Los árbitros que se ganaron el privilegio de dirigir los partidos del Mundial no conocen las designaciones de los partidos hasta uno o dos días previos. Son convocados en un aula y cual entrenador dando el once son anunciados uno por uno a voz alzada. “México-Corea del Sur: Gustavo Tejera”.
“Escuchar tu nombre en ese momento es algo espectacular, sumamente emocionante, te enterás delante de todos los compañeros, después todos te vienen a felicitar. Fue un momento muy lindo”, confiesa Tejera en diálogo con Ovación. El montevideano de 38 años tiene licencia FIFA desde 2018 y cuando comenzó a arbitrar se trazó el sueño que casi todos poseen pero pocos cumplen: debutar en una Copa del Mundo.
“Hasta lo último estuvimos con Andrés Matonte (el otro preseleccionado por FIFA) haciendo los seminarios previos, que fueron más o menos uno por año, ahí tenemos muchas pruebas físicas y teóricas, más trabajo de campo, hasta que en abril nos enteramos de que iba yo”, recuerda el internacional.
“Estuve un mes. Me fui el 31 de mayo, luego tuvimos un seminario de 10 días en Miami y ahí trabajamos todo el tema de los cambios de reglas y la preparación física. Tengo una felicidad inmensa porque poder estar en una Copa del Mundo es alcanzar el sueño máximo”, asegura dos días después de su regreso a Uruguay, cuando está listo para volver a dirigir el fin de semana y ya se lo notificó al Colegio de Árbitros. Y añade: “Cuando comenzás la carrera es nuestro objetivo máximo, a medida que vas transitando el camino, subís escalones y te vas dando cuenta si realmente lo podés alcanzar o no”.
Uruguay quedó afuera en fase de grupos y él quedó como uno de los pocos representantes del país en la Copa del Mundo, lo que le dio mayor visibilidad. “Lamentablemente quedamos eliminados pero con eso como que la gente empieza a empatizar más contigo. Recibía muchos mensajes de periodistas, de jugadores del medio local, lo que estaba buenísimo, y obviamente empezás como a defender esa bandera del país. Pasás a ser un poco más querido y sabés que está gran parte del país pendiente de si te toca partido”, manifiesta.
Acompañado de una terna que podría ser la de un clásico uruguayo, con Nicolás Tarán y Carlos Barreiro, y Leodán González y Antonio García en el VAR, Tejera arbitró el primer partido sin errores ni polémicas pero teniendo que llamarle la atención al seleccionador de México, Javier Aguirre, y con la crítica previa de los medios de Corea del Sur a FIFA tras designar a un hispanohablante.
Señalado por los medios coreanos
“Nosotros estamos bastante aislados del tema de redes sociales e intentamos no consumir mucho estando allá, pero un amigo me mandó una publicación de lo que se estaba comentando. Cuando hacés un país que habla español y otro inglés u otro idioma, se trata de hablar inglés, el lenguaje madre de la Copa del Mundo, y fue lo que hicimos con México, para que también los jugadores coreanos se dieran cuenta de que entiendan tanto como los mexicanos, por lo que no tuvimos ningún problema”, expresó sobre esta situación, y explicó que este idioma se ha convertido en una exigencia para los jueces, lo que también ha hecho que otros queden relegados.
Consultado sobre el ida y vuelta con Aguirre, recordó: “Después que charlé con él, me di cuenta de que en realidad lo que estaba haciendo, como otros DT lo hacen, era intentar que la afición vea que está más metido de lo que quizás está. Entonces cuando me arrimé a hacerle una advertencia, tuvo un buen diálogo y me dijo ‘estás dirigiendo muy bien, pero estoy intentando que la gente se te venga un poco encima’, pero en buen tono y quedó ahí. Ayudó porque él estuvo mucho más tranquilo, cuando fui a hablar la idea era que intentara bajar un poco, que se lo veía un poco efusivo, y sirvió”.
En el Mundial se percibió una tendencia a “dejar jugar” y, por ende, a amonestar menos a los jugadores. Tejera analiza esta cuestión y expresa: “Va de la mano con los cambios de procedimiento implementados, justamente para que el fútbol sea más dinámico y se vea menos cortado. Eso también va a empezar a implementarse en el Torneo Clausura, ojalá que como se pudo lograr en la Copa del Mundo, los jugadores se adapten y sean partidos con más tiempo efectivo los juego como todos queremos”.
El árbitro cree que es viable que se apliquen las nuevas reglas al fútbol uruguayo y la “circular de que se van a aplicar ya salió, así que todos tenemos que colaborar”. En esta línea, sostiene que “hay que ver cómo la AUF arma la estrategia para que, por ejemplo, haya más balones, que creo que es donde puede haber una dificultad”.
Entre otra de las modificaciones del Mundial se incluyó la pausa de hidratación, la cual, según Tejera, no afecta a los árbitros, pero acepta que ha escuchado a los jugadores decir públicamente que no es una dinámica de su agrado.
La implementación de las nuevas reglas del Mundial 2026
“La adaptación fue un desafío porque fueron como muchos procedimientos y cosas nuevas. Por lo general FIFA intenta que se implementen antes en cada competencia local para llegar más aceitados al Mundial”, dice sobre las reglas que se introdujeron, y añade: “Tuvimos 10 días trabajándolas a full y llegamos bien, se vieron los cambios positivamente. No hubo nada que haya quedado confuso o mal hecho. Con el diario del lunes, viendo cómo transcurrió el Mundial, creo que nos adaptamos bien”.
En los cuartos de final se vivió un hecho sin precedentes en una Copa del Mundo, con una tarjeta roja suspendida de Folarin Balogun (EE.UU.) tras una llamada de Trump a FIFA, lo cual desacreditó la decisión del juez brasileño Raphael Claus. “Fue una situación que nos pareció bastante rara. Estuvimos con él, que además es compañero de confederación, y estuvo tranquilo, sintió el respaldo de todos nosotros, de muchos portales, Conmebol, FIFA, que se expresaron públicamente respaldándolo. Está bueno como árbitro ver cómo todo el mundo se sintió con ese respaldo hacia un árbitro, que es poco común, porque nosotros sabemos muy bien que nuestra carrera está constantemente siendo juzgada con qué cobramos y qué no”.
En el primer partido le llamó la atención “el goleador de México, Raúl Jiménez” y el coreano Son, que era uno que “veía mucho en la tele”, pero en su segundo y último juego, Egipto-Australia, fue cuando tuvo el mayor diálogo con un capitán, en este caso con Salah. “Charlamos de alguna jugada puntual, pero siempre en términos cordiales”, recuerda quien en Copa América ya había dirigido a Lionel Messi o James Rodríguez.
Respecto al discurso instaurando de la “ayuda” a la selección Argentina, Tejera opina que “son cosas completamente erróneas e injustificadas" y "que se están viendo muy buenos arbitrajes”.
El árbitro uruguayo llamó la atención en la Mundial cuando salió a la cancha con las inscripciones “Tejera Capo” en la espalda. Si bien esta última suele utilizarse como un elogio equivalente a crack o genio, la razón de portarlas fue utilizar sus dos apellidos maternos, como ya había hecho en el Mundial de Clubes aunque no se había visto al estar de cuarto árbitro.
“Fue un reconocimiento a mi madre, la que me dio la vida. Siempre fuimos nosotros dos, más allá de que tenemos una familia atrás que siempre nos respaldó, nunca tuve mucha relación con mi padre. Sentí que llevarlos era un reconocimiento”, concluye Tejera al término de la charla, minutos antes de acompañar a su mamá a dar “unas vueltas” y con la felicidad de sentirse un poquito más querido.
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