El presidente ruso, Vladímir Putin, reanudó ayer martes los contactos con Europa, al conversar por teléfono con los dirigentes de dos países vecinos, Finlandia y Noruega, a los que exigió respetar los “legítimos intereses” de Rusia para terminar la guerra con Ucrania.
El presidente finlandés, Alexandr Stubb, y el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, llamaron desde Helsinki al jefe del Kremlin con el visto bueno del líder ucraniano, Volodímir Zelenski.
La conversación, que el Kremlin calificó de “muy constructiva y pragmática”, sigue a la reunión celebrada la semana pasada en Oslo con el emisario de la Casa Blanca, Steve Witkoff, quien después viajó a Moscú.
Con todo, el líder ruso, que se opone al ingreso de Ucrania en la OTAN, se mantuvo en sus trece. “Se destacó que la consecución de una paz justa y duradera sólo será posible si se tienen en cuenta de manera plena e incondicional los intereses legítimos de la Federación Rusa”, informó el Kremlin en un comunicado.
Además, no dudó en denunciar “la política de confrontación de los países de la Unión Europea y la OTAN, que conducen a la prolongación de las acciones militares”.
Como es habitual, Putin informó a sus colegas sobre la actual situación en el frente, donde el ejército ucraniano controla una quinta parte de la región de Donetsk, y aludió a “las causas originales” del conflicto.
El líder ruso y sus interlocutores también saludaron la decisión de reanudar pronto las negociaciones de paz -estancadas desde febrero- y resaltaron que dichas conversaciones con mediación de Estados Unidos buscan, entre otras cosas, alcanzar un acuerdo sobre las garantías “de seguridad para Rusia y Ucrania después del fin definitivo de los combates”.
Según el Kremlin, los tres mandatarios acordaron seguir manteniendo “contacto directo por teléfono”. Tras hablar con Putin, los líderes nórdicos llamaron a su aliado Zelenski, informó Kiev.
Hasta ahora, en los más de cuatro años y medio de guerra los europeos han realizado sólo tímidos intentos de tender puentes con el Kremlin. El presidente francés, Emmanuel Macron, habló por teléfono con el líder ruso en julio de 2025, casi tres años después de su anterior conversación.
Además, en junio pasado los embajadores de Francia, Alemania y el Reino Unido solicitaron un encuentro en Moscú con el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, quien se reunió hace un mes con su colega alemán, Johann Wadephul, en el marco de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
“Somos países vecinos de Rusia. El resultado de esta guerra tendrá un impacto directo para nuestra seguridad y la de Europa. Eso exige conversaciones para acabar con la guerra”, explicó el presidente finlandés al justificar la llamada a Putin. Los mandatarios de Finlandia y Noruega subrayaron que en la llamada actuaron como líderes de sus países, “no como representantes de toda Europa”.
Aunque en la conversación también se habló de la seguridad en el Báltico y el norte de Europa, la primera ministra danesa y el primer ministro sueco se mostraron críticos con la iniciativa de sus colegas finlandés y noruego y escépticos con el resultado.
En particular, la danesa Mette Frederiksen defendió en declaraciones a un canal de televisión que Europa debe mantenerse unida “en vez de ir en solitario” y dijo no ver ninguna señal de que Rusia “quiera la paz”. “Mantener conversaciones que puedan dividir la voz europea es arriesgado”, dijo por su parte el sueco Ulf Kristersson, en declaraciones recogidas por el periódico Dagens Nyheter.
Esta gestiones de Finlandia y Noruega de hablar con Putin se produce en medio de un acercamiento entre Donald Trump y Rusia, marcado principalmente por un acuerdo para suministrar diésel ruso a Estados Unidos pese a las sanciones, lo que generó críticas de Kiev y sus aliados europeos. Coincide además con el inicio de un alto el fuego humanitario en la ciudad ucraniana de Jersón, ocupada por Moscú.
Con Zelenski solo para firmar la paz
El presidente ruso, Vladímir Putin, comunicó ayer martes en conversación telefónica a los dirigentes de Finlandia y Noruega que sólo se reunirá en un tercer país con el líder ucraniano, Volodímir Zelenski, para firmar la paz.
“Cuando se preparen ciertos documentos en el marco de un acuerdo (de paz) duradero, entonces los líderes de ambos países podrán reunirse”, explicó Yuri Ushakov, asesor de política internacional del Kremlin, a la prensa local.
En dicho encuentro Putin y Zelenski se verían las caras no para negociar, sino para firmar documentos que potencialmente pongan fin a la guerra.
Así se lo explicó Putin al presidente finlandés, Alexandr Stubb, y el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, que le transmitieron el deseo de Zelenski de reunirse en persona con el jefe del Kremlin.
Añadió, como en anteriores ocasiones, que “si Zelenski quiere entablar negociaciones directas, que venga a Moscú, donde se le garantizarán todas las condiciones, incluido desde el punto de vista de la seguridad”. EFE, AFP