Nacional al borde del precipicio internacional: fue goleado de local y sufrió la furia de los hinchas

Los dirigidos por Jorge Bava cayeron 3-0 ante Tigre en la ida de los playoffs de la Copa Sudamericana y están obligados a hacer un juego perfecto en Victoria para tener alguna posibilidad de avanzar.

Sebastián Coates, capitán de Nacional, con Luciano Boggio, Maxi Gómez y Emiliano Ancheta en la caída ante Tigre.
Sebastián Coates, capitán de Nacional, con Luciano Boggio, Maxi Gómez y Emiliano Ancheta en la caída ante Tigre.
Foto: Estefanía Leal.

Nacional fue goleado 3-0 por Tigre, no dio ninguna muestra de reacción en plena crisis futbolística y dejó al borde del precipicio sus aspiraciones internacionales para el resto del año, por no decir que la llave ya está liquidada. Recibió un golpe inesperado apenas comenzó el partido ante Tigre y nunca pudo reponerse.

La visita sacó ventaja en su primera pelota parada por intermedio de Jalil Elías, que recibió la asistencia de Alan Barrionuevo y definió con eficacia para colocar el 1-0.

Desde entonces el Bolso manejó la posesión de la pelota y el Matador pareció sentirse cómodo en su repliegue porque apeló a los lanzamientos largos para explotar la velocidad de Santiago López y sus asociaciones con Nahuel Banegas.

Mientras tanto, el anfitrión trasladaba la pelota, pero no lograba encontrar entre líneas a Agustín Dos Santos ni meter ese pase filtrado que pudiera inquietar al rival. De hecho, Maxi Gómez se vio obligado a retroceder varios metros en pos de entrar en contacto con la pelota y jugó lejos de su zona de influencia. Se lo vio incómodo y falto de acompañamiento.

Salvo una pelota que bajó el “9” dentro del área grande y terminó con un remate de Luciano Boggio, el tricolor había sido incapaz de generar peligro en los primeros 25 minutos. En la pausa de hidratación la hinchada les pidió con énfasis “un poco más de huevo” mientras los jugadores miraban la pizarra de Bava.

Maximiliano Silvera intenta llevarse la pelota ante la marca de Joaquín Laso.
Maximiliano Silvera intenta llevarse la pelota ante la marca de Joaquín Laso.
Foto: Estefanía Leal.

Lo mejor de Nacional se vio en esos 10 minutos posteriores con varias llegadas consecutivas: primero Bruno Zuculini capturó un rebote tras un centro desde la derecha y remató con potencia. Aunque le faltó precisión, levantó los suspiros del local y mostró algo diferente.

Después probó Maxi Silvera con un tiro al medio del arco, y también Gómez recostándose a la derecha para enviar un centro al segundo palo que Dos Santos definió demasiado exigido.

Maximiliano Gómez, de Nacional, se lamenta en el Gran Parque Central
Maximiliano Gómez, de Nacional, se lamenta en el Gran Parque Central.
Foto: Estefanía Leal

El equipo de Dabove se sintió muy cómodo de contragolpe y lanzó su primera advertencia tras un centro de López que remató Ignacio Russo por arriba del travesaño. Sin embargo, en la última de la primera parte el 29 tuvo revancha: recibió al borde del área y remató cruzado para colocar el 2-0 que les transmitió calma en un momento bisagra. Ahí el GPC se le vino abajo a los jugadores.

Para el arranque del complemento Bava pateó el tablero en busca de revertir el partido; ingresaron Pavel Núñez, Tomás Verón Lupi y Agustín Rogel. Sin embargo, la tempranera roja tornó indeclinable el compromiso. Ya con la amarilla encima, Zuculini le hizo una falta a Martínez cuando estaba de espaldas y fue expulsado. Se fue directo al vestuario entre los silbidos de la hinchada.

En inferioridad numérica estuvo lejos de competir. El rival empezó a hacer circular la pelota, los minutos pasaron y la situación se le complejizó. Los defectos de Nacional hicieron lucir a un equipo que llegaba contrariado y sin su máxima figura.

Ahora está obligado a hacer un partido perfecto la semana próxima en Victoria para tener alguna posibilidad de avanzar a octavos de final. Pero la tendrá difícil considerando las falencias defensivas que viene mostrando desde el arranque del segundo semestre y lo eficaz que fue Tigre en las tres ocasiones claras que tuvo.

En un partido caliente, la tensión aumentó en el cierre con el gol de Elías Cabrera. Tigre empezó a hilvanar pases, la visita cantaba “ole...” y el local fue contundente: “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo...”.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar