Irán y Estados Unidos se disponen a retomar en breve las negociaciones para poner fin al conflicto en Medio Oriente. Ambos países anunciaron ayer viernes el envío de negociadores a Pakistán, que actúa como mediador.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, anunció que los emisarios del presidente Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, partirán hoy sábado hacia Pakistán “con el fin de mantener conversaciones (...) con representantes de la delegación iraní”. Leavitt, en declaraciones a Fox News, expresó su esperanza en que sea “una conversación fructífera”.
Previamente, la agencia IRNA oficializó el viaje del ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, ayer viernes a Islamabad, la capital pakistaní.
Las conversaciones entre los beligerantes empezaron hace dos semanas pero quedaron interrumpidas al cabo de unas horas. Pese a ello, Estados Unidos prorrogó unilateralmente el alto el fuego de forma indefinida. Araqchi continuará con una gira regional que lo llevará después a Mascate, la capital de Omán, y a Moscú para “consultas bilaterales” sobre la situación regional.
La guerra entre Israel y Estados Unidos contra Irán estalló el pasado 28 de febrero, trastocado la economía mundial y los precios del petróleo, todavía muy altos, si bien retrocedieron ligeramente ayer viernes tras el anuncio del viaje de Araqchi.
El conflicto también entorpeció la navegación en el estrecho de Ormuz, por donde antes de la contienda circulaba el 20% del petróleo y del gas natural licuado que se consumen a nivel mundial. Ahora, esa vía marítima crucial está sometida a un doble bloqueo: iraní y estadounidense. La reapertura inmediata de Ormuz es “vital para el mundo entero”, destacó ayer el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa.
Trump había afirmado anteriormente que disponía de “todo el tiempo del mundo” para negociar la paz con Irán, mientras mantenía la presión militar: un tercer portaaviones estadounidense, el George HW Bush, navega cerca de la región de Medio Oriente.
En el frente libanés contra Hezbolá, el alto el fuego -cuya prórroga de tres semanas anunció Trump el jueves tras conversaciones entre representantes israelíes y libaneses en Washington- se encuentra bajo una fuerte presión. AFP