Gianni Infantino, presidente de la FIFA, es la persona que más kilómetros recorrerá durante este Mundial 2026. Y es que planea asistir a la mayor cantidad de partidos posible, manteniendo el ritmo de “dos partidos por jornada”, si la agenda así lo permite.
Según un informe publicado por The Athletic, de The New York Times, la aerolínea Qatar Airways puso a disposición del presidente de la FIFA un jet privado para que pueda desplazarse entre los 16 estadios distribuidos en los tres países, separados entre sí por hasta 4.506 kilómetros.
Críticas medioambientales
El New Weather Institute describió el Mundial 2026 como "el evento más contaminante de la historia", según recoge The Guardian, debido a que generará alrededor de 9 millones de toneladas de dióxido de carbono. “Los viajes en avión son responsables de aproximadamente 7,7 millones de toneladas” de esa cantidad.
"Una sola hora en ese avión emite casi lo que emite de media una persona en un año entero", calculaba esta semana Greenly, empresa francesa especializada en la evaluación de la huella de carbono.
Si Gianni Infantino encadena dos ciudades por día hasta el final de los octavos de final, y luego asistiera a los ocho últimos partidos, "estaríamos hablando de una horquilla defendible de entre 300 y 500 toneladas de CO₂ solo por su avión" durante el torneo, es decir, "la huella anual de aproximadamente 35 a 55 franceses", según la misma fuente.
Por su parte, la FIFA explica que sus dirigentes eligen viajar en vuelo comercial o privado "según lo que sea más eficaz y económico" y que, en cualquier caso, la organización "paga los costos de viaje".
Pero el caso personal de Infantino "refleja perfectamente el problema sistémico" de este torneo y, más ampliamente, de la dirección tomada por la FIFA, subrayó en diálogo con la AFP David Gogishvili, geógrafo de la Universidad de Lausana.
Al jugarse el torneo en 16 estadios "dispersos a lo largo de un continente", la organización del fútbol "ha creado un modelo estructuralmente dependiente del transporte aéreo", el más emisor de CO₂, resumió.
"Poner a sus dirigentes cada día en vuelos privados no envía exactamente el mensaje" de una toma de conciencia climática, profundizó en Instagram John Hocevar, de Greenpeace USA, cuando este Mundial ilustra precisamente los estragos del calor extremo "tanto para los jugadores como para los aficionados".
1.846 jets privados en Qatar
Lejos de ser una opción pasajera, la dispersión geográfica se repetirá el año que viene durante el Mundial femenino en Brasil, preferido en 2024 por la FIFA a una candidatura 100% accesible en tren entre Bélgica, Países Bajos y Alemania.
Y adquirirá un cariz aún más extremo con el centenario del Mundial masculino, en 2030, organizado entre Marruecos, Portugal y España, con tres partidos en Sudamérica y la perspectiva, aún no zanjada, de pasar a... 64 selecciones.
Debido a la estructura de precios y a los palcos VIP, el recurso a los aviones privados para un Mundial de fútbol está además muy lejos de limitarse a la cúpula de la FIFA, lo que aumenta aún más el impacto climático del evento.
El Mundial 2022 llevó a Qatar 1.846 jets privados, señaló a finales de 2024 la revista británica Nature, es decir, más que el Super Bowl, el Festival de Cannes, el Foro Económico de Davos y la COP 28 juntos.
"Las emisiones asociadas a una Copa del Mundo son, por definición, emisiones de lujo y no de subsistencia", recordaba hace un año el académico estadounidense Tim Walters en la plataforma de debate Play the Game.
"En este contexto, la actividad ostentosa de los ultrarricos es particularmente obscena y desmoralizante", denunció el experto.
Con información de AFP
-
La teoría de Lali Sonsol: el plan diplomático para que Uruguay empate con España y siga con vida en el Mundial
Dónde ver Colombia vs. RD Congo en vivo por el Mundial 2026: horario del partido y canales que lo transmiten
Práctica de Uruguay en México: crece la chance de Josema Giménez y situación incierta de Guillermo Varela