Equipos de rescate, autoridades y ciudadanos voluntarios en Venezuela redoblaban ayer jueves los esfuerzos de búsqueda de sobrevivientes entre numerosas edificaciones colapsadas tras los dos potentes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el centro del país y han causado al menos 188 muertos y 1.520 heridos. Cifras oficiales que, lamentablemente como sucede en estas catástrofes, suelen aumentar con el paso de las horas.
Después de una noche y madrugada marcadas por al menos 30 réplicas, la luz del día dejó en evidencia la dimensión de una emergencia que tiene como principal protagonista al estado costero de La Guaira, donde está ubicado el Aeropuerto Internacional de Maiquetía.
En esa región frente al mar Caribe numerosos edificios residenciales y estructuras quedaron reducidas a escombros, lo que llevó a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, a declarar “zona de desastre natural”.
El número de fallecidos se elevó oficialmente a 188 y el de heridos a 1.520, mientras que al menos 346 construcciones, entre edificios, hospitales y centros comerciales, han resultado afectadas, informó ayer el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
Hasta ayer había 2.927 familias damnificadas, 157 desaparecidos reportados, 200 personas atrapadas, 250 edificios y ocho hospitales afectados.
La presidenta Delcy Rodríguez anunció un fondo de 200 millones de dólares con recursos que el país tiene depositados en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y que destinará a la reconstrucción de infraestructuras afectadas y a financiar la construcción de nuevas viviendas.
También dio a conocer la creación de un fondo para la “atención inmediata de las víctimas de este desastre natural” y solicitó el apoyo del sector privado para facilitar el alquiler de “maquinaria amarilla para las labores de rescate”.
Estados Unidos autorizó ayer jueves transacciones a Venezuela, prohibidas por las sanciones, siempre y cuando estén relacionadas con las labores de socorro por los terremotos.
El Departamento del Tesoro emitió una orden que permite estas operaciones hasta el próximo 23 de octubre, que “de otro modo, estarían prohibidas por el Reglamento de Sanciones contra Venezuela (VSR)”.
La directriz deja claro que esta autorización no incluye el desbloqueo de bienes sujetos al reglamento de sanciones, en el marco legal establecido por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Tampoco aplica a “ninguna otra transacción o actividad prohibida por otra Orden Ejecutiva o por cualquier parte” estipulada en el capítulo de sanciones aplicadas.
Desde la captura del dictador Nicolás Maduro, en enero pasado, Estados Unidos ha emitido contados permisos y licencias entorno a la explotación y comercialización del petróleo venezolano, lo que supone una flexibilización del régimen de sanciones.
El gobierno interino de Delcy Rodríguez decretó el estado de emergencia nacional y declaró La Guaira como una “zona de desastre”.
La presidenta dijo que habló con el coordinador de la ONU en Venezuela y que ya hay “rescatistas especializados” en camino para apoyar en la búsqueda de supervivientes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió ayudar a sus “nuevos y grandes amigos”. Estados Unidos ofreció 150 millones de dólares de los cuales, 100 estarán destinados a apoyar un fondo humanitario de la ONU para el país y el resto para oenegés que ya trabajan en Venezuela.
La mayor parte de los países de América Latina también manifestaron su solidaridad y ofrecieron ayuda. Chile y México, países con probada experiencia en el manejo de terremotos, anunciaron el envío de socorristas. Uruguay espera que Venezuela le diga qué necesita para enviar ayuda.
España, Alemania, Italia, Suiza, China, India y la Unión Europea también ofrecieron ayuda.
En redes sociales abundan pedidos de información por desaparecidos, muchos en La Guaira, la zona más afectada por los terremotos.
Venezuela es un país sísmico, aunque desde 1997 no se registraba un gran terremoto. El último de gran magnitud fue en Cariaco, y dejó 73 muertos. El último en Caracas fue en 1967 con 236 fallecidos.
Los dos sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, y registrados con apenas 39 segundos de diferencia, conformaron un “doblete sísmico”, un fenómeno poco frecuente en el que dos terremotos de gran intensidad ocurren casi simultáneamente en la misma zona. AFP, EFE
Ayuda de EE.UU.
Estados Unidos aportará 150 millones de dólares para la asistencia humanitaria tras los terremotos en Venezuela. El Departamento de Estado detalló que 100 millones a la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios en Venezuela, y los otros 50 millones a organizaciones que operan sobre el terreno. Entre estas, World Vision, Samaritan’s Purse, Catholic Relief Services, International Medical Corps, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).