En un contexto de guerra cada vez más hostil, Irán optó por la escalada en Medio Oriente y amenazó ayer miércoles a los países del Golfo que presten cualquier tipo de apoyo al ejército estadounidense, horas después de que Emiratos Árabes Unidos suspendiera sus intercambios comerciales con Teherán.
“Queremos advertir: toda asistencia o facilitación prestada al ejército agresor estadounidense equivale a una participación en las operaciones militares estadounidenses”, afirmó el general Ali Abdollahi, jefe de las Fuerzas Armadas, en un comunicado difundido por la agencia Mehr.
La guerra en la región estalló el 28 de febrero con una campaña de bombardeos israelíes y estadounidenses contra Irán. Teherán respondió con ataques a las monarquías árabes del Golfo, aliadas de Washington, que albergan bases militares norteamericanas. “Parece improbable que un número tan elevado de aviones militares, en particular aviones cisterna, se encuentre en bases regionales sin el conocimiento de los países anfitriones”, declaró el general iraní.
Esta advertencia se produjo en momentos en que el portaaviones USS George Washington está siendo desplegado de nuevo en Oriente Medio para relevar al USS Abraham Lincoln.
Los países del Golfo “que han publicado declaraciones afirmando que no autorizarían a Estados Unidos a utilizar su territorio contra Irán deben saber que estamos perfectamente al corriente”, aseguró el jefe de las fuerzas armadas iraníes.
Pese a una disminución de las hostilidades desde los primeros bombardeos israelíoestadounidenses y las represalias iraníes, las tensiones en la región siguen siendo elevadas después de casi seis meses de guerra.
Los Emiratos Árabes Unidos acusaron el martes a Irán de haber lanzado dos misiles balísticos, caídos en el mar, que apuntaban a “la navegación marítima”. Acto seguido, la diplomacia emiratí anunció en X la suspensión hasta nuevo aviso de “los intercambios comerciales” y las “transacciones financieras” con Irán.
Irán negó haber lanzado misiles en el Golfo, y rechazó “categóricamente” las acusaciones emiratíes.
Fin de la tregua
“No hay en este momento ninguna conversación ni discusión en curso ni programada con la República Islámica de Irán. El bloqueo naval sigue plenamente en vigor y efectivo. El estrecho de Ormuz está abierto y operativo. Todas las minas marinas han sido retiradas o detonadas”, escribió por su parte el presidente estadounidense en su red Truth Social.
La declaración va a contracorriente de la del emisario y yerno del presidente estadounidense, Jared Kushner, quien el lunes habló de conversaciones “muy positivas y animadas” con Irán.
Según una fuente estadounidense contactada por la AFP, estos intercambios han sido suspendidos, y Trump ha pedido a sus equipos que no reanuden el diálogo mientras Teherán no se acerque a las posiciones estadounidenses.
Las autoridades iraníes apenas han enviado señales en ese sentido. El jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, declaró el martes que el estrecho no se abriría mientras Washington no cumpla con sus compromisos previstos en un protocolo de acuerdo firmado en junio.
Este texto acordó sesenta días de tregua para negociar una solución diplomática duradera, pero acaba de expirar sin arrojar ningún resultado tangible.
El negociador iraní citó entre las condiciones de su país “el levantamiento del bloqueo naval (estadounidense), el desbloqueo de los activos (iraníes) congelados, el levantamiento del embargo petrolero” contra Irán, así como “el fin de las operaciones militares en todos los frentes”.
Trump plantea ahora la idea de convertir Ormuz en un “territorio estadounidense”, y el martes publicó en su red Truth Social un mapa que presenta así el estrecho. Pese a las afirmaciones del dirigente republicano, el tráfico en la zona sigue siendo muy débil en comparación con sus niveles anteriores al conflicto.
Catar, uno de los mediadores entre Teherán y Washington, afirmó el martes que un acuerdo entre Irán y Omán sobre el estrecho de Ormuz “facilitaría” la reanudación de las negociaciones.
Dólar sube
El precio del barril de brent para entrega en octubre subió ayer un 0,66%, hasta situarse en los 91,62 dólares al cierre de la sesión en el mercado de futuros de Londres, ante la falta de avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán. El brent siguió su tendencia alcista por cuarta sesión consecutiva y se situó desde principios de semana por encima de los 90 dólares después de que Trump afirmase que no hay conversaciones “en curso ni programadas” con Irán.
En este contexto, el analista de mercado de StoneX Fawad Razaqzada dijo ayer en su boletín que el incremento de los precios del crudo están determinados principalmente por la oferta disponible. “A menos que se reabra el estrecho de Ormuz, no veo cómo los precios del petróleo podrán bajar significativamente a corto plazo”, comentó. AFP, EFE
Jefe del ejército de Israel entra en Siria
El jefe del Estado Mayor de Israel, Eyal Zamir, entró al sur de Siria en una visita a las tropas que controlan este territorio. Sucede un día después de que la aviación israelí bombardeara el martes un aeropuerto militar a las afueras de Idlib, en el noroeste de Siria, a 300 kilómetros de la frontera con Israel (contada como los Altos del Golán, territorio que Israel se anexionó en 1981). Zamir dijo ayer que no permitirán fuerzas hostiles en sus fronteras. La oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, justificó el ataque asegurando que Siria había permitido que tropas turcas se desplazaran a la base aérea, algo que hubiera supuesto una “ruptura del status quo” militar entre ambos países.