Entre la tragedia y la esperanza: las tareas de rescate entran en “fase final” y la solidaridad de multiplica

El último reporte supera los 200 fallecidos; además se registran 140 edificios colapsados y 9.125 viviendas destruidas. El presidente Abelardo De la Espriella declaró duelo de tres días.

Equipos de rescate en la búsqueda de supervivientes entre los escombros tras terremoto en Pereira, Colombia.
Equipos de rescate en la búsqueda de supervivientes entre los escombros tras terremoto en Pereira, Colombia.
Foto: AFP

Colombia declaró ayer miércoles tres días de duelo en honor a los más de 230 fallecidos que dejó el potente terremoto magnitud 7,4 en la mañana del lunes, mientras socorristas y voluntarios trabajan sin descanso para rescatar a los últimos sobrevivientes.

El sismo, que comenzó a las 7:34, fue el más mortífero que ha sacudido Colombia en lo que va del siglo y afectó en especial poblaciones del Pacífico y de la región cafetera en el oeste del país.

El gobierno anunció que las banderas ondearían a media asta en los edificios oficiales y embajadas colombianas en el extranjero, “en homenaje a todos los fallecidos”, cuyo número, hasta anoche, ascendía a 239, según la autoridad de atención a desastres.

El último balance también da cuenta de 24.324 familias damnificadas, 49.214 personas afectadas, 287 personas desaparecidas, 140 edificios colapsados y 9.215 viviendas destruidas.

Un rescatista pide silencio durante la búsqueda de supervivientes entre los escombros de un edificio colapsado tras un terremoto en Pereira, Colombia.
Un rescatista pide silencio durante la búsqueda de supervivientes tras un terremoto en Pereira, Colombia.
Foto: AFP

En las ciudades de Pereira y Cali los equipos de emergencia trabajaron toda la noche con grúas, perros y maquinaria pesada en la búsqueda de sobrevivientes, mientras que los voluntarios formaban cadenas humanas para retirar los escombros a mano.

“Estamos entrando en la fase final de las primeras 72 horas”, dijo ayer el alcalde de Cali, Alejandro Eder, en referencia al periodo en el que es más probable encontrar sobrevivientes. “No quiere decir que no haya sobrevivientes después, pero sí es más difícil”, añadió.

El trauma y la esperanza

La alegría fue enorme cuando los equipos de rescate sacaron con vida a Daniela Largo, de 32 años, tras pasar más de 35 horas atrapada entre los escombros de un hotel de Pereira.

“Estoy feliz porque cuando ya la habíamos buscado tanto (...) y en el momento que estábamos perdiendo las esperanzas, recibimos una llamada”, confió a la AFP su madre, Sandra Milena Pérez.

Equipos de rescate y voluntarios participan en la búsqueda de supervivientes entre los escombros de un edificio derrumbado tras un terremoto en Cali, Colombia.
Equipos de rescate y voluntarios participan en la búsqueda de supervivientes tras un terremoto en Cali, Colombia.
Foto: AFP

Pérez contó que un vecino escuchó los llamados de auxilio y alertó a los rescatistas. “Estamos felices (...) porque en la casa la está esperando un hijo” de 12 años, explicó.

En las ciudades más afectadas las familias han dormido en los parques por el temor a nuevos terremotos. Desde el sismo se han presentado más de 130 réplicas.

La solidaridad ha aliviado las jornadas de búsqueda. Miles llevaron agua, comida y suministros a los barrios afectados, mientras se formaban largas colas frente a los centros de donación de sangre.

En Cali un grupo de cineastas prestó micrófonos, luces y cámaras para identificar cualquier señal de vida.

En las zonas más afectadas el “olor a carne descompuesta” es “súper fuerte”, dijo una rescatista. A 250 kilómetros al norte de Cali, en El Cairo, los pobladores están traumatizados.

“La gente no quiere entrar a las casas, la gente no quiere dormir, la gente no sabe qué hacer, porque aparte han anunciado que hay réplicas”, comentó Adriana González, una cocinera de 40 años.

Para encarar el proceso de reconstrucción, el flamante presidente Abelardo de la Espriella, que asumió el poder hace apenas siete días, declaró situación de emergencia en el país y anunció alivios para los afectados.

Un perro de búsqueda y rescate del Ejército de Colombia participa en la búsqueda de supervivientes entre los escombros de un edificio colapsado tras un terremoto en Pereira.
Un perro de búsqueda y rescate del Ejército de Colombia participa en la búsqueda de supervivientes, en Pereira.
Foto: AFP

“Hoy ya con la luz del sol podemos ver una realidad. Los duelos y las tristezas y los enojos irán creciendo con el pasar de los días”, dijo a la AFP Ana Paulina Crosthwaite, una abogada de 35 años en Pereira. El edificio donde vivía con su esposo y dos hijos se desplomó.

Sobre enormes montañas de ruinas, los socorristas y voluntarios alzan los puños y piden silencio para seguir buscando. Vecinos y familiares observan expectantes en las aceras.

En Roldanillo, una pequeña población del Valle del Cauca, Yuliana Méndez, de 43 años, observa con desconsuelo su tienda de productos cosméticos que quedó destruida. “Nos duele porque es como empezar otra vez de cero. Pero hay que salir adelante, ¿qué más hacemos?”, dijo.

La oposición de izquierda cuestiona a De La Espriella por reconocer, en plena emergencia, la soberanía de Israel sobre territorios sirios. Cercano al gobierno de Donald Trump, Colombia se convierte en el segundo país del mundo después de Estados Unidos en efectuar este reconocimiento sobre los Altos del Golán.

Un agente de la Policía de Colombia transporta ayuda para las víctimas del terremoto en Pereira, Colombia, el 12 de agosto de 2026.
Un agente de la Policía de Colombia transporta ayuda para las víctimas del terremoto en Pereira, Colombia.
Foto: AFP

En tanto, Washington ofreció una ayuda de 15,5 millones de dólares para atender la emergencia. La Unión Europea anunció que desbloqueó dos millones de euros y España destinará otro millón. Pese a los rumores sobre el supuesto rechazo de De la Espriella a la ayuda del gobierno izquierdista de México, la presidenta Claudia Sheinbaum informó del envío de alimentos, agua y medicamentos. EFE, AFP

El sismo evoca la tragedia del fuerte terremoto de 1999 que dejó casi 1.200 muertos en la zona cafetera.

Socorristas viajan desde Venezuela

La brigada mexicana de socorristas Los Topos llegó ayer a Cali encabezados por su líder, Héctor Méndez. Estuvieron 41 días en Venezuela tras los potentes terremotos. “Decidimos venir acá y no irnos a México en cuanto vimos lo que pasaba. Dejamos las actividades en Venezuela, que era la recuperación de víctimas fatales, para sumarnos al esfuerzo de rescatar a nuestros hermanos”, dijo el brigadista.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

AFPEFEColombia

Te puede interesar