CARNAVAL

Del cuplé contra el MPP a la sátira sobre Yamandú Orsi: legisladores analizan el tono de las murgas en 2026

Entre críticas a la 609, reclamos por el "6% para la educación" y parodias al presidente. El País analizó, junto a legisladores de oficialismo y oposición, las letras de los conjuntos.

El Carnaval 2026 volvió a ratificar que las murgas no solo compiten por el primer premio en el Concurso Oficial, sino también por marcar el pulso de la discusión pública. En un año atravesado por debates internos en el oficialismo, cuestionamientos a la gestión y reclamos sociales persistentes, los conjuntos pusieron nombre y apellido a sus críticas. El Movimiento de Participación Popular (MPP), las “vacilaciones” del presidente Yamandú Orsi, el cierre de la radio M24, el costo de vida y la herencia del gobierno anterior se transformaron en materia prima de cuplés filosos, donde el humor funcionó como vehículo para decir lo que muchos comentan fuera del tablado.

En ese marco, legisladores del Frente Amplio y la coalición opositora que suelen concurrir al Carnaval fueron consultados por El País sobre qué balance hacen con respecto a las críticas de las murgas, otra vez con el FA en el gobierno y tras cinco años de mandato de Luis Lacalle Pou.

Queso Magro, por ejemplo, dedicó un cuplé entero al Movimiento de Participación Popular (MPP), al que acusó —entre rimas punzantes— de no impulsar un impuesto a los más ricos porque “tendrían que pagarlo ellos mismos”. El diputado del MPP Gabriel Otero, sostuvo que resulta “bastante natural” que las murgas ejerzan la crítica política en sus espectáculos y defendió ese rol como parte constitutiva de la categoría. En declaraciones a El País, afirmó que “hay críticas y críticas” y que una gran parte de los conjuntos —“yo te diría la mayoría”— se identifican históricamente con la izquierda. En ese sentido, consideró que también es lógico que aparezcan cuestionamientos hacia un gobierno del Frente Amplio, incluso desde ese mismo espacio ideológico, en relación con el cumplimiento del programa.

Por su parte, el diputado del Partido Colorado, Felipe Schipani, señaló que asistió en un par de oportunidades al Velódromo y que también siguió varias actuaciones por televisión. “Hay cuplés muy críticos que me dejaron sorprendido”, afirmó, y puso como ejemplo el espectáculo de Queso Magro, cuyo cuplé sobre el Espacio 609 definió como “muy sarcástico”.

En esa misma línea, varios conjuntos reclamaron el histórico 6% para la educación, cuestionaron la falta de una postura firme frente al conflicto en Medio Oriente, el cierre de M24 y el impacto del alto costo de vida en los hogares.

Otero mencionó que “en varios espectáculos aparece el tema de la educación y el seis más uno”, y entendió que allí se observa un tipo de crítica “más profunda”, no centrada en reclamos superficiales sino en la orientación del rumbo y en si efectivamente se está cumpliendo lo comprometido. De todos modos, evaluó que, en líneas generales, el Carnaval no presenta características excepcionales en comparación con otros años y que las murgas están desempeñando “un papel propio de una categoría que todos tenemos claro que es picante”. Salvo “alguna excepción” vinculada a reclamos que, a su juicio, no están del todo ajustados, dijo no haber encontrado señalamientos “profundamente equivocados”.

Pablo Vidal, director escénico de Queso magro, con su gorro que recrea el puesto de peceras de Tristán Narvaja.
Pablo Vidal, director escénico de Queso magro, con su gorro que recrea el puesto de peceras de Tristán Narvaja.
Foto: Claudia López

Consultado sobre las críticas dirigidas particularmente al MPP, Otero consideró que también son naturales, dado que se trata del sector mayoritario de la fuerza política y que cuenta con más de 400.000 votos. “Si yo tuviera que elegir a quién criticar, sin duda elegiría al sector oficialista más grande”, señaló, y descartó que exista algo específico contra el espacio.

Orsi y el gobierno

Entre las actuaciones destacadas, Fabrizio Silvera —recordado por sus interpretaciones del Potro Rodrigo y Freddie Mercury en parodistas Los Muchachos— brilló como cupletero en La Nueva Milonga. Su personaje de “El Krocante” y su caracterización del presidente Orsi arrancaron aplausos. Algo similar ocurrió cuando “El loco Caraja”, interpretado por Pablo “Pinocho” Routin en Falta y Resto, en un contrapunto con Raúl "Flaco" Castro, vacila al imitar al mandatario o en determinado momento lo tilda de “tibio”.

Por otro lado, hay murgas como Patos Cabreros que incluyen en sus filas a dirigentes políticos. Es el caso del diputado del MPP Pablo Inthamoussu, y sobre esto bromea su cupletera, la comunicadora Lucía Rodríguez: “Por las dudas no hay que darle al Frente Amplio / nos conviene más ponernos de su lado / Es la fuerza que más nos representa / ¡pero es mucho haber traído a un diputado!".

Desfile de Carnaval 2026
Murga Patos Cabreros en el Desfile inaugural de Carnaval 2026.
Foto: Natalia Rovira / Archivo El País

En cuanto a las sátiras sobre el presidente Yamandú Orsi y su estilo discursivo, Otero las encuadró dentro de la tradición carnavalesca. Señaló que se trata de ironías que toman rasgos de su personalidad —“una persona muy llana, muy directa y muy parecida a todos los uruguayos”— y no las interpretó como cuestionamientos de fondo.

Sin embargo, el legislador frenteamplista admitió que pueden resultar más complejas las referencias a la política internacional, particularmente en torno al uso del término “genocidio” respecto a Gaza. En ese punto, sostuvo que el Frente Amplio ha denunciado la situación, pero que la política exterior del gobierno debe contemplar otros factores, como la posición de los bloques regionales y el ámbito de Naciones Unidas, lo que puede generar matices difíciles de traducir en la sátira.

Schipani sostuvo que hubo murgas que incluyeron críticas al gobierno en su primer año de gestión, entre ellas Un Título Viejo y Doña Bastarda. Sin embargo, consideró que el Carnaval “lamentablemente es una expresión de izquierda” y opinó que con el tiempo se ha ido “ideologizando mucho”. A su juicio, debería tratarse de “una expresión cultural más allá de lo político”.

Educación, salud mental e intendencia

Las reivindicaciones sociales también tuvieron un lugar destacado. Murgas como La Trasnochada, Doña Bastarda y Cayó la Cabra dedicaron cuplés a las maestras, en clave de reconocimiento y denuncia por las condiciones laborales, mientras que la salud mental apareció reiteradamente como deuda pendiente del sistema político. El Carnaval, una vez más, ofició de amplificador de demandas que trascienden la coyuntura estrictamente partidaria.

En el plano departamental, Cayó la Cabra volvió a desplegar su sello crítico con un texto cargado de ironía sobre la Intendencia de Montevideo, el transporte público y el estado general de la capital. Hubo incluso un cuplé dedicado a Juan Salgado y una pregunta incómoda que resonó entre risas: cómo el Frente Amplio continúa ganando las elecciones municipales en ese contexto, con la antenta mirada de Mario Bergara en la tribuna durante la Segunda Rueda del Concurso Oficial. El llamado “caso Cardama” y las referencias a la herencia de Lacalle Pou también aparecieron como telón de fondo en distintos pasajes del repertorio carnavalero.

Desfile de Carnaval 2026
Falta y Resto en el Desfile inaugural de Carnaval 2026.
Foto: Natalia Rovira / El País

El diputado del Partido Nacional, Álvaro Viviano, valoró el nivel artístico del Carnaval y destacó que este año la crítica política ha tenido un enfoque distinto en comparación con ediciones anteriores. En declaraciones a El País, señaló que ha visto varios espectáculos y mencionó especialmente a Queso Magro y a Cayó la Cabra. Sobre esta última, destacó el cuplé vinculado a la intendencia, que calificó como “espectacular” desde su punto de vista. También subrayó que, en términos técnicos, hay “grandes espectáculos”.

En el plano de la crítica política, Viviano consideró que para quienes integraron la coalición de gobierno este ha sido “un carnaval mucho más aliviado”. Si bien reconoció que culturalmente el Carnaval mantiene una inclinación hacia la izquierda, sostuvo que en esta edición los conjuntos no han dejado de ser “profundamente críticos” con el actual gobierno, con la Intendencia y con figuras del oficialismo. A su juicio, ha habido un avance en ese sentido, ya que en otras etapas —como durante los gobiernos de Tabaré Vázquez o José Mujica— el escenario era “más difícil” para cuestionar a liderazgos fuertes del Frente Amplio. En cambio, opinó que en el contexto actual “se animan un poco más a desafiarlo”, lo que, desde el punto de vista de las letras, hace que el Carnaval sea “mucho más interesante”.

Desfile de Carnaval 2026
Doña Bastarda en el Desfile inaugural de Carnaval 2026.
Foto: Natalia Rovira / Archivo El País

Viviano afirmó que hoy la crítica se enfoca más en la agenda cotidiana del gobierno. Según evaluó, comparativamente con otros carnavales —y particularmente con los años en que la coalición estuvo en el poder— existe una “diferencia sustancial” en el foco de los cuestionamientos, que ahora apuntan directamente a la gestión y a sus principales figuras, entre ellas el presidente Yamandú Orsi y el intendente Mario Bergara.

Más allá del contenido político, el Carnaval sigue siendo también un escenario de alto vuelo artístico. En 2026, las letras volvieron a demostrar que la sátira murguera es, al mismo tiempo, espectáculo y termómetro de la coyuntura nacional.

Carnaval 2026
La murga Cayó la Cabra en en el Tablado 1° de Mayo, en el Carnaval 2026.
Foto: Natalia Rovira / El País

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