Representación de "segundo nivel": Cancillería reafirma decisión tomada ante evento de Rubio tras críticas del FA

La valoración que se hace puertas adentro en el Palacio Santos es que se actuó de forma correcta al enviar al evento en Washington al embajador Daniel Castillos; en la bancada oficialista se respaldó el accionar aunque "con el diario del lunes, quizás hubiera sido mejor no participar", dijo Caggiani.

Mario Lubetkin, ministro de Relaciones Exteriores.
Mario Lubetkin, ministro de Relaciones Exteriores.
Foto: Estefanía Leal

La Cancillería que desde marzo de 2025 lidera Mario Lubetkin suele vivir situaciones como las de esta semana: toma resoluciones o se pliega a declaraciones no del todo satisfactorias en la interna del Frente Amplio —a nivel de sus bases o muchas veces de los dirigentes con representación parlamentaria—, lo que luego obliga al ministro a explicar sus resoluciones o posturas adoptadas.

Con la participación de Uruguay este jueves pasado en Washington, donde el secretario de Estado de los Estados Unidos fue anfitrión de la denominada Reunión ministerial sobre el resurgimiento del terrorismo político, el canciller volvió a abrir un frente interno, pues el hecho de que el gobierno fuera representado por el embajador Daniel Castillos generó malestar en la coalición de izquierda, y la interpretación de que Lubetkin cayó en un "error político", según se analizó en el Secretario Ejecutivo del Frente Amplio, como informó este martes El Observador.

En el encuentro, que llevaba un "título engañoso" —como lo definió el comunicado del partido de gobierno, publicado en las últimas horas—, Rubio se despachó contra "la violencia de izquierda" y el "terrorismo político de extrema izquierda" entendido como una "amenaza real y transnacional que ha existido durante décadas pero que ahora está experimentando un resurgimiento", y recordó, en una enumeración, "el terror violento de los tupamaros".

Esto fue repudiado por el Frente Amplio pero también por el propio Lubetkin, que este lunes afirmó en rueda de prensa que, "escuchando las palabras" del canciller norteamericano y otros dirigentes, "sobre el tema del combate al crimen organizado" el gobierno de Orsi se encuentra "en las antípodas" ideológicas.

"Está de más decir que nosotros no admitimos que se trate a ninguna fuerza de este gobierno de esa manera", especificó el ministro uruguayo.

Ahora bien, puertas adentro, la valoración que hizo Lubetkin sobre cómo decidió participar el gobierno en este evento apuntó a que se actuó correctamente, pese a que los cuestionamientos que nacieron desde la izquierda señalaron que debía haberse enviado una representación menor aún que la que significó enviar al embajador de Uruguay en Estados Unidos.

"Fue enviada una representación de segundo nivel, a la altura de diplomáticos", dijo a El País una fuente del Ejecutivo, que marcó en este sentido el contraste con lo resuelto por muchos otros países que también participaron y fueron representados, por ejemplo, por sus cancilleres —en muchos casos fueron gobiernos hoy alineados al eje político de Donald Trump, como ocurre con el de Argentina, que envió al ministro Pablo Quirno.

En el Palacio Santos se entiende, además, que la intención de la convocatoria era que los Estados fueran representados "por ministros", y que había una opción intermedia que era la de "enviados especiales de las capitales" —jerarcas especializados en temáticas—, camino que tampoco siguió Uruguay —país que se plegó a la alternativa que siguieron cerca de "la mitad" de los 66 Estados que asistieron.

El tema está "recontracerrado" y las expresiones de Lubetkin luego de lo ocurrido fueron "ajustadas" para la bancada oficialista, dijo este martes Daniel Caggiani, entrevistado por En Clave País. "Creo que sin dudas no fue ni el canciller ni un funcionario de rango político, ¿no? Eso fue importante, porque en realidad lo que se hizo fue participar, se supone, de una convocatoria que era para hablar sobre el terrorismo en general, y se transformó en una acción, aparentemente, de campaña electoral en las elecciones de Estados Unidos".

Sin embargo, el senador del Movimiento de Participación Popular (MPP) sí opinó que "con el diario del lunes, quizás hubiera sido mejor no participar" de un evento donde lo que terminó pasando fue que el canciller republicano se entrometiera en "los asuntos internos" de Uruguay.

"El MLN —defendió también el elgislador, en otro pasaje de la entrevista— en Uruguay es una organización política legal que está inscripta en la Corte Electoral y que participa democráticamente en el Frente Amplio y en el MPP".

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