Facundo Briñón es una de las figuras del equipo de Oriental de La Paz que pelea por subir por primera vez en su historia a la Primera División del fútbol uruguayo. Estuvo sin club, entrenó en la Mutual y la pandemia frustró su oportunidad en España: “A veces estaba desmotivado, pero no quedaba otra que meterle”.
Briñón reconoce que comenzó la temporada 2026 con objetivos bastante más modestos. “Al comienzo no pensábamos en pelear por un ascenso directo y menos estar a esta altura en la posición en la que estamos”, contó a Ovación. El campeonato los llevó hacia otro lugar y ahora ya nadie esquiva la ilusión.
Nació en Las Piedras, se crió en La Paz y comenzó jugando al baby fútbol en 19 de Abril. Luego llegó a Liverpool, donde hizo todas las divisiones juveniles desde Séptima hasta Primera, antes de pasar a Bella Vista en 2019 y tener sus primeros minutos como profesional.
Su carrera, sin embargo, estuvo lejos de seguir un camino lineal. Después de jugar en el Papal apareció una oportunidad para probar suerte en España. Tenía familia allí y, mediante algunos contactos vinculados al fútbol, surgió la posibilidad de realizar pruebas en distintos equipos.
Viajó a comienzos de 2020 con la expectativa de abrir una puerta en Europa, pero eligió involuntariamente el peor momento posible. “Llegué y no habían pasado ni 10 días cuando declararon la pandemia y cerraron todo”, recordó.
Lo que inicialmente parecía una espera de un par de semanas se convirtió en meses. Permaneció entre cinco y seis meses en España, pero nunca llegó siquiera a realizar una prueba.
Regresó a Uruguay y su camino terminó conduciéndolo hacia Oriental. Llegó al club cuando comenzaba el proceso de la SAD, jugó en la C y formó parte del ascenso al profesionalismo de 2022.
En 2025 apareció otro de los momentos difíciles de su carrera. Sin equipo, pasó un período prolongado entrenando en la Mutual mientras esperaba una oportunidad que demoraba en llegar. “Iban pasando los días. Surgía alguna chance y después te terminaban diciendo que no. Quedabas en el aire”, recordó. “Me costó un poco el tema de la motivación”.
Y hubo días en los que apareció una pregunta todavía más profunda: ¿Seguir jugando al fútbol? “Algún día que te agarra medio flojo, medio débil, capaz que sí”, reconoció sobre la posibilidad de abandonar, pero nunca terminó de soltar. “Las ganas de estar en el fútbol y poder vivir de eso es lo que después te motiva, no queda otra que meterle”.
Oriental SAD
“En todo momento encontré un grupo de trabajo y gente muy seria. Para lo que es el fútbol uruguayo está bueno porque te dicen algo y te cumplen”, afirmó.
Las diferencias también aparecen en aspectos que para un futbolista de Segunda están lejos de ser menores: ropa, infraestructura, agua caliente y, fundamentalmente, tranquilidad económica. “Sabés que vas a cobrar todos los meses y que eso no va a ser un problema. Entonces, a la hora de ir a entrenar, realmente es una tranquilidad”.
Mientras Oriental se acerca a la posibilidad de jugar por primera vez en la máxima categoría, Briñón intenta aplicar lo que aprendió durante los momentos más complicados de su carrera: no adelantarse.
“De más chico pensaba constantemente ‘tengo que jugar, tengo que rendir, así me sale una oportunidad acá o allá’. Y no siento que me haya servido”, reconoció. Claro que hay una excepción. Imaginar a Oriental enfrentando a grandes instituciones en Primera inevitablemente le mueve algo: “Por más que lo quieras llevar de otra manera, son cosas que se te pasan por la cabeza. Sería algo histórico para el club”.
Después de una prueba en Europa que nunca pudo realizar, meses sin equipo y días en los que llegó a preguntarse si valía la pena continuar, Facundo Briñón está a cerca de alcanzar aquello que durante tanto tiempo buscó. Pero no quiere cambiar la fórmula ahora: “Partido a partido, sin mirar más allá del fin de semana”.
-
Copa AUF Uruguay: se sortearon los cruces de la segunda fase profesional que comenzará la próxima semana
Segunda División Profesional: Oriental de La Paz ganó en la hora ante Fénix y también es líder
Segunda División: Plaza Colonia está cada vez más cerca del objetivo y sus perseguidores dejaron puntos