Joseph Farouz tiene 21 años, nació en Estados Unidos y juega como delantero en Central Español, equipo al que llegó para integrarse a la Tercera División que lidera Santiago “Charoná” Sosa. Por el lugar de nacimiento de sus padres, también cuenta con nacionalidad egipcia y, de hecho, supo integrar las juveniles de esa selección en la Sub 20.
Hussam Farouz y Mary Farouz, sus padres, nacieron en El Cairo, pero en 1996 Hussam se instaló en Estados Unidos con la mira puesta en realizar un posgrado universitario. Cuatro años más tarde, en enero del 2000, contrajo matrimonio con Mary, quien se instaló definitivamente en Texas, el lugar donde nació Joseph.
Arribó al país en mayo para realizar una prueba en el palermitano y cumplió con creces. Aprobó el examen y hoy destaca con ocho goles y dos asistencias en 10 partidos disputados con esa camiseta.
Lleva el dorsal 17 en la espalda y detrás de sus festejos hay una historia peculiar. En lo que va de su carrera siempre se ha debatido entre su faceta futbolera y la academia, pero le dedicó tiempo a las dos. Es licenciado en Economía por la Universidad de Yale y hace tres años tomó una decisión determinante para su camino.
“Apenas cumplí 18 años sabía que no estaba listo para ser profesional, todavía era un niño jugando en la academia y sabía que tenía que ir a la universidad. Así que, en lugar de los cuatro años que hacen todos en la universidad, me aseguré de tomar clases y me gradué en tres años para poder tener 21 cuando terminara y así volver al fútbol profesional”, le contó a Ovación con mucha alegría por su recorrido.
Y añadió: “Cuando volví al fútbol profesional a los 21 ya era un hombre. Ahora estoy formado y listo para el máximo nivel”.
Farouz compitió ocho años Houston Dynamo, incluyendo su pasaje por el equipo B y el principal. Destaca por su fortaleza física y durante su etapa académica mantuvo su arraigo con el fútbol al jugar en la universidad, donde destacó por su fortaleza física promediando 12 kilómetros recorridos por partido.
Al ser consultado acerca de cuál es su concepto del fútbol uruguayo en relación su experiencia previa, respondió: “Hay muchas similitudes entre el fútbol local y la Universidad. Es muy físico y rápido, hay muchas transiciones, pero creo que me adapté bien y mis años en la universidad me prepararon bien para el fútbol uruguayo. Me encanta la pasión que tiene porque yo soy así”.
Sobre cómo fue su proceso de adaptación al estilo de juego en Uruguay, dijo: “Creo que lo que tuve que adaptar al llegar a Uruguay fue la velocidad de juego, que es muy rápida. Si no girás los hombros, si no jugás a uno o dos toques, te van a pegar y te vas a lesionar. Así que aprendí muy rápido que tenía que jugar de esa forma. Me ha ido bien con los goles”.
Cuando tenía 16 años le llegó su primera convocatoria a la selección de Egipto. “Fue una experiencia de mucho orgullo el ser convocado dos veces a los campamentos. Siempre me encanta representar a mi país, el lugar del que vienen mis padres. Y fue muy difícil, hay muchísimos buenos jugadores que hoy juegan en Europa, en Turquía, en Francia y también al más alto nivel en Egipto”.
En este sentido profundizó: “Varios de mis compañeros de la selección acaban de jugar un amistoso contra el Barcelona, así que fue una experiencia de mucho orgullo. Creo que pude demostrar y que pronto puedo volver a estar en la pelea para formar parte de la selección nacional”.
Visiblemente ilusionado, se fijó un objetivo a mediano plazo: “Sueño con estar junto a esos tipos, creo que estoy cerca y que tengo las capacidades, solo necesito la oportunidad adecuada. Tengo que seguir concentrado y trabajando duro”.
Del último plantel que disputó el Mundial 2026, Farouz tiene predilección por Omar Marmoush. “Me encanta verlo cuando juega como segundo delantero. Trato de aprender de sus cualidades y siempre ha sido un ídolo para mí, ahora está jugando en la Premier League”.
Sobre la campaña que realizó Egipto en la competencia y cómo llevaron al límite a la selección argentina dijo: “Estoy realmente orgulloso de Egipto y le demostramos al mundo que no somos un país que se queda atrás. Podemos competir con los mejores del mundo, como Argentina, y merecíamos ganar. No voy a hablar más del tema, pero fue un momento de mucho orgullo y cada vez hay más egipcios en el fútbol mundial”.
En este sentido siguió con una sonrisa: “Hamza Abdelkarim está en el Barcelona y hay más egipcios llegando a Europa, así que estamos en pleno ascenso”. Farouz suele asistir como espectador a distintos partidos de la Liga AUF Uruguaya y anhela dar el salto a la Primera División. Respecto de si hay algún colega que siga con especial interés, contestó: “Veo mucho a Matías Arezo, tiene muy buenas cualidades y como delantero intento ser como él”.
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