Marruecos ha multiplicado la presencia de fuerzas de seguridad en la frontera con Ceuta, que ayer amaneció blindada para limitar el acceso ante los llamamientos a un nuevo cruce masivo tras la entrada multitudinaria de hace dos semanas.
En la carretera que une Tánger con Fnideq (Castillejos) -unos 80 kilómetros de distancia- hay numerosos controles de la policía y de la Gendarmería para evitar la llegada de migrantes a Ceuta, aunque ayer viernes se pudo ver grupos reducidos caminando en dirección la frontera. Además, a unos ocho kilómetros de Ceuta hay un control de la Gendarmería con efectivos antidisturbios que revisan los vehículos para buscar a posibles migrantes.
La Zona de Actividades Económicas de Fnideq, que ocupa varias hectáreas, se ha convertido en un punto de concentración de las fuerzas de seguridad. En Fnideq había ayer un ambiente de normalidad. Los comercios abrieron sus puertas aunque la mitad de la playa urbana más próxima a Ceuta está cerrada al público, protegida con vallas metálicas y custodiada por vehículos de las Fuerzas Auxiliares. Mar adentro, puede verse dos grandes embarcaciones de la Marina Real marroquí.
La carretera costera que une Castillejos con Ceuta permanece cerrada y se prohíbe el acceso a los periodistas. Solo se permite el paso a viajeros y trabajadores que se dirigen a la ciudad autónoma. En el puesto fronterizo hay varios vehículos de las fuerzas de seguridad y un camión antidisturbios equipado con cañón de agua. Además, se han desplegado efectivos de seguridad en las colinas paralelas a la carretera y también en zonas boscosas.
El blindaje responde a los llamamientos a un nuevo cruce masivo a Ceuta reproducidos en redes sociales en los últimos días tras los incidentes del pasado día 30 de julio, cuando decenas de miles de personas cruzaron a pie y a nado la frontera con el territorio español. Una tragedia que ha provocado al menos 141 muertos según organizaciones humanitarias y ha crispado las relaciones entre España y Marruecos.
Tensión con Italia
Por su parte, el Gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni mantendrá la suspensión del acuerdo Schengen con España y los controles en puertos y aeropuertos hasta que se descarten completamente los riesgos de seguridad para Italia,anunció el ministro de Interior, Matteo Piantedosi.
La decisión de suspender la aplicación del acuerdo Schengen será revisada “solo después de que se hayan excluido completamente los riesgos de seguridad para Italia”, afirmó Piantedosi el jueves en un comité parlamentario convocado para explicar las medidas adoptadas por el Ejecutivo italiano tras la crisis migratoria de la ciudad autónoma española de Ceuta.
El ministro de Interior defendió que la decisión de Italia se ha ajustado plenamente al derecho europeo, mientras que España ha seguido una “lógica de represalia” al responder con la suspensión del acuerdo de libre circulación imponiendo controles a los viajeros procedentes de Italia.
No obstante, quiso subrayar que el restablecimiento temporal de los controles en las fronteras interiores con España no es una medida dirigida contra este país u otros socios de la Unión Europea: “Queda fuera de discusión cualquier acto hostil hacia España, país ligado a nosotros por históricos lazos de amistad y hermandad”.
Tal y como ha argumentado el Gobierno de Meloni en las últimas dos semanas, Piantedosi destacó que se trata de una decisión de “naturaleza cautelar y organizativa destinada a proteger la seguridad nacional y la sostenibilidad de todo el sistema europeo de controles en un momento de gran tensión”. En este sentido, recordó que las suspensiones temporales y parciales del acuerdo Schengen se han activado “cientos de veces” en las fronteras interiores de Europa y la propia España, dijo, ha recurrido a esta medida “unas 21 ó 22 veces” como también lo han hecho estados como Francia, Austria, Alemania, Dinamarca, Países Bajos, Polonia, Suecia y Noruega.
El ministro italiano también incidió en que “no se puede mirar a lo ocurrido en Ceuta como si fuera algo que no nos incumbe. Cada entrada irregular en esas costas representa una vulnerabilidad para todo el espacio Schengen que proyecta el riesgo directamente al interior de nuestra casa común”.
Explicó, además, que una de las razones que valoró el Gobierno italiano para llegar a esta decisión fue el potencial riesgo de infiltraciones terroristas en los flujos migratorios incontrolados, ya que “diversas fuentes destacan cómo algunas zonas de Marruecos, incluidas las cercanas a Ceuta, son históricamente objeto de reclutamiento y radicalización yihadista, y esto debe ser tenido en cuenta”.
La crisis migratoria de Ceuta ha tensionado las relaciones bilaterales de España e Italia, que el pasado 31 de julio decretó la suspensión temporal del acuerdo Schengen con la reintroducción de controles en puertos y aeropuertos para los viajeros procedentes de España a raíz de la entrada irregular de decenas de miles de personas en la ciudad autónoma española en el norte de África, la gran mayoría de los cuales regresó a Marruecos poco después.
El Gobierno de Pedro Sánchez tras exigir sin éxito a Roma el levantamiento de estas restricciones y respondió con la suspensión del Schengen con Italia hasta el 7 de septiembre, aplicando también controles a los viajeros procedentes de este país. (Con información de EFE)
Aumentó ingreso de migrantes por Gibraltar
Las entradas irregulares de migrantes a la Unión Europea (UE) por el Mediterráneo, en la región del estrecho de Gibraltar, aumentaron en los primeros siete meses del año un 37%, hasta los 11.217 cruces, según Frontex, la agencia europea de vigilancia fronteriza.
De acuerdo con el informe publicado ayer viernes por el organismo con sede en Varsovia, por esta ruta, la única “importante” que registró un aumento, se detectaron 8.648 ingresos por mar (frente a los 7.096 del mismo periodo del año anterior) y 2.569 por tierra (frente a 1.079 el año anterior). Estos datos no reflejan los “sucesos excepcionales” en Ceuta. EFE