El golpe del clásico, al menos en el rendimiento, no fue tal. Cuando Peñarol más podría haber acusado una dura derrota se repuso de forma perfecta: cuatro victorias consecutivas y algunos altibajos, pero que fueron sobrellevados. ¿Qué pasó después? Un bajón tardío, pero pronunciado que hoy lo complica de muchas maneras.
Una victoria en los últimos cinco partidos: tres empates, una derrota y apenas tres goles a favor. El Peñarol de Diego Aguirre pasa su momento más complicado del año y en medio de esa crisis, las tablas también juegan su partido porque puede quedar cada vez más relegado del Clausura y se le podrían arrimar peligrosamente en la Anual.
En la pasada jornada, enfrentando a Juventud de Las Piedras, el Carbonero volvió a dejar muchas dudas. Es cierto que terminó transformando a Sebastián Sosa en figura que le sacó un remate lejano a Leonel Jaime y hasta un mano a mano claro a Abel Hernández, pero si la pelota no entra, el Mirasol no suma y si no suma pasa lo que ocurrió al término del juego: un mar de silbidos que cayeron desde las tribunas del Estadio Centenario.
Matías Arezo, ofuscado, miró al piso en un par de ocasiones en las que se le escapó el gol que abriera el marcador y en la primera parte se dio una de las imágenes más increíbles cuando Leonel Jaime tiró la pelota afuera luego de que Kevin Rolón quedara sentido -tras fuerte entrada de Ignacio Alegre que podría haberle valido una expulsión- y recibiera la reprobación de los hinchas, el reproche de los compañeros y terminara la jugada entre lágrimas.
Esta vez el sistema táctico cambió -porque arrancó con cuatro en el fondo-, por momentos ante la necesidad del gol jugó con tres y hasta probó con dos delanteros ya que terminó con Arezo -que arrancó en el banco- y con Jonathan Rodríguez, que ocupó el lugar de un Abel Hernández que se retiró sentido a 15 minutos del final, pero nada terminó de romper el cero.
En esta ocasión decidió no colocar a Franco González, quien había sido un revulsivo en otros encuentros, y además el Carbonero acusa rendimientos que siguen estando por debajo de lo que fueron en otros momentos. Lo cierto es que a Peñarol se le va el Torneo Clausura, no mejora en lo futbolístico y cada punto perdido puede pasar factura cuando se termine el último certamen corto de la temporada.
- La fuerte declaración de Matías Arezo tras el empate de Peñarol: "Una cagada; hay que hacer mucha autocrítica" Aguirre, tras duro momento en Peñarol: “Muchas veces transformamos silbidos en elogios y creo que va a pasar” Juventud 0-0 Peñarol: el Mirasol llegó a su tercer juego sin victorias y complica sus chances de ganar la Anual