El Gobierno de Pedro Sánchez decidió restablecer ayer viernes los controles fronterizos con Italia después de que el Ejecutivo de este país rechazara levantar sus controles, que impone a las personas procedentes de España tras la entrada masiva de migrantes a la ciudad española de Ceuta desde Marruecos.
España había pedido ayer a las autoridades italianas que levantara sus controles antes de que acabara el próximo domingo o, de lo contrario, adoptaría medidas “proporcionales” para proteger los intereses y la dignidad de los ciudadanos españoles.
Los controles fronterizos en España estarán operativos a partir de las 00:00 horas de este sábado, 8 de agosto, y consistirán en el control de identidad (pasaporte) y nacionalidad de los viajeros y, en caso de nacionales de terceros estados, de permiso de residencia.
Estas medidas se practicarán de manera aleatoria y estarán en vigor hasta las 00:00 horas del próximo 7 de septiembre, salvo que cambien las circunstancias que motivaron su adopción, es decir, los controles italianos.
Italia decidió efectuar esos controles el pasado 1 de agosto, después de que decenas de miles de migrantes entraran a Ceuta, a pesar de que desde allí no podían pasar a Europa.
El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, había asegurado que “no hay ningún motivo” para que Italia mantenga los controles en las fronteras aéreas y marítimas con España, y destacó que la crisis migratoria de Ceuta ya está “canalizada y reconducida”.
Albares agregó que la mayor parte de las personas que entraron irregularmente a la ciudad española fronteriza con Marruecos habían sido devueltas y que ninguno de los migrantes que cruzó a Ceuta “ha alcanzado la península”.
El ministro ¡confirmó también la solicitud hecha por el Gobierno español al italiano para que rectificase y pusiera fin a los controles fronterizos, tras lo que el gobierno italiano respondió con que mantendrá la suspensión del Acuerdo Schengen con España y los controles a viajeros procedentes de ese país.
En un comunicado publicado ayer, el Ejecutivo de Giorgia Meloni también advirtió de que “no acepta ultimátums ni imposiciones extranjeras en materia de seguridad nacional y control de fronteras”.
Y precisó que “solo cuando haya certeza de que no existirán riesgos para la seguridad ni el terrorismo en Italia, de que no habrá una nueva oleada y de que no habrá migrantes irregulares dirigiéndose a territorio europeo, se revisará la decisión anterior”. EFE