Las fuerzas marroquíes interceptaron ayer sábado a 148 migrantes, en su mayoría subsaharianos, que pretendían cruzar de forma irregular desde Fnideq (Castillejos) a Ceuta, informaron fuentes de Seguridad.
Fuerzas de Seguridad marroquíes cargaron ayer contra cientos de migrantes en colinas distantes unos tres kilómetros de la frontera con territorio español, en las afueras de Fnideq, para evitar un nuevo salto masivo a Ceuta. Durante las cargas, en las que los agentes contaron con el soporte de helicópteros, drones y perros policía, se utilizaron gases lacrimógenos.
De las 148 personas interceptadas hasta ahora, 128 son originarios de países del África subsahariana y 20 de nacionalidad marroquí, En Melilla, el trasiego de patrullas de Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local es constante en el dique sur de la ciudad.
Además, en los últimos días fue reforzado con la instalación de una valla en el tramo final del espigón, donde antes solo había escollera, y una barrera flotante, ambos elementos de contención para permitir los rechazos en frontera de los migrantes. Igualmente, hay un notable despliegue policial en el casco urbano de Melilla. El Ministerio del Interior ha reforzado la ciudad por tierra, mar y aire con cerca de 150 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil.
Fuentes consultadas subrayaron que estas operaciones de seguridad continuarán y se mantendrán en coordinación con todos los dispositivos de seguridad y las autoridades locales, y destacaron que ayer no registró ninguna infiltración colectiva de migrantes irregulares hacia la ciudad de Ceuta.
Además, señalaron que las operaciones preventivas realizadas en los últimos días por la Dirección General de la Seguridad Nacional han permitido la detención de 61 sospechosos de incitación y promoción de llamadas a la migración irregular a través de redes sociales.
Causas
Los expertos debaten sobre los motivos que llevaron a miles de personas a emigrar de un país que ha registrado un fuerte crecimiento, del 5% en 2025. Marruecos invierte masivamente en sus infraestructuras, sobre todo con vistas al Mundial de fútbol de 2030, que coorganizará con España y Portugal.
Algunos analistas señalan la persistencia de fuertes desigualdades regionales (entre zonas rurales y urbanas) y sociales, con una tasa de desempleo juvenil tres veces superior a la media nacional (un 27% frente al 9,5% a principios de 2026). Pero, a diferencia de oleadas de emigración anteriores, los perfiles de los migrantes “parecen más diversos”, indica Mohamed Benaissa, del Observatorio del Norte para los Derechos Humanos (ONDH), con sede en la región marroquí fronteriza con Ceuta.
Muchas de las personas que arriesgaron su vida para entrar en Ceuta “se encuentran en situaciones socioeconómicas relativamente aceptables”, explica. Decenas de ellas abandonaron repentinamente sus trabajos como camareros, obreros o pescadores.
Para Benaissa, esta emigración masiva es el “signo más profundo de una crisis de confianza en el futuro” y en “la capacidad de las instituciones para garantizar una buena protección social y la igualdad de oportunidades”.
Frente vecinal
Asociaciones y entidades vecinales de Ceuta, junto al presidente de la ciudad autónoma española, Juan Vivas, acordaron ayer sábado la creación de un grupo de trabajo permanente para seguir la situación de los barrios tras la crisis fronteriza del pasado 30 de junio, fecha en la que más de 70.000 inmigrantes lograron cruzar la frontera entre Marruecos y España.
El presidente de Ceuta informó de las gestiones realizadas para reforzar los medios en la frontera del Tarajal, entre ellas la petición de contar con presencia de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), y de agilizar la tramitación de los expedientes de devolución, medidas que, señaló, deben contribuir a avanzar hacia la normalización de la situación.
Entre los asuntos abordados han figurado la prestación de servicios públicos esenciales, especialmente los relacionados con la limpieza y el mantenimiento urbano, así como las demandas vecinales en materia de seguridad.
El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, cuantificó el pasado jueves en unos 5.000 los migrantes que todavía están en la ciudad autónoma española.
Ordenan a los periodistas que se retiren
Un representante del Ministerio del Interior marroquí ordenó ayer sábado a los periodistas de EFE y RTVE desplazados a Fnideq (Castillejos) que abandonen la ciudad, donde se encuentran cubriendo información relacionada con la frontera con Ceuta. Los periodistas cubrían una carga de las fuerzas antidisturbios marroquíes para dispersar, mediante el uso de gases lacrimógenos y porras, a centenares de migrantes, en su mayoría subsaharianos, que trataban de aproximarse a la frontera.
Durante la cobertura, el máximo representante local del Ministerio del Interior, Youssef Hajji, comunicó al corresponsal de EFE que debía abandonar inmediatamente la localidad, sin ofrecer explicaciones sobre los motivos de la decisión.
El funcionario marroquí se limitó a señalar que estaba “cumpliendo instrucciones”. El periodista de EFE presenció cómo trasladaba la misma orden al equipo de TVE. Hajji advirtió a los periodistas españoles de que sus acreditaciones profesionales y equipos de trabajo podrían ser retirados si no abandonaban Castillejos.
La agencia EFE se ha puesto en contacto con el Ministerio del Interior marroquí -sin respuesta hasta ahora- y con el director de Comunicación del Ministerio de Juventud, Cultura y Comunicación. El presidente de EFE, Miguel Ángel Oliver, ha urgido a las autoridades marroquíes a respetar el libre ejercicio de los periodistas. RTVE también rechazó la medida. Asimismo se expresó en contra el gobierno español. EFE