Un correo electrónico interno del Pentágono agregó más leña a la hoguera en que se ha convertido la relación de la administración Trump con sus aliados de la OTAN. En ese correo, se manejaba la posibilidad de suspender a España de la Alianza Atlántica por su posición en contra de la guerra en Irán, además de revisar la postura de Estados Unidos sobre la soberanía británica de las Islas Malvinas.
La posibilidad de excluir a España de la OTAN, llevó ayer viernes a la Alianza a recordar que su tratado fundacional “no prevé ningún artículo para la suspensión de la membresía o la expulsión”.
El Tratado del Atlántico Norte de 1949 recoge únicamente el protocolo para la adhesión de nuevos miembros o para el escenario en el que un país aliado quiera salir de la OTAN. Sus 14 artículos no recogen la posibilidad de una potencial suspensión o expulsión de ningún país miembro.
El Gobierno español expresó ayer su total tranquilidad ante la posibilidad de que Estados Unidos baraje suspender a España de la OTAN, porque recordó que el Tratado de Washington no lo permite y, además, aseguró que su compromiso con la defensa común está fuera de toda duda.
La posibilidad de que la administración del presidente Donald Trump suspenda a España de la OTAN se plantea, según una información de la agencia Reuters, en un correo interno del Pentágono por la posición que está teniendo el presidente español, el socialista Pedro Sánchez, ante la guerra de Irán.
“Socio fiable”
El propio Sánchez, en declaraciones a los periodistas en Nicosia (Chipre), donde participa en la cumbre informal de la UE, restó importancia a este asunto.
“España es un socio fiable dentro de la OTAN”, que está “cumpliendo” con sus obligaciones y, “en consecuencia, no hay de qué preocuparse en absoluto”, indicó Sánchez a periodistas en Chipre.
“Nosotros no trabajamos sobre emails, trabajamos sobre documentos oficiales y el posicionamiento que haga en este caso el Gobierno de los Estados Unidos”, agregó.
España ingresó en la Alianza Atlántica en 1982.
“La posición del Gobierno de España es clara: absoluta colaboración con los aliados, pero siempre dentro del marco de la legalidad internacional”, agregó Sánchez.
Por su parte, la ministra española de Defensa, Margarita Robles, advirtió que, sin España, la OTAN “no podría realizar un trabajo tan importante como el que hace” y recordó, a través de redes sociales, que las Fuerzas Armadas españolas participan en misiones de la OTAN en el flanco este y en otras “por tierra, por mar y por aire”.
Sánchez y Trump coincidirán dentro de dos meses y medio en Turquía, ya que su capital, Ankara, albergará la cumbre anual de la OTAN los días 6 y 7 de julio.
Las posibles represalias contra países aliados que no se han alineado con la administración Trump en la guerra contra Irán afectarían también, según las informaciones sobre ese correo electrónico, al Reino Unido, cuya soberanía sobre las islas Malvinas podría dejar de ser apoyada por el Gobierno de Estados Unidos.
Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, evitó al término de la reunión informal de líderes de la UE en Nicosia valorar las informaciones provenientes del Pentágono y ensalzó la contribución militar española a la defensa de Chipre tras el ataque con drones en su territorio a raíz de la guerra en Medio Oriente.
Costa añadió que la Unión Europea está diseñando actualmente unas directrices para la aplicación de su cláusula de defensa mutua, y como ejemplo de la cooperación europea en materia de seguridad, se refirió al envío de activos militares por parte de España y otros cuatro países europeos para reforzar las defensas de Chipre el mes pasado.
El primer ministro neerlandés, Rob Jetten, aseguró también desde la capital chipriota que España es “un miembro de pleno derecho de la OTAN y así seguirá siendo”. En su opinión, el correo electrónico del Pentágono “no es política oficial del Gobierno estadounidense”, y reveló que la semana pasada mantuvo una conversación telefónica con Trump sobre posibles filtraciones de correos electrónicos, sin abordar la cuestión de España.
En la misma línea, el Gobierno alemán afirmó que España es miembro de la OTAN “y no hay motivos para que ello cambie”, según el portavoz adjunto del Ejecutivo, Sebastian Hille, que no quiso comentar directamente el correo electrónico pero subrayó que la postura de Alemania es que la Alianza es el “pilar central” de la defensa europea y que hay que trabajar para hacerla más capaz de lidiar con los retos futuros y más independiente de otras potencias.
En Nicosia, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, pidió unidad en la OTAN así como “trabajar para reforzarla”, con especial mención a la columna europea de la Alianza que, sostuvo, “debe ser complementaria a la estadounidense”.
Estados Unidos ha criticado que España invierta solo un 2,1% de su PIB en defensa en vez del 5% acordado para 2035 en la OTAN, así como que se negase a que las fuerzas aeronavales norteamericanas utilicen las bases españolas de Morón y Rota para la operación militar contra Irán.
“Opciones creíbles”
En respuesta a la información de Reuters, el secretario de prensa del Pentágono, Kingsley Wilson, afirmó que el Departamento de Defensa “se asegurará de que el presidente (Donald Trump) cuente con opciones creíbles para garantizar que nuestros aliados dejen de ser un tigre de papel y cumplan con su parte”, aunque no ofreció más detalles.
El propio Trump, el pasado mes de octubre, sugirió la posible expulsión de España de la OTAN porque a su entender no cumple los compromisos de gasto en defensa.
Trump habló así tras la polémica por el hecho de que Sánchez, en la cumbre de la OTAN celebrada el año pasado en La Haya, fuera el único líder de la Alianza que se negó a comprometerse a alcanzar un gasto en defensa del 5% del PIB de su país.
Ante esas palabras de Trump, el Gobierno de Sánchez dijo estar muy tranquilo y subrayó que España cumple con sus objetivos de capacidad en la OTAN tanto como Estados Unidos.
A mediados de abril, en el marco de la guerra contra Irán, Trump criticó a algunos países por la tibia respuesta a su llamamiento para colaborar en la protección del tráfico de petroleros por el estrecho de Ormuz, bloqueado de facto por el régimen de Irán.
“Llevamos 40 años protegiéndolos y no quieren involucrarse”, declaró el presidente estadounidense. “Animamos encarecidamente a las demás naciones a que se unan a nosotros, y a que lo hagan rápidamente y con gran entusiasmo”, añadió. Trump dijo que varios países se habían comprometido a ayudar a asegurar la vía marítima, crucial para el comercio mundial de petróleo, pero arremetió contra otros que no se mostraban “entusiasmados”. EFE, AFP