Apenas dos semanas después de asumir el gobierno, el presidente de Chile, José Antonio Kast, enfrentó ayer sus primeras manifestaciones callejeras, en este caso en protestas por el aumento del precio de los combustibles y un recorte en el presupuesto universitario.
Apenas asumió el gobierno el 11 de marzo, Kast ordenó un recorte del 3% de los gastos corrientes de los ministerios, sin exceptuar el de Educación, para cumplir con su anunciada política de austeridad.
Su gobierno además evalúa establecer un límite al acceso a la educación universitaria gratuita para los nuevos estudiantes mayores de 30 años.
Kast tiene como meta rebajar el gasto fiscal en unos 6.000 millones de dólares en los próximos 18 meses, pero sus opositores dudan que lo consiga sin afectar beneficios sociales.
El gobierno de Kast ya dio señales de que el ahorro fiscal va en serio. Desde el jueves la nafta subió su precio en 30% y el diésel en 60%, luego de anunciar un duro ajuste al subsidio estatal que impedía fuertes alzas por la guerra en Medio Oriente.
La manifestación de ayer pasó frente al palacio presidencial de La Moneda cuando el presidente promulgaba su primera ley de “Emergencia Energética” para mitigar los efectos del alza de precios. La medida incluye un bono de 110 dólares para los taxistas y choferes de vehículos escolares.
Previendo incidentes con grupos radicales que participan de las manifestaciones, el Gobierno de Chile blindó ayer la capital, Santiago, con vallas en el centro, cierre de estaciones de metro, desvío del tráfico y un enorme despliegue policial.
Aunque Kast defendió el derecho a la manifestación pacífica, el dispositivo impidió el acceso al centro de Santiago de Chile, donde solo un pequeño grupo pudo llegar a la sede del antiguo congreso, lugar donde estaba convocada la protesta.
Hubo algunos disturbios y enfrentamientos entre manifestantes y los Carabineros.
“No afectemos más a la patria de lo que ya está afectada”, dijo Kast durante la presentación en el Palacio de La Moneda, del decreto aprobado por el Congreso para paliar el alza de los combustibles.
“Si alguien quiere manifestar su malestar, que no use el transporte público, sobre todo el metro, para manifestarse. Pueden hacerlo en cualquier lugar público, pero sin dañar a otros compatriotas que requieren ese transporte”, agregó en recuerdo a lo ocurrido en 2019, cuando el alza del coste del metro desató la mayor oleada de protesta de Chile desde el fin de la dictadura.
En ese contexto aseguró que el Estado responderá “con toda la fuerza de la ley” contra quienes generen violencia.
El mandatario volvió a defender su decisión de preferir no endeudar las arcas del Estado y en su lugar aumentar los combustibles.
“Hablar con la verdad nos da mucha tranquilidad. Una alternativa, como se planteó, era endeudar más a la nación. Eso termina pagándose más caro”, argumentó Kast en una ceremonia en la que presentó el primer paquete de medidas paliativas aprobada por el Congreso.
Las medidas incluyen una congelación de las tarifas del transporte público y escolar en Santiago, que ya se habían elevado hace un mes, ayudas para taxistas y algunos transportistas y bajada del precio de la parafina de cara al invierno.
Medidas que ya han criticado “por insuficientes” tanto la oposición como algunos de los partidos de la derecha, ya que dejan de lado el gas, que es la energía que más utilizan los chilenos, y no sirven para atajar el aumento de precios que ya se ha comenzado a experimentar en toda la cadena logística en un país sin trenes y apenas electrificado.
En este contexto, distintos gremios de transportistas ya han alertado que los precios “sin duda se encarecerán” y han anunciado movilizaciones y cortes de tránsito a partir de este viernes en todo el país. AFP, EFE