Decenas de miles de personas marcharon ayer martes en Buenos Aires en el aniversario 50 del golpe de Estado que instauró la última dictadura en Argentina. Bajo la consigna “Nunca más”, la masiva movilización se extendió a lo largo del kilómetro que separa la Plaza de Mayo de la avenida 9 de Julio y desbordó las calles aledañas, colmadas de gente.
En un ambiente festivo y con carteles que decían “No nos han vencido”, los manifestantes exigieron “¡que digan dónde están!”, en referencia a los detenidos desaparecidos por los aparatos represivos de la dictadura militar. Globos blancos se elevaron en el aire con fotos de los desaparecidos y la leyenda “Aún te estamos buscando”.
Las organizaciones Madres y Abuelas de Plaza de Mayo encabezaron la marcha. Los organismos de derechos humanos calculan que la dictadura dejó 30.000 desaparecidos, una cifra discutida por el gobierno que la estima en menos de 9.000.
Las Abuelas han restituido la identidad de 140 nietos que fueron apropiados cuando eran bebés o nacieron en cautiverio y se calcula que quedan más de 300 por encontrar.
El golpe cívico-militar de 1976 derrocó a Isabel Perón e instauró una dictadura que gobernó hasta 1983.
Este aniversario del golpe de Estado encuentra a los argentinos en medio de una batalla política, luego de que el gobierno de Javier Milei cuestionara cómo se narra ese período.
Ayer martes, la Casa Rosada difundió un video en el cual denuncia una “visión sesgada y revanchista” con la cual se ha estudiado la historia, que habría sido utilizada como un “instrumento de manipulación” por parte de la izquierda.
Un estudio reciente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) sobre 1.136 entrevistados en todo el país, reveló que siete de cada diez argentinos condenan la dictadura militar.
Cincuenta años después, 1.208 personas fueron condenadas en más de 350 juicios, pero más de 300 causas siguen abiertas.
La justicia de la provincia de Córdoba, identificó recientemente los restos óseos de 12 personas, hallados el año pasado en lo que fue un centro clandestino de detención.
En vísperas del aniversario, expertos de la ONU pidieron al gobierno de Milei “cesar las acciones que erosionan el legado histórico” y los obispos argentinos llamaron a que no se “mutile la historia”.
Distintas figuras de primer nivel de la oposición fueron parte de la marcha de ayer: Sergio Massa, excandidato presidencial del peronismo derrotado por Milei en 2023; Axel Kicillof, actual gobernador de Buenos Aires y referente opositor; Lali Espósito, estrella del pop argentino; y Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz en 1980.
El contraste entre la potencia de las consignas y la tranquilidad del ambiente callejero marcó la tónica de ayer en Buenos Aires: desde temprano, en los alrededores de la plaza de Mayo diversos artistas realizaron intervenciones, pequeños números dramáticos, danzas y actuaciones musicales, apenas interrumpidas por el voceo de los vendedores de artesanías, pañuelos, prendedores y pegatinas con consignas contra la dictadura.
Por segundo año consecutivo, este año hubo una única marcha, ya que el colectivo Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia decidieron volver a marchar en unidad, tras casi 20 años de hacerlo por separado.
La kirchnerista La Cámpora se movilizó desde el predio de la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) -el mayor centro clandestino de detención de la dictadura- hacia la Plaza de Mayo, en esta ocasión con una parada previa en el domicilio de la expresidenta Cristina Kirchner, quien se encuentra cumpliendo prisión domiciliada desde mediados de 2025 tras ser condenada por irregularidades en la concesión de obras viales.
Las que “quisieron esconder”
El Gobierno de Javier Milei difundió ayer un video institucional por el 50 aniversario del golpe de Estado, en el que planteó la necesidad de “revisar” lo sucedido en aquel período en busca de una “historia completa”. El video titulado “Las víctimas que quisieron esconder”, cuestiona la “visión sesgada” sobre lo ocurrido de los años setenta. Según el mensaje oficial, ese enfoque dejó fuera a “miles de víctimas del accionar estatal, paraestatal y de los grupos guerrillero-terroristas”, que fueron “ignoradas, marginadas y silenciadas”. El video incluye el testimonio de Miriam Fernández, hija de secuestrados y desaparecidos durante la dictadura, nacida en cautiverio, apropiada por una familia militar, y quien recuperó su identidad en 2017. En su relato, asegura que “hubo muchas cosas que no se contaron” sobre ese período y justifica el accionar de su “familia de crianza”. También el testimonio de Arturo C. Larrabure, hijo de un coronel secuestrado en 1974 por el Ejército Revolucionario del Pueblo.
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