El presidente de Argentina, Javier Milei, confió en Budapest en una Cuba “libre” antes de mitad de año con el apoyo del presidente de EEUU, Donald Trump, en un discurso ante centenares de líderes ultraconservadores en el que también cargó contra las instituciones internacionales.
“Antes de mitad de año, con el liderazgo de ese gran hombre que es (el presidente de EEUU) Donald Trump, probablemente veamos Cuba libre”, afirmó Milei en su discurso en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC, por sus siglas en inglés).
Según el mandatario argentino, la revolución cubana de hace casi 70 años dejó una población “en la miseria” y La Habana ha tenido que “anunciar un cambio de modelo económico”. “Es decir, están teniendo su propia ‘perestroika’”, agregó Milei, aludiendo a los cambios en la Unión Soviética de los años 80 que condujeron a la caída del Telón de Acero.
Cuba enfrenta una de sus crisis más profundas, entre otras razones, por el deterioro de sus instalaciones y el bloqueo a la llegada de petróleo, impuesto por EEUU, para presionar el régimen de la isla.
El jefe de Estado argentino fue recibido en la conferencia como uno de los oradores principales, cerrando el evento ayer. Milei opinó que se está produciendo “una reconfiguración del orden mundial”, en el que “la era de la cooperación global sin brújula moral ha terminado”.
Milei, un admirador de Trump, criticó las instituciones internacionales al afirmar que a pesar de que “nacieron para mediar conflictos y garantizar la paz, fueron capturadas por burócratas que las convirtieron en instrumentos para imponer a los pueblos una agenda ideológica”. Hungría y Argentina “son dos naciones que lo tienen muy claro y están abrazando los vientos de cambio. Por eso apoyamos iniciativas como la del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump”, afirmó el presidente argentino en alusión a la Junta de Paz a la que tanto él, como el primer ministro húngaro, el ultranacionalista Viktor Orbán, se han unido.
Invertir en Cuba
Cuba anunció esta semana que permitirá a sus emigrados invertir y crear empresas en la isla, sumida en una crisis económica y energética. En Miami, epicentro de la diáspora, empresarios cubanos desean contribuir a la economía de su país, pero coinciden en que las condiciones aún no están reunidas.
El anuncio llega en un periodo convulso para Cuba. En el país caribeño, la escasez de productos básicos empeora a diario y se multiplican los apagones. Trump dijo el lunes que espera tener “el honor de tomar Cuba, de alguna manera” y habló de “liberar” el país, en medio de conversaciones con La Habana.
Carlos Saladrigas, presidente de la empresa de recursos humanos Regis HR Group y del laboratorio de ideas Cuba Study Group, recibió el anuncio de la posibilidad de invertir en la isla con sentimientos encontrados. Lo considera positivo porque ve “necesario para el futuro de Cuba reintegrar a la diáspora en la vida económica del país”. Pero, al igual que muchos cubanos en el exterior, piensa que el régimen de la isla tiene que resolver muchas interrogantes para atraer inversiones. “Detrás de sus palabras hay todo un marco legal que tiene que ser reformado”, afirma Saladrigas, quien añade: “El gobierno tiene que decir ‘vamos a descartar el socialismo tradicional de economía centralizada y adoptar medidas de mercado’”.
Pedro Freyre, abogado cubanoestadounidense especializado en el marco regulatorio de la isla, la considera un sitio de inversión “extremadamente riesgoso”. Según él, esto se debe a que el sistema bancario no funciona, la moneda es muy inestable, no hay un Estado de derecho que garantice la propiedad privada, la economía centralizada ha fracasado y la infraestructura está “totalmente desmoronada”. “Es muy difícil pensar: ‘Voy a tomar el dinero que he guardado toda mi vida para poner un McDonald’s en el malecón (de La Habana) cuando no sé si hay luz, agua o si el malecón se va a desplomar en el mar’”, dice.
“Diálogo serio”
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, expresó, por su parte, ayer sábado la disposición de su país al “diálogo serio” y “sin injerencia” con Estados Unidos, al intervenir en el Foro de Alto Nivel de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y África, que se celebra en Bogotá, Colombia.
“Estaremos también dispuestos a un diálogo serio y responsable con el gobierno de Estados Unidos sin injerencia en los asuntos internos ni en los sistemas políticos, económicos y sociales respectivos”, manifestó el jefe de la diplomacia cubana.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció el pasado 13 de marzo un “diálogo” con EE.UU., tal y como Washington llevaba semanas afirmando, pero indicó que se encuentra en “fases iniciales” y que están “alejados” de cualquier acuerdo.
El encuentro se produjo en la antesala del traspaso de la presidencia pro tempore de la Celac, que Colombia entregó ayer a Uruguay durante la cumbre de líderes del bloque latinoamericano y caribeño.
Con información de EFE y AFP