El masivo ingreso de migrantes procedentes de Marruecos al enclave español de Ceuta, que España calificó de “ataque” a su integridad territorial, provocó ayer viernes una crisis en el seno de la Unión Europea (UE).
La ciudad autónoma de Ceuta, de unos 84.000 habitantes, vivió una de sus peores crisis migratorias de los últimos años con la llegada en apenas unas horas de cerca de 60.000 personas, en su mayoría hombres jóvenes y adolescentes, a nado pero también saltando las vallas fronterizas.
Varios países europeos reaccionaron con firmeza ante esta brusca crisis migratoria, empezando por Italia, que dijo que quiere cerrar el espacio Schengen (el acuerdo de libre circulación en Europa) a España, una propuesta respaldada por Finlandia, Suecia, Dinamarca y República Checa. “Estamos preparados para actuar, incluso con medidas excepcionales (...) como la suspensión del espacio Schengen con España”, afirmó la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
A estas posturas duras se ha unido todo el espectro europeo de partidos de extrema derecha: desde la francesa Marine Le Pen, que prometió detener “la locura” y limitar la libre circulación a solo nacionales de la UE si gana el año que viene las elecciones presidenciales, al británico Nigel Farage, que ve en Ceuta “una batalla por el futuro de nuestra civilización” e insta a “despertar”.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, expresó su “solidaridad” con España al tiempo que su ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció que multiplicará por cinco desde hoy sábado el número de policías y gendarmes en la frontera franco-española.
Por su parte, Portugal, que también comparte una amplia frontera con España, mostró su “gran preocupación” y aseguró que la integridad del sistema Schengen depende de un estricto control fronterizo”, aunque destacó las acciones que tomó el gobierno de España, que envió el Ejército a Ceuta.
También el canciller alemán, Friedrich Merz, aunque en un tono duro en el que ha advertido de que “España debe recuperar el control”, mostró “satisfacción” con la “intención de España de no permitir que los migrantes ilegales entren en el continente europeo”.
“No es tiempo de dividir, es tiempo de seguir construyendo una UE fuerte y unida”, respondió el presidente español, Pedro Sánchez a las críticas, en un mensaje en X en el que recordó que hay otros puntos de la UE por donde entran inmigrantes de manera ilegal.
Juan Jesús Vivas, el presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, lamentó una respuesta “tardía e insuficiente” del gobierno español y dijo que “asimilar esta presión es absolutamente imposible”.
En las calles de Ceuta, un territorio de 18,5 km², los comercios estaban ayer cerrados. También ayer viernes centenares de ceutíes se manifestaron frente al ayuntamiento para protestar al grito de “¡Ceuta unida jamás será vencida!”. Algunos de ellos gritaban insultos contra el presidente socialista español, que llegó ayer al enclave.
A su llegada Sánchez calificó la llegada masiva de migrantes de “ataque a la integridad territorial” y acusó a las “mafias de traficantes” de ser las responsables.
Dentro de las instituciones de la UE hubo diferentes visiones de la crisis: mientras la presidenta de la Comisión Europea (CE), la alemana Ursula von der Leyen, calificó de “inaceptables” las llegadas de migrantes a Ceuta y pidió devoluciones “rápidas”, el presidente del Consejo Europeo, el portugués António Costa, expresó su solidaridad con España y destacó la “firme respuesta” del gobierno de Sánchez.
La mayoría de países europeos le piden a España mayor rigor en la frontera. Austria y Bélgica alzaron la voz, al calificar, el primero, de una “señal de advertencia” y el segundo al indicar que se trata de “una cuestión europea” y pidieron a España que “garantice que ni un solo migrante ilegal llegue al territorio continental europeo”, en palabras del canciller austriaco, Christian Stocker.
Los embajadores de la UE fueron convocados a una reunión extraordinaria el próximo lunes para abordar la crisis migratoria en Ceuta. El encuentro servirá para “evaluar la evolución de la situación y facilitar la coordinación”, detalló un portavoz irlandés, país que ostenta la presidencia rotatoria del Consejo de la UE este semestre.
Irlanda también convocó una reunión hoy sábado en el marco del mecanismo de Respuesta Política Integrada ante Crisis (ICPR), una herramienta comunitaria que ya se ha activado para hacer frente a crisis migratorias en el pasado.
Esta reunión “brindará a los expertos de los Estados miembros la oportunidad de debatir los movimientos hacia Ceuta en los últimos dos días, el número de personas que han regresado a Marruecos, el apoyo que la UE está prestando a España para gestionar esta situación y las gestiones diplomáticas con Marruecos”, explicó el portavoz.
Por otro lado, la presidencia irlandesa ha constatado que miles de personas han regresado voluntariamente a Marruecos y que no se están produciendo desplazamientos desde Ceuta hacia el continente europeo, aunque lamentó la pérdida de vidas en el cruce fronterizo, 57 hasta ayer.
Fuera de la UE, el primer ministro británico, el laborista Andy Burnham, consideró la situación como “causa de preocupación”, al tiempo que desde la oposición conservadora se alertó del riesgo de un flujo en cadena hacia el Reino Unido.
En declaraciones desde Sheffield, Burnham ofreció ayuda a España.
No abundó en más detalles sobre la cuestión, y la conversación con los periodistas rápidamente derivó hacia las cuestiones migratorias que afectan al Reino Unido, donde la noche del miércoles se registró la llegada más masiva (752 personas) de inmigrantes ilegales en lo que va de año. Con información de AFP y EFE
57 muertos
Unos 53.000 migrantes que llegaron a Ceuta habían regresado a Marruecos ayer, después de que al menos 57 murieran en el mar tratando de alcanzar esta ciudad española. Miles de personas enfilaron la carretera de acceso a la frontera para regresar a Marruecos ayer viernes por varios motivos, entre ellos el acuerdo entre España y Marruecos para su repatriación, o la ausencia de comercios abiertos en Ceuta para poder atender sus necesidades básicas.