Figura de consenso para unos y de división para otros, el candidato Abdul El-Sayed, musulmán de origen árabe y blanco de los ataques del presidente estadounidense, Donald Trump, afronta la recta final de la campaña al Senado por Michigan en las elecciones de medio término de este martes.
Las elecciones en este estado son relevantes, porque Michigan es considerado como uno de los principales swing states (estados pendulares) que definen elecciones en Estados Unidos. De resultar elegido, El-Sayed se convertiría en el primer senador musulmán del país.
Lidera los sondeos frente a su rival republicano, Mike Rogers, y tiene el reto de conservar el escaño que deja vacante el demócrata Gary Peters, necesario en las aspiraciones del Partido Demócrata para hacerse con la mayoría en la Cámara Alta.
La campaña entre El-Sayed y Rogers está entre las carreras por el Congreso con mayor inversión publicitaria de estas elecciones, con 295,3 millones de dólares hasta el pasado 12 de octubre, lo que incluye también lo invertido en las primarias.
Acusaciones de "yihadismo"
Esta carrera por el control del Congreso ha marcado la proyección pública de El-Sayed, defensor de un sistema de salud universal, opositor a las políticas contra la inmigración, crítico de la guerra contra Irán y evasor de la de Gaza.
También rechaza la etiqueta de "socialista" y cuenta con el apoyo del expresidente Barack Obama, a quien le ha reprochado falta de valentía política en el pasado.
La campaña se ha caracterizado por un lenguaje feroz e insultos: La ciudad de Dearborn acoge la mayor concentración de personas de origen de Oriente Medio en el país, y ha registrado manifestaciones estas últimas semanas lideradas por el activista de extrema derecha Jake Lang contra la candidatura de El-Sayed. Tanto él como Rogers insisten en vincular a El-Sayed con grupos islamistas.
Además de cuestionar su lealtad a Estados Unidos, Trump llegó a afirmar que su bando está integrado por "yihadistas y miembros de los Hermanos Musulmanes", una acusación sin fundamento que ha repetido durante la campaña.
Las fracturas también son internas: a dos días de las elecciones de medio mandato, la congresista demócrata Haley Stevens confirmó su respaldo oficial a Rogers, tras aparecer juntos en un servicio religioso en Detroit.
Aunque Stevens había respaldado inicialmente a El-Sayed, la relación se deterioró por discrepancias en torno a la postura del candidato sobre Israel.
Trump elogió la decisión de Stevens en un mensaje en su red social, Truth Social, donde la calificó de "valiente", y aseguró que ha demostrado una "lealtad casi sin precedentes hacia el gran pueblo de Michigan".
EFE y AFP