bienestar material de la sociedad uruguaya", señaló. La sociedad, en definitiva, "quiere más salario, mejores jubilaciones, más recursos para tal cosa, y eso no hay posibilidad de satisfacerlo sin mayor crecimiento económico".
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