Menos crecimiento y más inflación a fin de año: las nuevas proyecciones del Banco Central para Uruguay

Según el Informe de Política Monetaria (IPOM) del Banco Central, la inflación a fines de 2026 se situaría en 5%, para luego converger hacia la meta establecida, durante el 2027.

Banco Central
Fachada del Banco Central del Uruguay.
Foto: Archivo El País

El Banco Central (BCU) proyecta un crecimiento de la economía uruguaya levemente menor a lo esperado por el Poder Ejecutivo, presentado en el proyecto de ley de Rendición de Cuentas, mientras que prevé que la inflación se sitúe sobre la meta a fines de este año, según publicó ayer en su Informe de Política Monetaria (IPOM) correspondiente al segundo trimestre de 2026.

Según señala el informe, "la economía uruguaya continúa transitando un escenario de inflación baja y expectativas alineadas con la meta, en un contexto internacional que, si bien mantiene focos de incertidumbre, luce menos desafiante tras la moderación de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y la reducción de las presiones sobre los precios internacionales de la energía".

En este marco, el Comité de Política Monetaria (Copom) resolvió, la semana pasada, mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 5,75%, en un contexto en el que las proyecciones continúan ubicando a la inflación en una trayectoria de convergencia hacia la meta de 4,5% en el Horizonte de Política Monetaria (HPM). "Las expectativas de inflación permanecen ancladas con dicho objetivo y no se evidencian efectos de segunda vuelta derivados del shock de oferta", agrega el informe.

De acuerdo al IPOM, la inflación se ubicó en 3,8% en mayo, que luego el Instituto Nacional de Estadística (INE) actualizó que en junio cerró en 4,25%, registrando una aceleración respecto a los meses previos. Esto respondió principalmente a factores de oferta asociados al encarecimiento de los combustibles y otros componentes vinculados al shock energético internacional.

En tanto, señala que las expectativas de inflación a 24 meses permanecen alineadas a la meta del BCU.

Proyección de inflación, según IPOM del segundo trimestre.jpg
Banco Central del Uruguay.

Por otra parte, señala que la actividad económica retomó dinamismo al comienzo de 2026, registrando un crecimiento desestacionalizado de 0,8% en el primer trimestre.

"Este desempeño estuvo impulsado principalmente por el consumo privado, en un contexto de evolución favorable del empleo y de los salarios reales. La inversión, en tanto, permaneció relativamente rezagada. La brecha de producto se mantuvo en terreno negativo y próxima a cero, lo que sugiere ausencia de presiones inflacionarias desde la demanda", destaca el informe.

El comportamiento fue "heterogéneo a nivel del gasto", donde el consumo privado lideró la recuperación (y que se espera que continúe de esta forma en el segundo trimestre), mientras que la inversión y algunos sectores exportadores aún registran rezago.

"Desde el enfoque de la producción, en la medición interanual se destacó el aporte positivo de los servicios financieros, impulsados por el dinamismo del crédito en moneda nacional, así como los mayores servicios de transporte, almacenamiento, información y comunicación, y las actividades de comercio", explica el IPOM.

En tanto, señala que estos crecimientos fueron parcialmente compensados por la caída en el sector agropecuario, asociada a una menor producción de arroz, soja y ganado vacuno, y por la contracción del sector construcción, debido a una menor ejecución de obras de infraestructura (vialidad, portuarias y comunicación) y un menor dinamismo en la construcción de edificios.

Proyección de PIB, según IPOM del segundo trimestre.jpg
Banco Central del Uruguay.

Respecto a las proyecciones del Banco Central, incorporan un escenario base de contexto internacional "menos adverso que el considerado durante la fase más aguda del conflicto en Medio Oriente, aunque todavía sujeto a incertidumbre".

"Los precios internacionales continúan ubicándose por encima de lo previsto en el informe anterior, mientras que las condiciones financieras globales permanecen relativamente favorables", agrega el informe.

En este contexto, la proyección de inflación parte de niveles superiores a los previstos en el IPOM anterior y aumenta transitoriamente durante la primera parte del HPM, en donde cerraría el 2026 en niveles de 5%. Posteriormente, hacia la mitad del 2027 converge hacia la meta de 4,5%, "dado efectos base asociados al shock petrolero, y apoyada por expectativas ancladas y una brecha de actividad levemente negativa".

En tanto, la economía "continuaría expandiéndose en torno a su ritmo de crecimiento tendencial durante el horizonte de proyección, impulsada por el consumo privado y acompañada por una recuperación gradual de la inversión y de las exportaciones".

En este sentido, según los datos publicados por el BCU, la economía uruguaya crecería 1,3% en promedio en 2026, proyección por debajo de la estimada por el Poder Ejecutivo en la Rendición de Cuentas (1,6%).

Según el IPOM, la inversión mostró caída en el primer trimestre, aunque los indicadores parciales exhiben señales positivas, mientras que las exportaciones de bienes y servicios crecieron en el primer trimestre de 2026, y se esperan efectos negativos desde el sector agrario en los próximos trimestres.

Respecto al escenario internacional, el principal cambio en relación al IPOM anterior, recae en la moderación de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.

El precio del petróleo ha retrocedido de forma significativa respecto a los máximos alcanzados durante la fase más aguda del conflicto, acercándose a los niveles previos al mismo, en donde, tras el inicio de las hostilidades, la cotización llegó a superar los US$ 120 por barril a comienzos de marzo. "Desde entonces, el precio del crudo acumula una caída de un 30% y actualmente cotiza en torno a los US$ 80 por barril , aproximándose a los niveles previos al conflicto", destaca el informe.

Asimismo, señala que los indicadores de alta frecuencia sugieren que la actividad global continúa expandiéndose a un ritmo moderado, mientras que la región continúa mostrando crecimiento.

Política monetaria

Según señala el IPOM, la política monetaria "continúa operando en terreno expansivo", donde "la transmisión de la política monetaria a través de los distintos canales continuó mostrando un funcionamiento adecuado".

"Dicha transmisión se vio reflejada en una reducción generalizada de las tasas de interés del sistema financiero, un dinamismo sostenido del crédito en moneda nacional y expectativas que permanecen ancladas en torno a la meta, pese al shock de oferta en curso. El tipo de cambio ha mostrado una evolución dominada por factores externos, registrando un traspaso cambiario acotado a los precios", destaca.

En tanto, afirma que en el "corto plazo persisten riesgos al alza asociados a la evolución de la inflación de servicios, los riesgos climáticos y la incertidumbre geopolítica. Sin embargo, en el HPM estos factores son compensados por expectativas ancladas, una brecha de actividad levemente negativa y la perspectiva de reversión gradual del shock de oferta actualmente en curso".

"En consecuencia, la evaluación global es que el balance de riesgos para la inflación se mantiene aproximadamente equilibrado en el horizonte de política monetaria", agrega.

En este contexto, el Copom decidió mantener la TPM en 5,75% "al evaluar que el anclaje de las expectativas constituye un elemento fundamental para limitar la persistencia del reciente shock de oferta, cuya naturaleza se evalúa como transitoria, y favorecer la convergencia de la inflación hacia la meta".

Simulación de TPM, según IPOM segundo trimestre.jpg
Banco Central del Uruguay.

Por otra parte, destaca que el tipo de cambio real (TCR) "se mantendría en niveles relativamente estables a lo largo del HPM, luego de la depreciación inicial como consecuencia del comportamiento reciente del tipo de cambio nominal y la revisión al alza de la inflación externa".

En términos de precios relativos, durante el segundo trimestre la economía uruguaya "continuó abaratándose frente a sus socios comerciales, mientras que la brecha TCR se cierra progresivamente".

En el promedio del trimestre móvil a mayo, el BCU señala que el tipo de cambio real efectivo (TCRE) registró una depreciación de 7,3% frente al trimestre móvil anterior, explicado principalmente por la relación con Argentina y Brasil.

"En la comparación interanual se observa una depreciación de 2,1%, explicada en mayor medida por la relación bilateral con Brasil , México y Argentina . Por su parte, la brecha del TCR, estimada como el promedio de cinco metodologías que combina modelos y filtros univariados, se ubicó en –2,0% en el segundo trimestre de 2026, con una trayectoria relativamente similar entre las distintas estimaciones", destaca el informe.

"Asimismo, el IEBU (Indicador de Excedente Bruto Unitario de la Industria Exportadora), disponible con mayor rezago, cayó 1% en el primer trimestre de 2026 y se ubicó 9,8% por debajo del nivel de un año atrás, reflejando el mayor aumento de los costos unitarios relativo al aumento de los precios de exportación (ambos en dólares)", agrega el IPOM.

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