Redacción El País
El operativo militar de Estados Unidos ayer sábado en Caracas, que terminó con la captura del dictador Nicolás Maduro, abre una nueva era para Venezuela, que se espera lleve a ese país a un destino mucho mejor al que lo condujo el régimen chavista en las últimas dos décadas.
En estas primeras horas, como era de esperar, son muchas las preguntas sin respuestas sobre qué pasará en Venezuela. Una de las pocas cosas claras es el fin de Maduro como cara visible del régimen, lo que plantea la pregunta de qué será del resto de la cúpula que lo acompañó. Otra de las pocas cosas claras es que Estados Unidos “gobernará” Venezuela hasta una “transición pacífica” hacia la democracia, según lo anunció ayer el presidente Donald Trump, lo que a su vez plantea la interrogante de qué será de la oposición que lidera María Corina Machado, que reivindica la elección de Edmundo González Urrutia en julio de 2024.
Trump publicó ayer en horas de la tarde una foto de Maduro esposado y con los ojos tapados con gafas oscuras, en el buque militar USS Iwo Jima. El ahora exdictador fue trasladado a Nueva York junto a su esposa Cilia Flores, donde ambos responderán ante la justicia por cargos de narcotráfico y terrorismo.
El presidente de Estados Unidos ordenó ataques aéreos en la madrugada de ayer sábado en Caracas y otros puntos de Venezuela que duraron más de una hora y que dijo haber seguido como un “show televisivo”.
“Vamos a gobernar el país hasta que podamos llevar a cabo una transición pacífica, adecuada y juiciosa”, dijo Trump en rueda de prensa pasado el mediodía, donde dio detalles del operativo de captura de Maduro. Indicó que el proceso será liderado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y por jefe del Pentágono, “en colaboración” con la oposición venezolana.
También anunció que incentivará a las petroleras estadounidenses para que regresen a Venezuela e “inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura gravemente deteriorada (...) y comiencen a generar dinero para el país”.
Horas antes Trump aseguró que la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, le dijo al jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, que está “dispuesta” a cooperar con Washington.
“Estamos dispuestos a relaciones de respeto”, afirmó Rodríguez luego en un mensaje por televisión, aunque reivindicó a Maduro como el presidente legítimo de Venezuela.
“Exigimos la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, único presidente de Venezuela”, afirmó.
El canal TeleSUR afirmó ayer que Rodríguez se encuentra en Venezuela, en contra de informaciones que la situaban en Rusia. La funcionaria encabezó un consejo de defensa, en el que participaron las principales figuras del régimen: el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez; el fiscal general, Tarek William Saab; el comandante estratégico operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), Domingo Hernández Lárez; la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, Caryslia Rodríguez; el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, así como la ministra de Ciencia, Gabriela Jiménez.
Trump aseguró en una entrevista con el tabloide New York Post que no desplegará tropas en Venezuela ni realizará nuevos ataques contra el país “si la vicepresidenta de Maduro (Delcy Rodríguez) hace lo que queremos”.
Según Trump, las fuerzas armadas de Estados Unidos están preparadas para lanzar una segunda oleada de ataques contra Venezuela “mucho mayor que la primera” de ayer sábado.
El presidente estadounidense también aseguró al tabloide que no tiene planes para intervenir militarmente en Cuba porque el régimen cubano “va a caer por sí solo”. “Cuba está en una situación muy mala. Cuba siempre ha dependido mucho de Venezuela. Es de dónde obtenían su dinero y protegían a Venezuela, pero no les funcionó muy bien en este caso”, continuó.
Por su parte, Marco Rubio afirmó que el gobierno cubano debería estar “preocupado”.
El operativo militar para capturar a Maduro requirió “meses de planificación y ensayos” y se utilizaron unos 150 aeronaves, precisó el jefe del Estado Mayor, general Dan Caine, en la misma conferencia de prensa que Trump.
“Llegó la hora de la libertad”, proclamó de su lado la líder de la oposición y Premio Nobel de Paz, María Corina Machado. No obstante, Trump puso en duda su participación en el proceso.
“Le sería muy difícil estar al frente del país. No cuenta con apoyo ni respeto dentro de su país”, afirmó Trump, a quien Machado dedicó el Nobel.
Previamente, Machado consideró que Edmundo González, quien asegura que Maduro le robó la presidencia en las elecciones del 28 de julio de 2024, “debe asumir de inmediato” el poder.
Trump aprovechó la detención de Maduro para advertir al presidente colombiano, Gustavo Petro. “Tiene que cuidarse el trasero”, dijo, al acusarlo de narcotráfico.
Tras el ataque en la madrugada, Caracas amaneció el sábado desierta y con olor a pólvora en varios sectores. Para evitar saqueos, los comerciantes vendían a través de las rejas.
Agentes policiales encapuchados fuertemente armados recorrían la ciudad y vigilaban edificios públicos, mientras unas 500 personas expresaron apoyo a Maduro frente al palacio de Miraflores.
Desde septiembre Estados Unidos intensificó constantemente la presión sobre el régimen de Maduro, mediante el bombardeo de lanchas que transportaban drogas en el Caribe, con un saldo de más de un centenar de muertos.
La presión de Washington se tradujo asimismo en el cierre del espacio aéreo venezolano, nuevas sanciones contra Caracas y la incautación de buques con crudo venezolano.
Venezuela, desde la llegada del chavismo, ha dividido a los políticos uruguayos. Ayer la caída de Maduro acentuó esta división, con posiciones bien distintas entre el gobierno y la oposición.
En tanto, las opiniones de los analistas en Caracas consultados por El País son bastante encontradas, en medio de un panorama que no ha terminado de decantar. Si bien algunos consideran que la caída de Maduro es una “buena noticia” para la región, la intervención militar que llevó a cabo Estados Unidos para capturarlo constituye una violación de los derechos internacionales, que preocupa.
Países aliados como Rusia, China, Irán y Cuba rechazaron los ataques, así como los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay en la región. En cambio, Argentina y Ecuador apoyaron las acciones de Estados Unidos para arrestar a Maduro.
En tanto, el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, pidió una “salida pacífica” a la crisis venezolana.
“La prioridad de la Secretaría General de la OEA es ayudar a prevenir una mayor escalada y respaldar una salida pacífica. Sean cuales sean las circunstancias, todos los actores deben respetar plenamente el derecho internacional y el marco jurídico interamericano”, declaró el secretario general de la ONU en un comunicado.
Esposado en Nueva York
Nicolás Maduro descendió anoche esposado del avión militar Boeing 757 que lo trasladó a Nueva York. El exdictador arribó a la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart, un aeropuerto militar en el norte de Nueva York, donde decenas de agentes del FBI y la DEA le esperaban. Maduro fue trasladado luego en helicóptero al Metropolitan Detention Center, una prisión federal.
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