Mariela Castro, hija del expresidente cubano Raúl Castro, descartó ayer viernes que su padre, de 94 años, pueda ser secuestrado por Estados Unidos, tras ser imputado por la justicia de ese país.
El hermano menor del difunto Fidel Castro (1926-2016), fue acusado el miércoles en Miami por la muerte de cuatro estadounidenses en el derribo de dos avionetas de un grupo anticastrista en 1996. Raul Castro ejercía entonces como ministro de Defensa.
“Estamos preparados para el combate. A él nadie lo va a secuestrar. Eso se lo puedo asegurar. Ni a él ni a nadie”, aseguró Mariela Castro en declaraciones a los medios al término de un acto de rechazo a la imputación de su padre, una de las figuras políticas con más poder en la isla. Es la primera reacción de un miembro de la familia sobre esa acusación penal.
“No tengo temor porque sé que no lo van a hacer”, agregó durante una manifestación de apoyo a su padre, organizada delante de la embajada de Estados Unidos en La Habana para denunciar la “canalla imputación”.
Mariela Castro es parlamentaria y directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) de Cuba. Aseguró que su padre, que no acudió al acto, está “muy tranquilo”. Y subrayó que él siempre ha dicho: “A mí nadie me lleva vivo. A mí me agarran combatiendo”.
La sexóloga de 63 años precisó que no ha abordado con su padre el tema de la incriminación. “Pero cuando he escuchado que le han mencionado algo, se sonríe como viejo guerrillero que sabe que está seguro, con el pie en el estribo y que nadie lo va a secuestrar”, refirió.
Raúl Castro no ocupa ningún cargo oficial en el gobierno ni en el Partido Comunista cubano, pero conserva un papel importante en las decisiones políticas de la isla y tiene la lealtad de las fuerzas armadas.
Respecto a la imputación, Mariela Castro consideró que “no es posible ese proceso”, porque “viola todo lo establecido a nivel legal en Estados Unidos”, aunque “ellos (la administración de Donald Trump) hacen todo lo que quieren y violan hasta la Constitución”. La “táctica que ellos utilizan” es “mentir, crear incertidumbre, generar miedos”, añadió.
En el acto participó también Alejandro Castro, otro de los hijos de Raúl Castro, un actor clave de las negociaciones secretas que condujeron en 2015 al restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos.
Igualmente, estuvieron los nietos de Raúl Castro, entre ellos Raúl Guillermo Rodríguez Castro, que parece desempeñar hoy un papel en las difíciles conversaciones en curso desde hace varios meses con Estados Unidos, a pesar de las fuertes tensiones bilaterales.
Mariela Castro descartó que la imputación de su padre por Estados Unidos afecte esas conversaciones. “No creo que se cierre ningún canal, porque Cuba no pretende ni lo ha pretendido jamás cerrar ningún canal”.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, calificó a Raúl Castro como un “fugitivo” de la Justicia estadounidense y dejó entrever que podría haber planes para llevarlo ante tribunales de su país. Su caso ha levantado especulaciones sobre si EE.UU. prepara la captura de Castro como hizo en enero en Venezuela con el dictador Nicolás Maduro. AFP, EFE
"No se puede arreglar con el sistema actual"
El jefe secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió el jueves que Washington está muy enfocado en cambiar el sistema comunista de Cuba, horas después de la acusación formal presentada en Miami contra Raúl Castro. Rubio anunció que el portaviones USS Nimitz había ingresado al Caribe, aunque el presidente Donald Trump descartó que su despliegue tuviera como objetivo intimidar a Cuba. Rubio describió a Cuba como un “Estado fallido” envuelto en una grave crisis económica. “Su sistema económico no funciona. Está roto, y no se puede arreglar con el sistema político actual que está en vigor”, dijo a periodistas en Miami.