El fenómeno de El Niño ya comenzó y según las perspectivas para los próximos meses tendrá "condiciones que potencialmente nunca antes se habían visto", según informó este miércoles el meteorólogo Luiz F. Nachtigall de la agencia meteorológica brasileña Metsul.
El especialista compartió que las proyecciones de los modelos climáticos muestran un panorama "extremo". "Los datos nunca antes habían indicado una intensidad ni remotamente similar para un episodio de El Niño, ni siquiera para los más intensos, como los de 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016", detalló.
¿Qué dicen los modelos climáticos sobre El Niño?
Según los datos actualizados del modelo Sazona, del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF), se apunta a una anomalía térmica extrema de aproximadamente +3,9 °C en la denominada región Niño 3.4, que comprende el Pacífico ecuatorial centro-oriental, durante el mes de diciembre.
Como explica Nachtigall, la temperatura proyectada es aproximadamente 1,1°C superior al récord de 2015, lo que representa "un cambio gigantesco en la cantidad de calor almacenado en el Pacífico tropical y tiene el potencial de causar profundas alteraciones en la circulación atmosférica global".
La preocupación en torno al desarrollo de este fenómeno meteorológico no se limita a las lecturas del ECMWF. Las simulaciones numéricas más recientes pertenecientes al sistema norteamericano NOAA FV3 SFSv1.1 Beta muestran una coincidencia robusta en sus curvas de previsión. Del mismo modo, el modelo CFSv2 y el sistema francés Météo-France S9 coinciden en sus proyecciones de mediano plazo para el último trimestre del año en curso.
La coincidencia matemática entre modelos independientes confirma que las condiciones dinámicas del océano y la atmósfera están alineadas para generar una de las mayores perturbaciones climáticas de las últimas décadas.
Informe de la ONU anticipa que El Niño será "fuerte"
El fenómeno climático El Niño está previsto que se intensifique con un "episodio fuerte" entre julio y setiembre, lo que aumenta la probabilidad de olas de calor, sequías y lluvias intensas en gran parte del mundo, advirtió este viernes la ONU.
Este fenómeno natural eleva la temperatura del agua en el centro y el este del Pacífico ecuatorial, modificando a escala mundial los patrones de vientos, presión y precipitaciones. Suele producirse cada dos a siete años y dura aproximadamente entre nueve y doce meses, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
"Ya se observan condiciones características de un episodio de El Niño, y se prevé que se intensifiquen rápidamente hasta convertirse en un episodio fuerte", declaró la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, en el boletín climático estacional que esta agencia de la ONU publica cada mes.
"Esto aumentará las probabilidades de sequías y lluvias intensas, así como el riesgo de olas de calor terrestres y marinas en muchas regiones del mundo", agregó.
El boletín de la OMM señala que ya se dan condiciones de El Niño en el Pacífico tropical y evolucionará rápidamente hacia un episodio fuerte entre julio y setiembre, correspondiente al nivel 3 en una escala de 4.
Esta nueva actualización completa la publicada el 2 de junio por la OMM, que anunciaba la inminencia de un episodio de El Niño. Pocos días después, el 11, la Agencia estadounidense de Observación Oceánica y Atmosférica (NOAA) confirmó que el fenómeno comenzó en mayo.
Perú ya ha tomado medidas con casi 800 municipios en estado de emergencia ante el "peligro inminente" de intensas lluvias.
Más de 9,3 millones de personas en el país sudamericano se encuentran expuestas a un nivel de riesgo muy alto por inundaciones y deslizamientos asociados a El Niño, según el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred).
El último episodio de El Niño, en 2023 y 2024, convirtió esos años en los dos más cálidos jamás registrados en el mundo.
Qué podría pasar en Uruguay
Los especialistas uruguayos coinciden en que El Niño suele favorecer períodos más lluviosos en gran parte del país, con impactos más notorios al norte del río Negro.
El meteorólogo Mario Bidegain advirtió semanas atrás que algunos modelos climáticos proyectaban anomalías de temperatura del océano Pacífico superiores a los 3 °C durante el último trimestre de este año, un nivel que podría ubicar al fenómeno dentro de una categoría excepcional.
"Podría ser un evento histórico", señaló entonces el especialista, quien recordó que los denominados "super Niño" son poco frecuentes y suelen asociarse a episodios de lluvias intensas, inundaciones en ciudades ribereñas y afectaciones en sectores como la agricultura y el turismo.
La presidenta del directorio de Inumet, Madeleine Renom, había explicado que uno de los efectos más característicos de El Niño en Uruguay es el aumento de las temperaturas durante el invierno, además de una mayor probabilidad de precipitaciones por encima de lo normal entre octubre, noviembre y diciembre, e incluso hasta enero.
En la misma línea, el profesor Marcelo Barreiro, del Departamento de Ciencias de la Atmósfera de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, señaló que los impactos suelen sentirse con más fuerza durante la primavera y comienzos del verano, y que también podrían extenderse al otoño de 2027.