Durante el día, la lluvia no paró de caer en Cabo Polonio. A la noche, Filo se presentó en el bar Mucho Bueno, algo que planearon tres días antes para recaudar algo que les permitiera irse a dar un recital a Buenos Aires. No habían ensayado y el formato era acústico. Antes de que el show comenzara, la lluvia paró. Detrás de ellos, un ventanal era testigo de los rayos en el cielo, que conformaron una escenografía dada por la naturaleza.
Esas coincidencias son comunes para Filo, una banda conformada por músicos de distintas generaciones, estilos y con diferentes trayectorias: Marcelo Fernández, guitarrista de Buenos Muchachos y su compañero Pancho Coelho, Alfonsina Álvarez; Francisco “Cototo” Cuello, de Croupier Funk y Latejapride y su hermano, el baterista Rodolfo Cuello, y Lali Gaspari.
Este viernes 6 en La Trastienda, el sexteto presentará Seis, su segundo álbum de estudio que se publicará ese mismo día. Las entradas están disponibles por Passline entre 700 y 900 pesos. El repertorio del show no consistirá solo de las nuevas canciones; también se intercalarán otras del repertorio.
En diálogo con El País, Fernández explica que, cuando el grupo comenzó, compuso 16 canciones. Ocho de ellas conforman el primer álbum. Algunos de los que quedaron por fuera, forman parte de Seis. “Si pudieramos dedicarnos plenamente a ensayar y estar todo el día en el estudio, grabaríamos un montón porque somos muchos compositores”, dice.
Filo ya publicó dos adelantos: “Frecuencia fantasma”, junto a Anita Álvarez de Toledo, y “Desenfoque”, con Gabriel Peluffo. Según Fernández y Cuello, las colaboraciones se dieron por afinidad. “Gabriel es un referente para mí. Mi primer concierto en vivo fue uno de Los Estómagos en un boliche de Pocitos”, recuerda Fernández. Ese criterio es bajo el que se rige la banda: una conexión que los impulsa a crear. “Cada uno viene cargado de sus proyectos. Hay una gran riqueza en juntar personas con experiencia generando arreglos”, afirma Fernández.
Cuello acota que los unió la música, pero que luego de un primer disco y tres años, se comenzaron a conocer y empezaron a aflorar distintos aspectos, lo que hace que este nuevo disco sea “mucho más ramificado en cuanto a lo que se siente en la escucha”.
Más allá de que todos pertenezcan a otros proyectos, ponderan el tiempo y la energía que todos le dedican a Filo y lo importante que es a la hora de trabajar y estar motivados. “Creo que es el momento en el que todos desconectamos de todo”, dice Fernández.
Cuello sostiene que tuvieron momentos muy buenos, pero también otros cuesta arriba: “Se trata del aprendizaje y de lograr un equilibrio. Es una banda intensa, algo generado por las ganas que tenemos, pero hay que controlarlo”.
De cara al próximo año, planean girar por balnearios y también explorar distintos lugares de Chile y Argentina, como Mendoza, Córdoba, Valparaíso y Santiago de Chile.
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