Gobiernos de España e Italia, enfrentados por el caso de los migrantes en Ceuta, toman medidas preventivas

La crisis política entre los miembros de la Unión Europea se profundiza, al tiempo que desde Marruecos hay avisos de que se prepara una nueva ola migratoria en próximas fechas.

Migrantes se refrescan con agua en el enclave español del norte de África de Ceuta.
Migrantes se refrescan con agua en el enclave español del norte de África de Ceuta.
Foto: AFP

El “enfrentamiento total” o “la crisis” entre Italia y España por la suspensión recíproca del tratado de libre circulación de Schengen a raíz de la crisis migratoria en Ceuta protagonizó ayer sábado la prensa italiana. Mientras tanto, surgieron llamamientos en Marruecos a intentar una nueva entrada masiva en Ceuta y Melilla el próximo día 15.

“Italia y España, ahora hay un enfrentamiento total”, tituló el diario Corriere della Sera que afirmó que “la represalia española ya se había contemplado, pero la postura del Gobierno italiano se mantiene inalterable”. Ahora, añade, “el temor es que la iniciativa española pueda perjudicar a los turistas italianos con controles generalizados, en lugar de aleatorios, en los puertos y aeropuertos españoles, especialmente en las islas” de Baleares y Canarias. El diario de Milán aseguró que por ese motivo, aunque no hay confirmación oficial, desde el viernes de noche, cuando España impuso la suspensión el control de las fronteras para pasajeros que lleguen de Italia, “se han mantenido contactos” entre la primera ministra Giorgia Meloni , los vicepresidentes, Antonio Tajani y Matteo Salvini y el Ministro del Interior, Matteo Piantedosi, para encontrar una solución que minimice las molestias a los italianos.

Para el progresista “La Repubblica”, el “muro de Italia” ha causado “una crisis con España”. El periódico romano cita “fuentes gubernamentales de alto nivel” que les han informado de que “hace tres días se solicitó informalmente el levantamiento de las restricciones de viaje, considerándolas absurdas, y que esta solicitud fue respaldada por el ministerio de Asuntos Exteriores de Antonio Tajani”. Según el diario, se “acordó el 15 de agosto como fecha límite: esperar hasta ese día para determinar si el revuelo en redes sociales procedente de Marruecos sobre una segunda incursión” en el enclave español de Ceuta “constituía una amenaza real, un escenario que los servicios de inteligencia llevan días analizando”.

“La Stampa” tituló en su portada de papel “La corrida España-Italia”, y apuntó: “El reto reside ahora en un difícil equilibrio. Roma no puede dar marcha atrás tras haber convertido la seguridad fronteriza en uno de los pilares de su acción política. Madrid no puede bajar la presión sin exigir resultados”. Por tanto, plantea el siguiente interrogante: “¿Cuánto tiempo puede durar una guerra diplomática en las fronteras sin que los viajeros paguen las consecuencias?”.

Migrantes esperan recibir agua potable en el enclave español norteafricano de Ceuta.
Migrantes esperan recibir agua potable en el enclave español norteafricano de Ceuta.
Foto: AFP

Por lo pronto, los llamamientos a intentar una nueva entrada masiva en Ceuta y Melilla el próximo día 15 continúan en Marruecos y coinciden con el fuerte despliegue policial marroquí en la frontera con ambas ciudades españolas, en un contexto preelectoral y de crecientes críticas a la gestión migratoria del país.

A pesar de que las convocatorias para organizar nuevas entradas masivas en Ceuta y Melilla el próximo sábado siguen multiplicándose en las redes sociales, todavía no se han registrado llegadas de migrantes al lado marroquí de la frontera con ambas ciudades autónomas. No obstante, el despliegue de seguridad sigue siendo intenso en la zona por la preocupación de las autoridades marroquíes ante la convocatoria del próximo 15 de agosto.

La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) anunció el pasado viernes que un total de 141 personas murieron en esas avalanchas migratorias, mientras que otras 111 fueron detenidas por intentar acceder de forma ilegal a Ceuta y Melilla. Por su parte, las autoridades marroquíes solo reconocieron catorce fallecidos en su territorio.

La AMDH criticó, en un comunicado, el papel de Marruecos como “gendarme de Europa” y denunció que el país pretenda abordar el fenómeno migratorio exclusivamente desde una perspectiva de seguridad. Asimismo, reprochó a la Unión Europea (UE) su indiferencia ante las violaciones de los derechos de las personas migrantes cometidas por las autoridades marroquíes. Reclamó una investigación independiente que permita determinar responsabilidades por lo ocurrido.

En Marruecos hay un total de 2,9 millones de jóvenes de entre 15 y 29 años que no estudian ni trabajan, según la Organización Internacional del Trabajo.

Pedro Sánchez, presidente del gobierno de España.
Pedro Sánchez, presidente del gobierno de España.
Foto: AFP

Presiones políticas

La oposición italiana criticó ayer sábado la decisión del Gobierno de Giorgia Meloni de no levantar los controles en las fronteras marítimas y áreas con España, que impuso tras lo sucedido en Ceuta, al considerar que se ha creado “una crisis diplomática sin fundamento” y un perjuicio para sus ciudadanos. “La cínica propaganda del gobierno de Meloni ha producido lo que era previsible: un bumerán que los italianos pagarán caro”, explicó en una nota el líder de Alianza Verde e Izquierdas, Nicola Fratoiani. Y agregó: “Se trata de un error garrafal y deberían detenerla de inmediato y retirar inmediatamente el disparate de la suspensión del Schengen”, especialmente después de que el Ejecutivo español introdujese luego la misma medida.

Para la diputada de la mayor formación en la oposición, el Partido Demócrata (Pd), Laura Boldrini, la jugada de Meloni “no podía haber salido peor”.

“Esta vez, la crisis diplomática sin fundamento con España, provocada por el Gobierno de Meloni con el objetivo de hacer quedar en ridículo a España a nivel internacional, se ha convertido en un gol en propia puerta”, opinó.

“¿Y cómo acaba todo esto? Que España introduce controles para todos los viajeros procedentes de Italia. Ojo por ojo, y medio más. Así es como Giorgia Meloni defiende el interés nacional”, añadió la diputada del PD.

El líder del Movimiento 5 Estrellas (M5S), el exmandatario Giuseppe Conte, subrayó que “en estos cuatro años, hemos tenido 150.000 desembarcos más que España, por lo que deberían haber suspendido Schengen (...) Cuando Meloni se encontró con un número récord de desembarcos, escribió a Ursula von der Leyen, quien viajó a Lampedusa y pidió solidaridad a toda Europa. Cuando te ocurre a ti, pides solidaridad europea; si le ocurre a España, ¿suspendes Schengen?”.

Mientras los ministros italianos y Meloni guardan silencio por el momento, algunos miembros de los partidos gubernamentales defendieron la decisión de mantener la suspensión de Schengen. “España sigue siendo gran país amigo de Italia, pero las políticas de Pedro Sánchez han dado pie a la inmigración ilegal, y esto es algo que ni Italia ni Europa pueden aceptar. El problema no se resuelve con chantajes, sino siguiendo las directrices de Europa”, dijo el presidente del partido Noi Moderati, Maurizio Lupi.

Giorgia Meloni.
Giorgia Meloni, primera ministra de Italia.
Foto: AFP.

Medidas

El Ministerio de Exteriores de Italia comunicó ayer sábado que ha reforzado la asistencia que prestan sus consulados y oficinas a los ciudadanos italianos que se encuentran en España o que viajan a ella tras, afirmaron, “la medida de retorsión del Gobierno español de restablecer los controles fronterizos internos en puertos y aeropuertos”.

También la Unidad de Crisis de Exteriores, que se ocupa de proteger a los ciudadanos italianos en el extranjero en situaciones de emergencia, habilitó un canal de Whasapp específico titulado: “Unidad de Crisis-España” y reforzó su sala de operaciones, que responde las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

De su lado, la Policía española pide desde ayer sábado el pasaporte en los controles fronterizos a los viajeros procedentes de Italia e, incluso, a pie de pista en las llegadas de los aviones. Se trata de controles temporales y aleatorios en las fronteras interiores de puertos y aeropuertos para los desplazamientos procedentes de la República Italiana. Son controles de identidad (pasaporte) y nacionalidad de los viajeros y, en caso de nacionales de terceros estados, visa de permiso de residencia.

El Ejecutivo español decidió restablecer desde las 00.00 horas de ayer sábado los controles fronterizos con Italia, después de que el Gobierno italiano rechazara levantar sus controles a las viajeros procedentes de España que estableció el pasado 1 de agosto tras la entrada masiva de personas a la ciudad española de Ceuta (norte de África) desde Marruecos dos días antes.

Un grupo de migrantes se dirige desde el centro de estancia temporal (CETI) hacia el puesto fronterizo para regresar a Marruecos, escoltado por soldados de infantería españoles, en el enclave español de Ceuta, en el norte de África.
Migrantes van hacia el puesto fronterizo para regresar a Marruecos, escoltado por soldados españoles, en Ceuta
Foto: AFP

Los controles comenzaron en los aeropuertos de Madrid y Barcelona, pero fuentes del Ministerio del Interior informaron de que a lo largo de ayer se han extendido a Málaga, Sevilla, Bilbao, Alicante y Valencia, y está previsto que en las próximas horas se realicen también en los aeropuertos de las islas Baleares (este) y las Canarias (Atlántico), lugares a las que viajan mucho turistas italianos.

Los principales aeropuertos italianos de origen cuyos vuelos están siendo objeto de estos controles son Fiumicino y Ciampino, en Roma; Malpensa, en Milán; Nápoles, Venecia y Florencia, una relación que, según Interior, aumentará en los próximos días. El restablecimiento de los controles afecta también al tráfico marítimo entre estos países, informaron las autoridades correspondientes.

Esfuerzos diplomáticos de la Unión Europea

La comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Suica, dijo ayer que sigue en “contacto regular” con el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita, sobre la situación en Ceuta. “No podemos permitir, ni permitiremos, que los traficantes pongan en peligro la vida de las personas con falsas promesas. La lucha contra la migración ilegal, y especialmente la lucha contra los traficantes y los contrabandistas, es un reto común. Un reto que solo podemos afrontar juntos”, concluyó Suica.

De su lado, el comisario europeo de Migración, Magnus Brunner, dijo en X que “entrar irregularmente en España por Ceuta o Melilla no da derecho a permanecer en el país, o viajar a la Península, ni a circular por Europa”.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

EFEItaliaPedro Sánchez

Te puede interesar