Cientos de personas siguen volviendo este sábado a Marruecos desde la ciudad española de Ceuta tras el anunciado acuerdo entre ambos países para su repatriación inmediata y la falta de suministros para cubrir sus necesidades básicas, según informaron fuentes policiales.
Después de que desde el pasado jueves entrasen irregularmente a Ceuta, ciudad situada en el norte de África, unos 50.000 migrantes procedentes de Marruecos, según estimaciones del ministerio de Interior español, alrededor de 40.000 de esas personas han optado por volver de manera voluntaria después de días sin poder cubrir ninguna necesidad básica.
Ante la crisis migratoria, todos los comercios y bares ceutíes cerraron y los migrantes tampoco tenían ningún lugar para dormir.
Tanto el Ejército como la Policía de la ciudad autónoma española están llevando a cabo diferentes batidas por zonas de la localidad, donde se tiene constancia de la presencia de pequeños asentamientos ilegales de migrantes.
Los militares, por su parte, les están indicando que es necesario que acudan a la frontera y les están haciendo ver que no se va a regularizar su situación.
Por su parte, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, advirtió hoy que la ciudad "no ha recuperado" la normalidad porque todavía hay "miles de personas" por las calles, por lo que sostuvo que la crisis "sigue abierta".
Vivas instó al Gobierno de Pedro Sánchez a que tenga una respuesta "firme, contundente e inmediata" y que utilice todos los instrumentos jurídicos y operativos al alcance del Estado.
Instaladas barreras de contención en la playa de Ceuta
El Ministerio del Interior español comenzó a instalar barreras de contención en el espigón de la frontera del Tarajal, tal y como anunció ayer desde Ceuta el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El elemento principal es una barrera neumática de 500 metros de longitud, con una altura en superficie de 30 a 70 centímetros y una parte sumergida de hasta un metro de profundidad.
Esta estructura se combina con una primera línea de boyas fondeadas proporcionadas por la Armada. Además, un canal intermedio permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil garantizar en todo momento la protección de la barrera neumática.
Decenas de migrantes muertos
"Ceuta y Melilla son las únicas fronteras terrestres de la Unión Europea en el continente africano y esa singularidad debe tener un reflejo efectivo en la normativa y en los medios con los que cuentan, por lo que tenemos que sentar las bases para que esto no vuelva a repetirse", subrayó.
Hasta este sábado, al menos 67 de estos migrantes murieron y sus cadáveres se han recuperado en las costas ceutíes, según los datos facilitados a EFE por las autoridades en esa localidad.
La Guardia Civil mantiene un rastreo constante para localizar más cadáveres en la zona cercana al espigón fronterizo del Tarajal, en la frontera de Ceuta con Marruecos, por donde cruzaron a nado.
Con esta última cifra de fallecidos, se eleva a 99 el número de migrantes que murieron en lo que va de 2026 intentando entrar a nado en esta ciudad española.
Con información de EFE