Josefina Damiani: cómo será la canción para el papa León XIV y por qué su música es como "una Rural del Prado"

En En Clave País, la cantante habló de su fe, de la exposición que la llevó a tomar distancia y del regreso con “Cantora libre”. Además, interpretó el tema, “Desperté” y “Nuestro camino” con guitarra.

Josefina Damiani será una de las voces de la canción oficial para la visita del papa León XIV a Uruguay. Ya grabó su participación en "Una gran alegría", un tema que reunirá distintos géneros uruguayos y que, según adelantó, está casi terminado. La intención es publicarlo entre fines de setiembre e inicios de octubre e interpretarlo en vivo en el Estadio Centenario, aunque quedan detalles por definir.

"Sé que esto para mí es lo más importante que me está pasando y lo más importante en mi carrera", dijo la artista a Malena Castaldi, conductora de En Clave País, el streaming de El País, y Rodrigo Guerra, coordinador de TV Show. En la entrevista, además, interpretó en guitarra y voz "Cantora libre", "Desperté" y "Nuestro camino".

La invitación a ser parte de "Una gran alegría" llegó desde el equipo de comunicación de la Iglesia católica y su respuesta fue inmediata. "Obviamente que dije que sí, sin dudarlo", contó. Sin embargo, admitió que todavía le cuesta dimensionar lo que significa participar de la visita. "La realidad es que no estoy cayendo. Creo que en el momento me voy a dar cuenta".

Cuando compartió la noticia con personas cercanas, las reacciones fueron más efusivas que la suya. Algunos lloraron y le preguntaron si era consciente de lo que estaba contando. Ella siguió concentrada en el trabajo. "Yo sé que me voy a llorar todo después", anticipó.

Su vínculo con la fe explica esta emoción. "Mi vida está basada en eso", afirmó. Pero entiende que la convocatoria trasciende lo religioso: "Para cualquier artista sería tremenda alegría porque es un líder mundial". También desea que la visita permita mostrar la solidaridad de los uruguayos ante la prensa internacional.

La canción, compuesta por Diego Melano y Santiago Soares de Lima, combina candombe, milongón, folclore y murga. Su título parte de un pasaje del Evangelio propuesto por los obispos de Uruguay y la letra, adelantó, construye una recorrida por el país: aparecen un niño jugando a la pelota, una paisana tomando mate y los tamboriles.

"Te va describiendo, como en un paisaje, lo que es el pueblo uruguayo", explicó. La idea es que quien la escuche pueda imaginar ese recorrido. Aunque prefirió no adelantar versos, señaló que también está presente la compañía de Jesús, la idea de que "no nos deja solos".

En el estudio trabajó junto a Melano, atenta a sus indicaciones. Ella también escribe canciones y conoce la necesidad de trasladar al sonido una idea precisa. Por eso buscó ponerse a disposición de la obra sin perder su forma de cantar: "Me gusta que sea la voz característica mía".

Sobre la interpretación en el Centenario, aclaró que no tiene precisiones. “La idea es eso, que se cante en el Estadio Centenario, que se cante en vivo”, dijo.

Ese escenario también representa un deseo: cantar el himno nacional. Damiani viene de interpretarlo en la inauguración de la Rural del Prado y explicó que los símbolos nacionales la emocionan especialmente. Al recordar que su bisabuelo, el célebre barítono Víctor Damiani, grabó el himno, encontró una conexión entre su recorrido y la historia familiar: “Hay como hilos invisibles ahí que nos van conectando y se van repitiendo las historias”.

La convocatoria de la Iglesia católica llega después de una etapa en la que decidió alejarse de la exposición. No fue una renuncia a la música, aclaró, sino un cambio de prioridades. Se concentró en su formación como vocal coach y en las clases de canto, guitarra y música para niños y adolescentes, una tarea que disfruta.

"Yo nunca me retiraría de la música, pero ni loca, ni me retiré", afirmó. Lo que necesitaba era tomar distancia de una visibilidad que la había sobrepasado: "Me alejé por un tiempito de la extrema exposición, que a mí me tenía un poquito aturdida".

Josefina Damiani en "En Clave País".
Josefina Damiani en "En Clave País".
Foto: Darwin Borrelli.

La pandemia también había abierto preguntas sobre su futuro y sobre el tamaño de sus aspiraciones. Recordó que llegó a cuestionarse si estaba bien “soñar tan grande”, mientras intentaba ordenar las propuestas que recibía. Pero esa distancia duró poco. "Uno no aguanta, lo tenés vivo acá adentro", explicó sobre la necesidad de volver a cantar ante el público.

Ese regreso encontró su expresión en "Cantora libre", publicada en 2025. La canción se inaugura con una frase que resume ese regreso: "Alguien me pide que vuelva para cantar otra vez". Para Damiani, ese llamado fue una voz interior que vinculó con su fe y con la responsabilidad de compartir los dones que recibió.

Había empezado a escribirla durante la pandemia, como “un grito de libertad”, y la dejó pendiente. Al retomarla, encontró una declaración personal sobre la música y lo que quería hacer con ella. “Esta es mi verdad, esta es mi libertad”, explicó. Hoy la considera su canción más personal.

El retorno, sostuvo, también estuvo acompañado por otra forma de enfocar su camino. "Volver con toda", dijo, pero "más con los pies sobre la tierra también, sin sacar los ojos del cielo". Esa disposición a recibir nuevas oportunidades la llevó, entre otras experiencias, a participar en Tu cara me suena, de Canal 12, donde tuvo que asumir voces, gestos y movimientos de artistas muy diferentes.

Su idea del canto va más allá del escenario o de la carrera profesional. Una canción, explicó, le ofrece unos minutos de atención que quiere aprovechar para acercarse a quien necesite escucharla. Lo relacionó con su propia experiencia como oyente: "Me vive pasando escuchar a alguien y decir: ‘Esa persona me dejó un mensaje’".

Esa intención ya aparecía en "Florecita del interior", incluida en su primer disco, de 2019. La escribió a partir de las historias de amigas y compañeras que habían dejado sus lugares de origen para instalarse en Montevideo. Quiso homenajearlas, pero también llamar la atención de quienes nunca tuvieron que atravesar ese desarraigo. "Nosotros lo renaturalizamos. Y es refuerte, en verdad", señaló.

El cruce entre el campo y la ciudad también define su música, para la que encontró una etiqueta con humor: "agropop". No se trata, aclaró, de haber inventado un género, sino de reflejar su propia crianza y sus gustos. "Lo que yo hago es la unión entre el campo y la ciudad", resumió. Y encontró, entre risas, una comparación que define su obra: "Es como una Rural del Prado".

En ese repertorio conviven las composiciones propias y versiones de canciones que aborda con especial respeto, como “Nuestro camino”, que grabó con Braulio López. También tiene muchas canciones inéditas, guardadas en notas del celular, pero no quiere apurar el siguiente paso. “Por ahora no es el momento”, dijo. Confía en la intuición: “Sé que me va a caer el momento en que diga: 'Este es el momento'".

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