El petrolero ruso que arribará hoy martes a Cuba no significa el fin de la escasez de combustible en la isla. Es apenas un alivio habilitado por Estados Unidos por “razones humanitarias”. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que el gobierno de Donald Trump analizará “caso por caso” si autoriza la llegada de otros buques. “Se seguirá tomando caso por caso, ya sea por razones humanitarias o de otro tipo; sin embargo, no ha habido ningún cambio firme en nuestra política de sanciones”, afirmó Leavitt.
El petrolero ruso Anatoli Kolodkin, con 740.000 barriles, equivalente a 100.000 toneladas de crudo, se prevé que llegue hoy puerto de Matanzas.
La portavoz del presidente Trump, insistió que el permiso para el barco “no constituye un cambio de política” y que “no ha habido un cambio formal en la política de sanciones”.
“Tal como ha dicho el presidente, permitimos que este barco llegara a Cuba con el fin de satisfacer las necesidades humanitarias del pueblo cubano”, insistió Leavitt.
Sobre si la Casa Blanca está de acuerdo con las declaraciones de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en las que aseguró que su país está explorando reanudar algunos envíos a Cuba, Leavitt repitió que las decisiones se tomarán “caso por caso”.
“Seguimos reservándonos el derecho, siempre que sea legalmente aplicable, de interceptar aquellos cargamentos que se dirijan a Cuba y que contravengan la política de sanciones de Estados Unidos. Pero, por supuesto, el presidente y la Administración también se reservan el derecho de eximir de dichas incautaciones caso por caso”, dijo.
Cuba lleva alrededor de tres meses sin importaciones de petróleo, con apagones y racionamiento severo de gasolina
El cargamento ruso es el primero que llega a La Habana desde principios de enero, cuando las fuerzas estadounidenses capturaron en Caracas al dictador venezolano, Nicolás Maduro. Su caída privó a Cuba de su principal proveedor de petróleo y desencadenó una crisis energética en la isla.
Trump dijo el domingo que no tenía “ningún problema” con que Rusia enviara petróleo a la isla. “Cuba está acabada, tienen un mal régimen, tienen dirigentes muy malos y corruptos, y consigan o no un barco de petróleo, no va a importar”, dijo Trump a periodistas mientras regresaba a Washington desde su residencia de Mar-a-Lago, en Florida.
“Yo preferiría dejar que entre, ya sea de Rusia o de cualquier otro, porque la gente necesita calefacción, refrigeración y todas las demás cosas que se necesitan”, dijo el mandatario estadounidense.
“¡Tienen que sobrevivir! (...) No tengo ningún problema”, aseguró.
Las declaraciones del mandatario se dan poco después de que se conociera, a través del diario The New York Times, que Estados Unidos permitirá la entrada de un buque petrolero ruso a Cuba.
Rusia aseguró hace ya unas semanas que estaba estudiando enviar crudo a Cuba por razones humanitarias.
Veleros desaparecidos
En tanto, los dos veleros que transportan ayuda humanitaria a Cuba llegaron a La Habana el sábado luego de un largo viaje desde México durante el cual desaparecieron y fueron relocalizados en una misión de búsqueda.
La tripulación de nueve personas -entre las que había ciudadanos estadounidenses, franceses y alemanes, y un niño de cuatro años- parecía gozar de buena salud y buen ánimo. Sonrieron y levantaron el pulgar mientras atracaban en La Habana. Las embarcaciones, desaparecidas desde el jueves, era parte del convoy “Nuestra América”, una iniciativa humanitaria internacional que ha llevado ayuda a Cuba.
Se espera que el Friend Ship y el Tiger Moth, que zarparon de la península de Yucatán, en el sureste de México, lleguen a Cuba entre hoy y el miércoles.
Apagón diario: 60% de la isla sin electricidad ayer lunes
Cuba sufrió ayer lunes apagones durante toda la jornada; el mayor corte del suministro, en el momento de máxima demanda, dejó sin corriente a un 60% de la isla, según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE) elaborados por EFE. El país caribeño vive desde mediados de 2024 una crisis energética que se explica por la conjunción de un factor estructural, un sistema energético profundamente obsoleto, y un elemento coyuntural, el bloqueo petrolero iniciado en enero por Estados Unidos. De hecho, ayer nueve de las 16 unidades de generación termoeléctrica de Cuba no estaban operativas por averías o trabajos de mantenimiento (responsables del 40% del mix energético). Otro 40% del mix estaba a cargo de los motores de generación, pero esta fuente de energía, que precisa diésel y fueloil, está parada.
Un alivio por menos de dos semanas
El petrolero ruso Anatoli Kolodkin, con 740.000 barriles, equivalente a 100.000 toneladas de crudo, está previsto que llegue hoy martes al puerto de Matanzas, en el oeste de Cuba. Se trata del primer cargamento de petróleo en arribar al país caribeño en los últimos tres meses, en medio de una grave crisis energética.
La embarcación pertenece a la corporación Sovkomflot, la mayor naviera estatal rusa, sancionada por Estados Unidos desde 2024.
El petrolero partió del puerto ruso de Primorsk el pasado 9 de marzo y estuvo escoltado por una corbeta rusa durante su paso por el Canal de la Mancha. Continuó solo hacia el Atlántico y luego al Caribe.
Una vez llegue el crudo del Anatoly Kolodkin a Cuba, se tardarían entre 15 y 20 días en procesar el petróleo y otros cinco a diez días en entregar sus productos refinados, explicó el experto en el sector energético cubano de la Universidad de Texas, Jorge Piñon.
El cargamento ruso podría transformarse en 250.000 barriles de diésel, cantidad suficiente para cubrir la demanda cubana durante unos 12,5 días.
Cuba tiene una capacidad instalada para procesar unos 120.000 barriles por día (bpd) de crudo en productos consumibles, como gasolina o diésel, según datos de Advanced Energy Technologies (AET), una multinacional de investigación energética independente.
Refinerías cubanas
El crudo ruso podría procesarse tanto en las refinerías de Ñico López, ubicada en La Habana o en la Camilo Cienfuegos en la provincia de Cienfuegos, las más cercanas a Matanzas.
La refinería Camilo Cienfuegos, la de mayor tamaño, posee una capacidad de procesamiento de unos 65.000 bpd. Por su parte, la Ñico López, que recibió en enero el último cargamento de crudo y productos enviado por México, tendría un volumen 36.400 bpd. La instalación de finales del siglo XIX y nacionalizada en 1960, sufrió un incendio el pasado 13 de febrero que afectó su patio de almacenamiento. EFE