Carmen Morán revela el secreto que ocultó a su madre y el proyecto para mantener a Cristina viva en la memoria

A tres años de la muerte de Cristina Morán, su hija cumple una promesa que se hizo tras escucharla pedirle al público que no la olvidara. Así nació "Recordándote", una charla íntima con historias inéditas de esta leyenda.

La actriz, comunicadora y cantante Carmen Morán.
La actriz, comunicadora y cantante Carmen Morán.
Foto: Leonardo Mainé

En una de las últimas funciones de 2023, Carmen Morán escuchó que su madre le rogaba al público que no la olvidaran y juró en silencio cumplir ese deseo. No era algo que Cristina Morán repitiera porque jamás tuvo que pedir amor, pero aquella vez sintió la necesidad de expresarlo. Su hija guardó en secreto ese compromiso y, a tres años de su muerte, cuando la pérdida duele menos y acompaña más, decidió empezar a cumplirlo. Así nació Recordándote, una charla íntima con las historias menos conocidas de su madre, esas que solo ella puede contar. La cita es el jueves 15 de octubre en AVA Experiencia (Rambla Wilson 2180). Y promete ser un viaje inolvidable.

Fue en mitad de una ovación que Cristina Morán le suplicó al público: “No me olviden”. Su hija la oyó desde la platea y le llamó mucho la atención: jamás la había escuchado reclamar el cariño de la gente porque “lo recibía a manos llenas”.

Hoy Carmen interpreta que en ese momento su madre debe de haber sentido que le quedaba poco tiempo y quiso pedirles a quienes siempre la amaron que la llevaran con ellos. Desde entonces juró hacer lo posible para mantenerla viva en la memoria de la gente.

“Me lo guardé bien adentro de mi corazón y nunca le conté absolutamente nada de este plan. Cuando partió lo sentí como un legado”, asegura a Sábado Show sobre este secreto que hoy sale a la luz con Recordándote.

Esta iniciativa es la manera más genuina que encontró de cumplir con aquella promesa. Se trata de historias y anécdotas que solo Carmen puede contar porque son vivencias impresionantes que compartieron en la intimidad y que nunca se hicieron públicas. “Voy a irme al pasado para descubrir a la madre y la abuela que fue, mezclado con historias que presencié de su profesión pero nunca dijo en entrevistas”, revela.

No quiere spoilear, pero adelanta que habrá datos “jugosos” e inéditos de la vida privada de su madre, incluso de sus amores, esos que mantenía en secreto y estaban rodeados de misterio. Ahora su hija decidió develarlos, en un afán por acercar al público a la Cristina de entre casa, sin flashes ni maquillaje.

Es que para evocar a la estrella televisiva, la locutora, la actriz y la pionera ya existen dos libros: Desde estos ojos, escrito por la propia Cristina, y Cristina Morán, entre la soledad y los aplausos, de Miguel Ángel Campodónico.

La primera cita de Recordándote será el jueves 15 de octubre en AVA Experiencia, a partir de las 18:30, para disfrutar de la puesta de sol y, dos horas después, de la íntima charla.

El protagonista es el encuentro, porque así lo hubiera querido Cristina. El baúl de los recuerdos se destapará desde la palabra y sin grandilocuencias: “No habrá pantalla con fotos, sino pequeños detalles y recuerdos que tengo y llevaré para compartir con la gente”, explica Carmen.

El plan es llevar Recordándote a los sitios donde se lo pidan: una reunión privada, un salón de té o un cumpleaños. Por entradas, más información o contrataciones, comunicarse por mensaje privado a la cuenta de Instagram @carmencitamoran.

El anhelo más ambicioso es que estos encuentros terminen en un libro, pero Carmen es menos impulsiva que su mamá, así que va lento pero seguro. “Este es el comienzo de ese camino de evocación y recuerdo; de relatar esas vivencias que hicieron que pudiera poner a mi madre en un lugar muy alto como persona. Quiero contarle a la gente cómo era esa mujer de carne y hueso”, resume.

Carmen Morán revelará historias "jugosas" de Cristina

Carmen  y Cristina Morán en una sesión de fotos para Sábado Show.
Carmen y Cristina Morán en una sesión de fotos para Sábado Show.
Foto: Archivo El País

El 22 de setiembre se cumplieron tres años de la muerte de Cristina Morán, a los 93 años. En este tiempo, Carmen pudo sanar el duelo por su mamá, pero también por su compañera de vida, de ruta y de vocación durante seis décadas. “Su profesión estaba en el top, pero fue una mamá y una abuela muy presente”, señala.

Asegura que el duelo es una terapia muy potente y necesaria. Después de cargar con un dolor punzante en el alma, esa angustia dio paso a un recuerdo que abraza, arropa y acaricia. “Cuando deja de doler la falta, empezás a fluir de otra manera con ese ser que te acompaña”, describe.

En Cristina, su forma de acompañar no podía ser otra que la creatividad, y Carmen se aferró a ese impulso y a esas ganas de hacer que siempre transmitía su madre para animarse a armar esta charla.

Cuenta que, cuando se planteó llevar adelante este proyecto, lo primero que pensó fue: “¿Mamá querría? ¿Qué me diría?”. Entonces escuchó esa voz inconfundible, tan metida en el oído uruguayo, que le decía sin rodeos: “Nena, dale”, una frase clásica de Cristina.

“Siento que me hubiera dicho: ‘Hacelo ya. No demores’. Yo siempre fui más lenta porque pienso más. Ella era mucho más del impulso”, asegura.

Carmen revela que le preguntó internamente a su mamá si quería que lo hiciera y sintió que también lo deseaba. “Si estuviera presente, sería muy feliz. Se sorprendería mucho con mis cuentos porque son historias que quedaron en el olvido, e incluso entre nosotras no las hablamos más”, confirma.

Sin ánimo de revelar el contenido, pero a modo de trailer, adelanta que compartirá recuerdos que solo están en su memoria y que no forman parte de ningún libro ni de la cantidad de entrevistas que le hicieron a Cristina. No solo porque Carmen los vivió como protagonista junto a su madre, sino también porque “era tan potente su carrera” que en esas notas no se abordaba su faceta más familiar.

También porque en Cristina había una cuestión encriptada sobre su vida sentimental que su hija está dispuesta a revelar, con el fin de humanizar al personaje. “Era reservada con su vida privada, incluso conmigo. No hablaba de sus amores. Yo voy a hablar de un par porque me involucraron. Era un misterio. Pero creo que si me escuchara, diría: ‘Eso lo podés decir’. Tengo muchas cosas lindas para contar”, dice.

Carmen Morán hará una charla para rendir homenaje a su madre Cristina.
Carmen Morán hará una charla para rendir homenaje a su madre Cristina.
Foto: Leonardo Mainé

Entre los detalles más “jugosos” que decidió incluir están aquellos que impactaron a Carmen desde niña y la llevaron a admirarla como mujer.

Es que Cristina llevaba la bandera de la vanguardia, la transgresión y el ser pionera sin proponérselo. Se casó y fue madre después de los 30, en tiempos en los que las mujeres tenían hijos a los 20.

“Primero estaba siendo una estrella. Parte de lo que voy a contar es cómo viví durante toda mi infancia con la fama que tenía. Cómo era ser un ídolo en los años 60 y 70. No podía andar con mi mamá. A mí me encantaba y tampoco conocía otra cosa. Creo que fui la niña más fotografiada de esa época”, comenta entre risas.

Cristina se divorció del padre de Carmen cuando la beba tenía apenas tres meses y decidió maternar de forma monoparental. “Tuvo la apertura mental para decir: ‘Esto no funciona’, sin importarle el qué dirán”, destaca su hija.
Cuenta también que su padre se fue del país, no la vio más y, al regresar, buscó retomar el contacto, pero ella no quiso y el vínculo no fluyó. “Desapareció del mapa y mamá jamás le reclamó un peso”, dice.

Cristina nunca le habló mal de su padre y eso, dice Carmen, lo valoró mucho. Incluso una vez le dijo que, si ella quería verlo, haría todo lo que estuviera a su alcance para lograrlo. “Eso me dio mucha paz”, expresa.

Sin cuentas pendientes

Cristina y Carmen Morán posando juntas para el número dos mil de Sábado Show.
Cristina y Carmen Morán posando juntas para el número dos mil de Sábado Show.

Está convencida de que, en la vasta trayectoria de su madre, no quedó nada en el tintero. Cristina era fanática del hacer, de la alegría y siempre apostaba a la vida. “Hasta cantar, que decía que era un pendiente, lo saldó en Tu cuna fue un conventillo”, cuenta. Y recuerda que el Teatro Solís se venía abajo al escucharla cantar.

Tampoco entre madre e hija quedaron cuentas pendientes, y eso la aliviana y la ha hecho reconectar desde un lugar muy sano con Cristina. No hubo entre ellas charlas finales y Carmen está segura de que lo que no hablaron era porque no había que hacerlo. “Logramos cerrar nuestro vínculo madre e hija con sus luces y sus sombras, porque también voy a hablar de algunas oscuridades”, adelanta.

El silencio de esos últimos días, dice, fue muy significativo. Recuerda que entonces le repitió algo que para ella fue muy sanador y que años atrás ya le había dicho, en una charla coloquial. En aquella ocasión, Cristina hizo una de sus pausas perfectas y le dijo: “Tenés razón”, mientras conversaban sobre un tema.

“Con eso me dio una paz total, porque me estaba dando la derecha después de haber peleado bastante. Y al final de su vida me lo volvió a decir”, relata con la voz quebrada.

No tiene dudas de que la partida de su madre la empoderó: “Los hijos de personas tan fuertes somos muy cómodos. Mamá estaba ahí, conteniendo, sosteniendo, y es como si me hubiera inyectado su fuerza”, resume.

Carmen piensa a diario en Cristina y mantiene muchos diálogos internos con ella. Incluso usa anillos y ropa de su madre que le encantaba. “La gente no se muere. Se va la materia, pero si la recordás está en ti, no se va. Mi mamá vive en mí y la llevo puesta”, cierra.

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