El abogado José Antonio Kast asumió el miércoles la presidencia de Chile tras ganar en el balotaje al ahora expresidente Gabriel Boric en diciembre. "Sí, juro", expresó Kast en una ceremonia solemne ante el pleno del Congreso en la ciudad de Valparaíso, a 110 km de Santiago, en la que relevó al mandatario izquierdista, en el poder en los últimos cuatro años.
Kast, de 60 años, llega a la presidencia de Chile con la promesa de instaurar un "gobierno de emergencia" para enfrentar con mano dura la delincuencia y la inmigración irregular, las dos mayores preocupaciones de los chilenos. "Las cosas van a cambiar", dijo a periodistas minutos antes de asumir, al condenar el ataque a balazos a un policía en el sur de país durante la madrugada.
Frente a un Congreso con una mayoría de derecha, Kast fue investido entre los vítores de sus compañeros. "Chi, chi, chi! ¡Le, le, le! ¡Viva Chile!", se escuchó al término de la ceremonia.
Su primer acto como mandatario fue la toma de juramento de los 24 ministros de su gabinete, vinculados en su mayoría al sector privado y al académico. Kast reservó pocos ministerios para miembros de su partido, el Republicano, y para las formaciones políticas de la derecha tradicional que lo apoyaron en la segunda vuelta de diciembre (UDI, Renovación Nacional y Evópoli), cuando arrasó con el 58% de los votos.
Luego abordó el tradicional Ford Galaxie negro descapotable, un regalo al país en 1968 de la reina Isabel II de Inglaterra, y saludó a sus partidarios bajo un intenso sol.
"Vivir tranquilos", promete Kast a los chilenos
Los chilenos abandonaron en los últimos años el anhelo de una nueva Constitución surgido con el estallido social de 2019. Boric, que asistió al cambio de mando, fue uno de los principales impulsores de ese proceso que fracasó tras dos intentos de reforma.
Su discurso de orden atrae a chilenos que buscan frenar la delincuencia. "Mis expectativas son esperanzadoras con Kast. Llevamos muchos años con mucho vandalismo y mucha delincuencia", dijo a la AFP el vendedor José Miguel Uriona, de 65 años, en las afueras del Congreso.
Para la estudiante de 38 años, Ingrid Pino, Chile entra en "una nueva era, un nuevo comienzo". Espera que "el país surja económicamente y que la delincuencia por fin se pueda acabar y podamos vivir tranquilos".
Aunque los asesinatos y secuestros aumentaron y han llegado al país bandas criminales extranjeras como el Tren de Aragua, Chile es todavía uno de los países más seguros de la región. La tasa de homicidios fue de 5,4 por cada 100.000 habitantes en 2025, una de las más bajas de Latinoamérica.
Asimismo, Kast arrasó en las presidenciales de diciembre frente a la izquierdista Jeannette Jara.
El flamante presidente fue investido en una ceremonia a la que asistieron los mandatarios Yamandú Orsi, Javier Milei (Argentina), Rodrigo Paz (Bolivia) y Daniel Noboa (Ecuador), entre otros, así como Chistopher Landau, subsecretario de Estado estadounidense, y la Nobel de la Paz venezolana María Corina Machado.
Kast se suma así a los gobiernos de derecha que crecen en la región.
"Los grandes problemas que aquejan al país no tienen solución rápida. Kast tendrá que buscar el mecanismo para que las expectativas no le jueguen en contra", dice Rodrigo Arellano, analista político de la privada Universidad del Desarrollo.
La nueva vocera de gobierno, Mara Sedini, dijo a la AFP que la administración que se inicia tiene por misión "solucionar crisis que son importantes y prioritarias para los chilenos", centradas en recuperar el crecimiento económico y la "seguridad migratoria".
El nuevo gabinete de ministros es un equipo "con muy poca experiencia en negociación y manejo político" que "le puede generar problemas con el Congreso", comenta el politólogo Alejandro Olivares, analista de la Universidad de Chile.
Durante la mañana, el mandatario oficializó su renuncia al Partido Republicano de Chile, un gesto simbólico que suelen realizar los nuevos mandatarios para asegurar independencia. AFP
"Me voy con las manos limpias"
El ahora expresidente de Chile, Gabriel Boric, afirmó ayer que su país “está mejor que hace cuatro años”, en su último discurso televisado antes de traspasar el mando a José Antonio Kast. “Soy un presidente joven que asumió esta responsabilidad a los 36 años, y la termina a los 40. Tomé con humildad el mandato que ustedes me dieran, y les prometo que durante todo este tiempo he dado lo mejor de mí para estar a la altura de esta tremenda responsabilidad”, dijo Boric desde el palacio de La Moneda. “Puedo decirles con tranquilidad que me voy con la frente en alto y con las manos limpias”, subrayó.
El cable de la discordia
Chile tenía una larga tradición de transferencias de mando cordiales entre gobiernos, pero la semana pasada hubo un cortocircuito entre Kast y Boric.
Kast acusa a Boric de ocultar información sobre un proyecto de cable submarino de fibra óptica para conectar el país con China, muy criticado por Estados Unidos por ser una supuesta amenaza a la seguridad regional.
Este asunto del clave submarino será el primer desafío internacional de Kast.
La iniciativa nació para reducir la dependencia de las rutas de datos de internet que hoy pasan por Norteamérica, pero quedó atrapada en la creciente rivalidad entre Estados Unidos y China. El gobierno de Donald Trump la considera una potencial “amenaza” para la seguridad regional.
El proyecto fue adjudicado en enero a la empresa estatal China Mobile. Y pese a que la designación fue anulada dos días después, Washington sancionó a tres altos funcionarios del gobierno de Boric, incluido su ministro de Transporte, con la revocación de sus visados para entrar en Estados Unidos.
Un cable chino “básicamente deja a Estados Unidos sin poder ver qué ocurre” en el tráfico regional de datos, dijo a la AFP el experto en telecomunicaciones Jonathan Frez, profesor de la Universidad Diego Portales.
Con este proyecto, China “se conectaría” con “el resto de América Latina, incluyendo Brasil, que es miembro del Brics”, grupo que reúne además a Rusia, India y Sudáfrica, explicó Frez.
Kast se encuentra en medio de un escenario difícil, en el que intentará equilibrar la buena relación de Chile con China, su principal socio comercial, y los deseos del nuevo mandatario de estrechar lazos con Estados Unidos.
Chile le vendió a China en 2025 productos, principalmente cobre, cerezas y litio, por más de 38.000 millones de dólares, una cifra que superó en un 6,4% la del año anterior.
La derecha dirigirá las cámaras en primer año
La derecha liderará ambas cámaras legislativas en Chile tras la tras la elección de las presidencias del Senado y de la Cámara Baja, ambos afines al mandatario, José Antonio Kast. Con estos resultados, la derecha chilena conducirá la discusión legislativa durante el primer año de Gobierno de Kast, gestión que exigirá negociaciones permanentes con la izquierda y la centroizquierda al no existir coaliciones mayoritarias que puedan imponer su mayoría en el Congreso. Los parlamentarios, que iniciaron ayer un nuevo ciclo legislativo, eligieron a la senadora de Renovación Nacional (RN) Paulina Nuñez para la presidencia del Senado, abogada de 43 años cercana al expresidente Sebastián Piñera. Su candidatura no tuvo adversarios y se consolidó con 39 votos a favor, dos en contra y nueve abstenciones, en un acuerdo amplio que incluyó a la derecha, el Partido Socialista y el Partido por la Democracia. Por su parte, los diputados eligieron al militante de la Unión Demócrata Independiente (UDI) Jorge Alessandri como presidente de la Cámara Baja.
Ausencia de Lula y presencia de Flávio
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, canceló el martes su presencia a la toma de posesión de José Antonio Kast como presidente de Chile. La presidencia había anunciado a comienzos de marzo que Lula estaría en Valparaíso para la asunción se Kast, pero el martes informó que el canciller Mauro Vieira representará a Brasil en la ceremonia. A pesar de sus diferencias ideológicas, Lula y Kast sostuvieron una reunión en enero en Panamá, al coincidir en el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe. Ambos mandatarios aparecieron dándose un abrazo. El senador Flávio Bolsonaro, que prevé lanzar su candidatura a las presidenciales de octubre en Brasil, fue invitado a la ceremonia de posesión de Kast. Tras la condena de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, acusado de intentar un golpe en 2022, Flávio Bolsonaro se perfila en las encuestas como el principal rival de Lula. En lugar de viajar a Chile, Lula trabajó el martes y ayer miécoles desde la residencia presidencial de la Alvorada.
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