El Ministerio de Defensa aseguró en el Parlamento que el nuevo sistema de aterrizaje instrumental (ILS) del Aeropuerto Internacional de Carrasco ya se encuentra técnicamente habilitado, pero reconoció que aún no puede operar de forma continua durante las 24 horas debido a la falta de controladores aéreos suficientes para cubrir todos los turnos requeridos.
Las explicaciones fueron brindadas este lunes ante la Comisión de Defensa Nacional del Senado por el ministro interino de Defensa, Joel Rodríguez, junto a autoridades de la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia), convocados para informar sobre la situación del sistema debido a que su puesta en marcha se ha postergado en varias oportunidades y ha generado preocupación entre aerolíneas, agencias de viaje y operadores aeroportuarios.
Durante la sesión, el senador Javier García recordó que el chequeo integral del sistema culminó en enero y que posteriormente se anunciaron distintas fechas de entrada en operación plena —15 de mayo, 15 de junio, 16 de junio y luego 30 de junio— sin que finalmente se concretara. También señaló que, según la información difundida a las compañías aéreas, la operativa prevista para julio sería parcial y advirtió sobre las consecuencias que esto genera para la conectividad del país.
Rodríguez sostuvo que la incorporación del ILS constituye “un avance de mucha importancia para el país” y que “es clara la importancia que tiene” y los “beneficios” que puede traer para “la conectividad, la producción, el turismo y todas las actividades que de alguna manera tienen que ver con la aeronáutica”. Sin embargo, insistió en que la prioridad de Dinacia es la seguridad operacional del sistema.
El director de Dinacia, brigadier Alejandro Trujillo, explicó que el proyecto excede la simple instalación del equipamiento. Señaló que fue necesario intervenir árboles en unos 40 predios privados que invadían las superficies de aproximación, desarrollar y validar procedimientos de vuelo, instalar sistemas meteorológicos automáticos y diseñar protocolos específicos para operaciones con baja visibilidad.
“Se trata de un sistema tecnológico avanzado pero que requiere mucha precisión en lo que tiene que ver con los procedimientos que van asociados a la infraestructura”, afirmó Trujillo al describir el alcance de las obras.
A su vez, indicó que, una vez finalizadas las obras principales en enero, comenzó una etapa de validaciones técnicas que requirió incluso asistencia de especialistas de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), ya que Dinacia no contaba con expertos propios para determinadas certificaciones.
Luego de consolidar el procedimiento en el aire y en tierra tras tener instalado el sistema, pasaron a la siguiente etapa, que consiste en que los procedimientos mencionados anteriormente sean publicados por la OACI. Sin embargo, la organización internacional establece un período de 60 días para estas publicaciones (lo denominan “ciclo Airac”). Es decir que una vez que la autoridad valida el procedimiento y tiene todas las certificaciones para que sea publicado para las empresas aeronáuticas, deben pasar esa cantidad de días para que se empiece a usar el sistema. En ese marco, Trujillo destacó que realizaron consultas con la entidad aeronáutica para intentar acortar ese ciclo ya que se acercaba el invierno y la temporada de niebla. Para ello se recurrió a un sistema de suplementos y se trabajó directamente con las compañías aéreas para que incorporaran la información a sus sistemas de navegación.
Rodríguez dijo que una de las primeras fechas manejadas para la puesta en marcha era el 15 de mayo, pero los simulacros y la capacitación del personal demostraron que todavía eran necesarios más ajustes adicionales. Posteriormente se fijó el 15 de junio y luego el 18 de junio, fecha en la que finalmente se publicó que el sistema estaba disponible.
No obstante, el principal obstáculo pasó a ser el factor humano.
El ministro interino reconoció que la operativa del ILS requiere tres controladores aéreos simultáneamente en la torre de control, mientras que el funcionamiento habitual del aeropuerto se realiza con dos. “Estamos teniendo problemas para lograr que efectivamente todos los turnos necesarios cuenten con tres controladores en la torre, que es el mínimo necesario”, afirmó.
Según explicó, la primera alternativa fue cubrir el tercer puesto mediante horas extras, pero no fue posible garantizar la cobertura permanente porque estas son voluntarias. Por esa razón, el sistema comenzó a operar con restricciones horarias.
A pesar de que no fue posible cubrir esas horas extra de manera voluntaria, Rodríguez enfatizó en que los controladores “no sólo no rechazan” el sistema ILS, sino que “lo apoyan y entienden claramente que se trata de una mejora en todos los sentidos”.
Trujillo detalló que la exigencia de tres controladores surge de un análisis de riesgo realizado por Dinacia luego de los simulacros. Explicó que cuando se activa el procedimiento de baja visibilidad el controlador deja de trabajar con referencia visual directa y debe coordinar aeronaves, vehículos, servicios de tierra, bomberos y sistemas luminosos exclusivamente mediante comunicaciones y señales. “Eso sí genera una carga extra de trabajo”, señaló.
Sin embargo, las autoridades también admitieron problemas estructurales en la formación de personal. Rodríguez indicó que entre 2018 y principios de 2025 no se abrió ningún curso para controladores aéreos, pese a que la capacitación requiere entre dos y dos años y medio. Recién el año pasado se inició una nueva generación (16 personas) que, de acuerdo con las previsiones oficiales, egresará hacia fines de este año.
En ese contexto, García cuestionó la falta de previsión y reclamó una solución urgente. Citó declaraciones realizadas semanas atrás por representantes de las aerolíneas ante la misma comisión, quienes advirtieron que la incertidumbre puede afectar la competitividad del país y llevar a las compañías a priorizar otros destinos de la región.
“La advertencia es clarísima: si esto no se soluciona las empresas eligirán otros destinos que no son muy lejanos, como Buenos Aires, Asunción, y que se arregle Uruguay después al momento de hacer el puente aéreo”, agregó García.
“Estamos ante una situación grave porque la conectividad del país está en cuestión. Esta noticia es muy fuerte, muy negativa, porque lo que se necesitan son certezas. La imagen del país es una imagen seria y si las empresas tienen que andar con el cronómetro calculando si sus vuelos llegan o tienen que reprogramar, para un país turístico como el nuestro, que es una de las principales industrias del Uruguay y también a nivel logístico y de referencia, realmente, es muy grave la novedad que recibimos”, sostuvo el senador, quien también reclamó acceder a los informes elaborados por Dinacia sobre la operatividad del sistema durante los últimos meses.
García planteó además la posibilidad de recurrir a personal de la Fuerza Aérea para reforzar la operativa mientras se forman nuevos controladores. Sin embargo, Rodríguez descartó esa salida como solución inmediata. Explicó que la condición de militar no implica poseer la capacitación específica requerida y que actualmente solo existen tres controladores militares habilitados, todos destinados en el aeropuerto de Durazno.
Respecto a las advertencias de las aerolíneas, el ministro interino reconoció que las empresas han transmitido su preocupación por las demoras en la puesta en marcha del sistema y por los costos asociados a los desvíos de vuelos. No obstante, afirmó que el ministerio no recibió ninguna intimación formal ni comunicaciones que plantearan eventuales incumplimientos por parte del Estado.
Consultado sobre cuándo estará plenamente operativo el ILS, Rodríguez evitó fijar una fecha concreta. Señaló que el objetivo es rediseñar la cobertura de turnos y alcanzar acuerdos que permitan contar con tres controladores durante las 24 horas. “Esperamos que esto se solucione en breve”, afirmó, aunque reconoció que todavía no puede garantizar un plazo preciso.
Mientras tanto, el sistema continúa funcionando parcialmente. Según los datos aportados por Defensa, desde que fue habilitado formalmente hubo tres jornadas con condiciones de niebla que requerían la utilización del ILS. En dos de ellas el sistema estuvo disponible y en una no pudo utilizarse debido a la falta de personal suficiente en la torre de control.
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